Wednesday, November 18, 2009

Derrame en el ojo... ¿es mi oportunidad para convertirme en Catalina Creel?
Mi vida no se ha acabado, lo único que necesito son grandes lentes y una peluca rubia.
I'm not a person, I'm a pet.

También tengo cincuenta años.

¡Soy una mascota de cincuenta años!

Sunday, November 15, 2009

¡Mi cumpleaños!

Ya se me bajo... namas pa' que se sepa. Y el punto, mi querido lector, es que nos ponemos a escribir a las tres de la mañana sólo para reafirmar algo que ya sabíamos pero que siempre es bonito decir... y es completamente cierto -sin posibilidad de interpretación-que la doñas tienen que ser las mejores personas producidas por todo el talento del señor. Lo son y aunque me acuerdo todos los días, ya sea en las noches de internet o las tardes de costura y project runway, en ratos como hoy, es que me pregunto cómo se las arreglan para hacer de un día que debería ser bastante terrible uno de esos momentos que no hay detalle que cambiar para que sean perfectos, en el registro y en todos lados. Perfectos, a pesar del imbécil que le pegó a su inocente coche mi querida doña, o el no poder llegar al centro porque todo estuviera cerrado. Y quiero agradecer sinceramente mi pastel y mi zapato de María Antonieta, todo de chocolate blanco (things you know),la sorpresa -porque a pesar de espiar en el teléfono no me imaginé que fuera tan emocionante- y mi funda para Carmenta y mi estampa de Batman. La cerveza simpática, la oportunidad de abrir mi Chivas y la pizza que ya ni supe de qué era. Ah, y gracias por los juegos que gané, o que me dejaron ganar.
A pesar de mis chillidos y mis quejas, puedo asegurar que gracias a la amable participación de las hadas de la Bella Durmiente no me arrepiento de cumplir 25 años. Claro, mis dones fueron la perversión, la seducción y el cabello sedoso (Qué originales muchachas), no los otros, que me habrían caído bastante bien, pero interesantes. No sé que pensar de ellos, no creo que se me peguen los primeros pero de que estas tres hadas no le piden nada a las de Disney, eso es seguro.

Y por eso, sólo por eso, estos 25 años ya no me pesan.

Friday, November 13, 2009

No es típicamente bueno sino históricamente bueno

Los conteos se equivocan. Las mejores comedias románticas de la Historia (con mayúsculas) no tienen ni a Julia Roberts, ni a Meg Ryan, ni a Hugh Grant, las mejores comedias románticas que han existido tienen que ser las de Doris Day y Rock Hudson. Vamos a omitir el detalle de la vida sentimental del Sr. Hudson, en teoría, debería desanimar a cualquier vieja pero ¿qué hombre en el mundo no es un poco gay, en un sentido o en otro?
Pero estábamos en las películas. Sí, siempre se trata de exactamente la misma trama, veamos:

Career woman meets successful jerk and hates his guts. Tienen que ser rivales y pelearse por alguna razón... ahhhh, pero ella nunca lo ha visto, sabe que lo odia pero no sabe cómo es y de ahí es de donde él se agarra para inventarse una personalidad opuesta a su usual patán que haga que lo ame y así castigarla. Total que ella se va con la finta y lo ama, hasta que lo cacha y lo odia pero para entonces el ya la quiere con desesperación en un giro destinado a engañar a todas las espectadoras que de veras queremos creer que nuestras espantosas personalidad de vieja mamona pueden ser "amables". Ya de ahí, ella lo odia, el suplica y cuando no funciona la obliga a perdonarlo. Finalmente se casan, o se vuelven a casar, cualquiera de esas.

¿Como se puede fallar? Pues no se puede. En especial si se alimenta la historia con todos los mitos básicos, ya saben, el patán de buen corazón, la vieja que vive de su trabajo pero en el fondo se quiere casar y vivir en los suburbios y hasta el amigo/jefe/cómplice (siempre es jefe de alguien) con problemas emocionales que Rock Hudson se mangonea. Ah, y que en fondo, ninguna es ingenua, ingenua. Nunca te lo dicen pero es increíble lo talentosos que son para darte entender lo que se les antoja sin ofender a nadie. Otra razón más para amarlos.

¿A quien no le gustan los encontronazos y enredos con final feliz? En lo personal, me gusta Pillow Talk.





Son tan buenas que casi me atrevería a decir que son tan buenas como los chilaquiles verdes sin pollo. Casi...

Rash


Rito es muy elegante. No, no se intoxicó (¿o alergia? ¿qué clase de veterinario es usted que no me da una razón?)lo que pasa es que alguna persona/perro no pudo soportar su porte y belleza y le echó el mal de ojo por pura envidia. ¡Eso pasó! Yo no creo que tenga que ver con esa costumbre callejera de buscar en la basura en cuanto se descuida uno. Tampoco se relaciona con esa asombrosa habilidad para descubrir y revisar los lugares donde la gente suele dejar comida accidentalmente. Como esa vez que se robó un paquete de donas y cuando no lo pudo abrir tuvo el descaro de llegar a tirármelo en los pies para que se lo abriera. Fue su belleza.
La gente que le tiene envidia...
Ya es viernes 13... qué bonito.
¡El espíritu de Dios se mueve, se mueve!
(Lo invitamos a bailar)

Lo peor es que no voy a misa. También canto muy feo.

¿Alguien quiere cantar? ¿Sienten el espíritu de Dios que se mueve? Esperen, voy a ver... No, me equivoqué. Debe ser una mariposita negra de esas que se supone que son de mala suerte. ¿Cuáles son las palomillas del diablo? ¿Así se llamaban? ... "del diablo", como Juan del diablo, el original, o el tercero obviamente. Quiero ser pirata.
¿Será posible que mi computadora explote súbitamente?

Mi restaurante

Creo que afortunadamente soy una de esas personas que pasan directo de la infancia a la vejez. Leí eso en alguna parte, lo decían sobre unas monjitas. Sí, fue en La jornada de un interventor electoral, cortesía del Sr. Calvino, no el de la doble predestinación, ese nos cae regordo porque seguro pensaría que somos réprobos, el otro. Iría a buscarlo para sacar cita elegante pero me temo que debe estar en la canasta y está muy lejos. Y yo debí haber sido monja, pero había dos problemas que simplemente no pude superar... ni me planeo cortar el pelo ni me gustaría aprender a trapear. Mi amor por las cosas brillantes es uno de esos pecados de los que uno nomas no se puede desprender. Tampoco me inspiró la historia del noviciado de la buena tía Anita... y es buena en verdad, si no fuera por ella jamás habrían perdonado a cierta señora por casarse con un comunista greñudo que en palabras familiares "era el diablo", aunque años después lo adoraran y ahora hasta resulta que es el yerno consentido de todos.

Comienzo del cuentito tipo "Yo tenía una tía abuela" aunque esta siga viva por obra y gracia del señor.

El punto es que de novicia, la mera mera del convento le hizo la vida miserable y la bondadosa tía Anita aguantó y aguantó años hasta que la monja pinche le pidió perdón y la recompensó mandándola a Roma.

Fin del cuento.

Moraleja: El sufrimiento siempre tiene su recompensa.

Lo malo es que a mi no me gusta el sufrimiento relacionado con tareas donde se deba sumergir las manos en agua helada, entiéndase lavar, trapear etc. No me molestan todos los votos que quieran y piden, no es como si no fueran una cosa cotidiana ¿como vas a sufrir por algo que ya has hecho toda tu vida? pero el trabajo, eso es otra cosa. Amigos, entre el trapeador y nuestras manitas es donde tenemos que pintar nuestra raya.

Será que estoy evadiendo todo el asunto de la edad. Es que la edad! Y por eso daré un salto inmediato a la vejez en cualquier momento. Así, sin darme cuenta, despertaré y seré una ancianita, podré hablar con los animales en las fuentes y usar guantes, sombreros y demás extravagancias sin que me vea feo y obligar a la gente a que haga cosas por mi. "Pásame eso de allá arriba hijita, tú que estas jovencita".

Cumplir 25 va a ser exactamente lo mismo que cumplir 15 o cumplir 55. Todo igual.

Ahora debería irme a atender a Rito. Pobrecillo, tiene una madre de lo más mensa e irresponsable que debió saber que eso no era una serie de piquetes de mosco sino un sarpullido muy feo y doloroso.

Botulismo

¿Qué tanto se puede hacer para retrasar esas cosas por las que ni siquiera se debería sufrir? Ah, pues de la atención, supongo... y el problema ha de ser que cuando se recibe desde joven se vuelve una costumbre. Incluso si pasan décadas, y ni modo algunas cosas sufren... algunas, porque las que son "nuevas" ( si es que una mejoría con poco más de diez años de antigüedad se consideran "nuevas") pues nomas no se caerán jamás. Qué afortunadas personas que no luchan con la gravedad. Claro, las personas ya no se detendrán en la calle y ya no habrá las mismas amabilidades gratuitas namas por ser coqueta. La guapura no se puede mantener en formol. Están los procedimientos y el botox y el mentado minilift ( ah, no... que fue "una bolita" que sabe dios qué era y había que quitar... aja, igual que "tiré el vino porque sabía feísimo, por eso ya no hay nada". No soy tan estúpida pero a veces me hago)que yo digo que gracias a dios no salió tan impresionante, digo, nadie quiere verse como Verónica Castro. EL TERROR.

¿Hay algo malo con verse bien a cierta edad? Considerando la edad, digo... no, no se puede pasar por cuarenta años, pero para la edad misteriosa que nadie conoce porque ni siquiera quedará al descubierto bajo ninguna circunstancia la credencial de elector, pues hay cierta agradable apariencia ¿no? ¿No es suficiente? Parece que no y que el sufrimiento por un comentario ojete al azar de alguna amiga ojete al azar perseguirá al ofendido y a todos sus familiares y amigos con incesantes preguntas del tipo "¿me veo de ***? ¿de veras me veo así? y demás consideraciones que me preocupan, porque recordemos que el papel de enfermera oficial durante le época de hojalatería y pintura por la que se atravesó hace muchos años por acá, me tocó a mi y la verdad es que la sangre ajena se me hace complicada, en especial porque a la hora de curar a la gente siempre queda la culpabilidad de ser torpe y estar lastimándolos. No, nadie debería restirarse y no tiene ninguna razón ética que se refiera a aceptar la belleza de acuerdo con el plan de Dios, se relaciona directamente con los resultados. La gente queda chueca. Recomiendo ampliamente ver a Mickey Rourke... vaya ¡Lucia Méndez!

Sunday, November 08, 2009

Las recetas traidoras

"Cocer cuatro plátanos machos con la cáscara"... y ahí comenzaron los malentendidos entre la receta y yo. En primer lugar, estaba distraída durante ese pequeño detalle de la cáscara... ¿alguien pensaría que de veras es muy importante, maldición?
Y ahí estaba muy contenta, todo parecía estar bien pero el asunto de cocinar se parece mucho a ese tipo de películas fatalistas directamente relacionadas con el fin del mundo donde primero te dan una pista chiquitita que cuando se desencadene el desastre dirás "debí haber notado eso". Como debí haber notado que esos plátanos no eran machos (igual que tanta gente que he conocido) o que el asunto de la cáscara importaba más de lo que pensé.

¿Debería verse verde? Tal vez...

Dos cucharaditas de harina y se supone que quede una masa que tengo que extender en la mano, rellenar, pasar por harina y freír... ¡POR EL AMOR DE DIOS NO ERA TAN DIFÍCIL! A menos que la masa se viera sospechosamente aguada... "Si la masa se le pega en las manos agregue más harina" y qué venga la harina! No se crea, cuando noté que mis "molotes" no eran tales y que se deshacían en el aceite luché con todas mis fuerzas para salvarlos. ¡Ustedes pueden! ¡Sólo tienen que mantenerse pegaditos y dorarse coquetamente!

Todavía tenía esperanzas, podía salvarlos, corregir lo que salió mal. ¡Voy a salvarte comida! pero después de un rato tuve que resignarme. Lo malo es que no había nadie para decirme "basta" como en programa médico donde el personaje no se resigna y sigue dándole a la paletas. "¡Clear! ¡Don't die on me food, I won't let you". Ahí era cuando Rito me agarraba del brazo y me decía: "too late... it's gone."

Lo saqué del sartén y descubrí que ni siquiera tuvieron la decencia de mantenerse más o menos en forma, se deshicieron, se quedaron verdes y agarraron una cara de pasta a medio caducar que se cayó del plato a la bolsita de basura como piedra.

Ya ni tiene caso decir que nunca se vieron como en la foto.

¿Es el fin? Debería, pero yo creo que lo vamos a seguir intentando. Algo tiene que salir.

¡Lo juro!

Es que fue culpa de los plátanos por no ser machos... qué chiste tan ñoño.

Saturday, November 07, 2009

El glorioso porvenir

La parte positiva es que ya se me quito el temor irracional a regresar a la Facultad. Ya pasó, tengo mis preciosos formatos y no pasó nada terrible, de hecho, no haya nada que una doña, ron y unos chilaquiles verdes no pueden arreglar. Claro, todo está diferente y ligeramente gris, no sé bien en qué radica, será en el lugar ese de papelería que pusieron, pero de alguna forma no dolió. Hasta vi pasar a dos señoras de Letras, una cosa rarísima, en especial porque una me daba asco con particular emoción. Ahh, los años que se pasaron y ya... ¿ahora que haré con mi vida?

Todo mundo tiene sugerencias. ¿Ejercicio? ¿algún cursito cursi de pintura? Sí... ¿notaron que "conseguir trabajo" todavía no es opción? A menos las siguientes semanas. La Thatcher dice que no me preocupe, ella me mantiene y yo le tomo la palabra. Pero hay tantos días y tantas horas desesperantes de ocio... no puedo coser ni un cojín más, ya son demasiados y hace mucho frío como para agarrar un pincel y terminar sintiéndome mal porque no soy mejor que cualquiera de la señoras con las que se junta mi mamá. Claro, después paso por el jardín del arte y veo las cosas que la gente va a enmarcar y pienso "no, si estoy un poquito mejor" o será que darle sus vueltas al señor pintor que hemos estado admirando respetuosamente (y a la distancia, claro) desde hace varios años me pone de buen humor. El jueves conocí a un amigo de la Thatcher cuya conclusión sobre mi fue la absoluta sorpresa por mi exagerada timidez. Claro, él es un parasicólogo fabuloso y la Thatcher es toda rimbombante... cómo no se iba a sorprender.

¿Alguien notó que ya sólo escribo para justificar el uso de mi preciosa maquinita esta?

Pero les decía... algo tengo qué hacer. Entonces, me comí un pay de calabaza que estaba no sólo buenísimo sino glorioso y decidí que tengo que cocinar.

¡Cocinaré! y esta vez no sólo me limitaré a hornear galletas de crema de cacahuate o hacer suspiros de nuez. No señores, si aprendemos a hacer esto lo haremos bien.

Espere detallados reportes dedicados a los desastres que ocurran como resultado de mis proyectados experimentos culinarios. Así, si sale terriblemente mal, al menos me quedará el consuelo de tener tema para el blog.

Friday, November 06, 2009

I do my little turn on the catwalk


Sí, yo lo sé, la belleza de Rito es deslumbrante...

Wednesday, November 04, 2009

Profeta mensajero negociante

Me angustio muy fácil. La falta de tranquilidad, que en realidad no grita que está ahí, sino que se espera un rato hasta que es de noche, entonces ataca malévolamente y no duermo, aunque hoy me levanté temprano y estoy cansada y me duele la espalda.
No sé que tiene que ver con nada, probablemente sólo estoy balbuceando.

El punto es que a estas horas me da por pensar en multitud de pendejadas que a mi qué me importan. No me importan ¿de qué me quejo? de nada. A veces me pregunto si vivir en Satélite tendrá que ver con la sensación permanente de aislamiento. Pero ese no era punto (¿a quién engaño? no hay punto), creo que tenía que ver con la falta de esperanza aplicada en términos generales. La pregunta sería ¿como se sobrevive? con angustia de verdad, no hablamos de aburrimiento de vieja traumada. La angustia seria y la desesperación todavía me impresiona,n claro, como hoy que pasé por catedral y la señora en el banco de enfrente lloraba locamente, que no es que a mi no se me den los ataques de llanto irracionales en público (museos, camiones, tiendas departamentales, cines, etc.) pero suelen generarse sin motivo específico ni previo aviso y por eso no cuenta porque no son de verdad ¿ven la diferencia? Podrían ser puras hormonas mientras que las iglesias, con su cuota de suplicantes siempre trae un aura de urgencia. Decía mi novio de adolescencia, el Sr. Dantés, que Dios es el último recurso cuando debiera ser el primero.

Se siente extrañamente diferente. Me acordaba de ella hace ratito, por alguna razón me confundió el episodio. Ayer descubría la tranquilidad con la que se ven y se pasan las peculiaridades físicas o la señora que camina en la mañana gritando insultos por toda la plaza de Santo Domingo, pero a la señora de hoy como que no la podía pasar por alto... ¿será tal vez porque me veía? (Aja! Me estaba viendo). Y no quería verla de regreso pero esos sollozos llegaban hasta mi discreto lugar. Y me veía, pero supuse que el único que tenía que relacionarse con ella era Dios y que yo no tenía vela en el entierro (lo anterior dicho con toda la intención del mundo), lo mismo con el señor que se arrastró un poco hasta los bancos frente al señor del veneno para llorarle con ganas y a gemido suelto... destilando con mucha fuerza todo el aroma que le corresponde al buen alcohol del 96°, pero eso pasó hace un tiempo. Ya pasaron muchos meses.

Caminar pensando en suicidios colectivos. ¿Cómo aguanta su vida señor? Hablando con el señor y/o señora de considerable edad que arrastran enormes bolsas y cajas en el metro. ¿No está muy cansado ya? "Ah claro, es porque van a alguna parte" en el sentido de que alguna persona, sea quien sea, los espera en algún lado. Así pues tiene un poquito mas de sentido el esfuerzo de arrastrarse. También entiendo perfectamente (más de lo que me gustaría) los méritos del sufrimiento. Lo mismo con la penitencia... pero ya me desvié.

(Gran esfuerzo para concentrarse)

Estaba en la desesperación única. Como la de ayer, en Revolución. No tiene que ver con el hecho de que suspendieran el servicio, será que no me había tocado. Aventarse a las vías del metro. Me imagino que requiere mucha determinación y más que nada, falta de plan B. El momento que con cualquier otro método puede ser más lento y digamos reparable, aunque digo, el movimiento/pulso/ que lleva la manita del infortunado hacia el método elegido es pura acción -si es que puede hablarse de algo así tan chafamente- pero en comparación, el metro es un sólo paso en el momento justo. De un trancazo pues, mientras que cualquier otro no puede ser ni tan seguro ni tan... ¿irrevocable? incluyendo a los que se avientan en calzada de las armas, o los típicos suicidas cortadores que dañan músculos más que otra cosa. De las otras, suena complicado en caso de que se opte por un método mecánico -armar todo el dispositivo que siempre podría fallar- o recurrir al empastillamiento que puede terminar en vómito o lavado de estómago o el envenenamiento particularmente doloroso, porque parece que es imposible hacer las cosas sin una buena fracción de humillación/dolor final. Siempre puede pasar que al final, lo único que se dañe sea un órgano y haya que levantarse en el hospital con un enorme letrero de vergüenza escrito en la frente.
Y ayer pensaba ¿el metro? claro, de golpe parece que es uno de los métodos más feos pero ya revisando con más calmita, no hay pierde. "Un sujeto de unos 30 años cuya identidad se desconoce" y ahí acabó.

Y luego la ola de gente que sale del metro porque suspendieron el servicio y hay que buscar otra forma de regresar. Hmm, buffet chino...

El carbón es muy barato y muy fácil de conseguir pero supongo que requería de condiciones especiales mientras que el metro cuesta dos pesos y es público.