martes, 22 de agosto de 2017

Espacio en blanco

Wellbutrin:
Ya hace un tiempo que tanto tú como yo sospechábamos que lo nuestro no tiene futuro, no quiero que pienses que es una excusa hueca, aunque suene a lugar común, es la única verdad. No eres tú, es sólo que no somos felices juntos y creo que es tiempo de aceptarlo. Sí, es cierto que decidí darme una oportunidad con Carbolit, pero te aseguro (aunque no quieras creerme) que no fue hasta que decidí que no podía seguir contigo que decidí buscarlo. 
Tal vez nos encontremos de nuevo, pero ahora debo dejarte y luchar por mi felicidad.

Recuérdame como la primera vez que nos vimos, tú envuelto en tu elegante envoltura plateada y caja blanca, yo en pants, un domingo por la mañana en el mostrador de la Farmacia. No me guardes rencor.

Yo te recordaré con una sonrisa en los labios y escucharé el eco de tu nombre en mi cabeza cada vez que sople el viento y/o repase mi historial psiquiátrico. Wellbutrin, Wellbutrin...

Tuya

Jimena

lunes, 21 de agosto de 2017

Peluquines

Por cierto, hay algo que me tengo que sacar del pecho: Me ofende profundamente la existencia de tal cantidad de shampoos, geles y jabones vaginales que se anuncian como "los de las niñas bien".

¡Eso sí que no se lo esperaban!

Pues bien, me ofende porque creo firmemente que responden a una supuesta necesidad inventada por las compañías de cosméticos y demás productos de higiene precisamente para vender más pendejadas que nadie necesita. ¿Qué es esto, el siglo XVIII? Los peluquines púbicos estaban de moda en el siglo XVIII y por alguna razón creo que es exactamente lo mismo. No tiene sentido alguno.

Lo peor de todo es que no veo que exista una gran preocupación porque los hombres mantengan sus testículos perfumados y frescos. ¿Acaso ven un talco especial en colores azul pastel específico para tales efectos? ¡NO!

(Lágrimas de risa. Sí, literalmente lloré de tanto reírme, ay me dolió la cabeza.)

Lo único que me consuela es lo molesto que ha de ser para Guadalupe Loaeza y sus yeguas finas que se use el término "niña bien" de forma tan relajada. Es que... ¿a dónde vamos a parar?

Este corazón

Les tengo una propuesta feliz, se me ocurrió ayer que estaba en el gimnasio disfrutando videos de Daryl Dixon y bajando as calorías que de todas formas iba a recuperar con el helado que me tragué durante el estreno de GoT: 

Necesitarán dos dispositivos, un iPod con dos o tres canciones pop de los 90's y otro donde se puedan ver videos. Ahora, busquen una recopilación de las mejores muerte o conteo de muertes de cualquier personaje, de preferencia Daryl, de The Walking Dead y al mismo tiempo ubiquen la canción de su preferencia, en lo personal, opté por "Enamoradísimo" de Mercurio, más que nada porque me recuerda a la adolescencia de mi hermana, que no sólo era fan y tenía los cassettes sino también iba a los conciertos (nunca digan que revelé ese feo secreto de su pasado) y aprieten play en el video y la canción al mismo tiempo.

Ahora sólo disfrute.

Tal vez estoy muy simple (no sé qué me pasa, no puedo evitar reírme, es una locura y es malo porque cuando riéndome sola por la calle la gente piensa que les sonrío y eso me aterra) y seguramente lo estoy porque ayer me reí tanto con la musicalización de las mejores y más violentas muertes de zombies y demás amados personajes al compás de canciones animadas de Magneto, Kabah y Mercurio (no logré acordarme de nadie más) que sin darme cuenta me aventé una hora en la elíptica. 

Es que imagínese, Daryl y Beth llegan al campo de golf y justo cuando nuestro arquero favorito usa un palo de golf para reventarle el craneo a un caminante llenando de sangre y sesos la bonita ropa nueva de Beth, suena a todo volumen "Explota ya, corazón!"

Es más, me muero de ganas de irme al gimnasio para poder seguir riéndome de pendejadas durante horas sin que nadie me moleste.

Pero sospecho que debería esperar a que pase el eclipse y después me voy a vagar, hay demasiadas cosas bellas por hacer, muertes que ver, telenovelas que comprar, la vida que le dicen.








Es más, ahí se los dejo de regalo. Como bono extra, y eso sólo porque son muy guapos, nunca GendryGuapos, pero guapos,  les presento la belleza de un "videoclip" que data de aquella loca y extraña época de los noventas en la que mis compañeras de primaria y también mi hermana comenzaban a soñar con la emoción de sentirse enamorado, mientras que yo leía novelas baratas y ridículas de los Expedientes Secretos X (sí, había novelas del famoso programa de televisión, se los juro), aunque recuerdo una vez que estaba leyendo una particular mala cuando pasó la teacher Rosy y no sé cómo vio lo que estaba leyendo, iba muy rápido, sólo me dijo "I love that show". Ah, no era la única aterrorizada ante la invasión extraterrestre que nunca llegó. Good times.

jueves, 17 de agosto de 2017

Amanecer de un día nuevo

Otra noche sin dormir, otra y el tafil valió pa' pura madre. Nada sirve, ya nada sirve, dieron las seis de la mañana y por alguna razón seguía despierta, agotada pero despierta. Me desesperé y me tomé otro tafil y supongo que logré dormir algo aunque acuerdo pedazos de Two and a half men, que por cierto detesto Two and a half men, pero es lo que había a esa hora, después desperté y vi The Big Bang Theory y luego ya estaba despierto todo el mundo y decidí que seguir intentándolo era inútil. Ahora, necesito azúcar y cafeína. 

¿Me angustia no haber hecho la tarea? En primer lugar me caga estar haciendo tarea, no me gusta medir y usar cuadrante y buscar el ángulo y demás madres para dibujar. Lo voy a hacer, pero a mano alzada y a lo pendejo para que me corrijan porque no es igual que el modelo, nomás porque no tengo otra cosa qué hacer con mi vida.

P.S

PINCHE DILUVIO!

Ahora, eso es malo, pero cuando tu coche tiene la tendencia a olvidarse de los frenos y la dirección después de 16 años de impecable servicio, no le reclamas, al contrario, lo llenas de besos tan pronto llegas a casa a salvo. Mi pequeño jeep se portó como un verdadero valiente.

¡Eres un espartano, jeep!

De cualquier forma respiré tan pronto me pude estacionar frente a mi casa porque de todos los métodos de muerte que existen, estar en  el centro de un accidente automovilístico causado por una falla mecánica se me hace demasiado azaroso como para ser disfrutable, al contrario, sería vergonzoso, no quiero obstruir el periférico nunca, o al menos eso pensaba cuando subía por el segundo piso y el viento y la lluvia nos empujó al pequeño jeep y a mí a un lado, amenazando con hacernos perder el control del volante. Puta madre, no quiero morir así!

Mucho menos del segundo piso. ¿Se imagina usted las noticias del día siguiente?, ¿quedar enterrado entre las ejecuciones del narco y los feminicidios?

Ah, pero la pendeja quería pintar. Adelante muñeca, mátate para arruinarle el día a los demás.
Por eso no me aventaría a las vías del metro, no hay nada peor que quedarse varado en una estación después de que un suicida te fastidia la ruta y tener que buscar una ruta forma alterna para llegar a tu casa. Me pasaba seguido cuando iba a visitar a Fanny en la Cuauhtémoc y alguna vez por culpa de los ciclistas el domingo en Reforma, pero esa la perdono mas fácil.

Me duele la espalda, no he dormido decentemente en más 30 horas y aún así estoy aquí escribiendo sobre lo aterrador que es manejar en la inundación oscura de lo que podría ser la ciudad o la señal de salida de Noé.

Malita sea, tengo que dormir!!!

miércoles, 16 de agosto de 2017

De pasada

Ya que estamos en esto de escribir a lo pendejo hay algo que me gustaría sacarme del alma, lo tengo atorado y siento que jamás lo podré gritar como me gustaría, así que recurro a lo único que me queda, ustedes:


FUCK YOU, JANE!!!

Me jodiste y no me lo merecía, pero me jodiste y feo. Espero que tengas una vida bonita y aunque sé que probablemente no te importa, me gustaría establecer que jamás volveré a recordar ni un puto momento que hayamos pasado juntas desde que te hice un comentario sobre la liga de rana que traías  en el cabello, y que se me hacía padrísima, en la fila de 1ª H en secundaria, sin una profunda amargura. 

No te importa, pero necesitaba sacarlo. Ahí va otra vez:

FUCK YOU, FUCK YOU, FUCK YOU!!!

Los invaluables recuerdos perdidos

¿Recuerdan que fui a desayunar con Mrs. Weston y terminamos hablando, extrañamente, de que era imposible tener amigos en esta vida? Bueno, en algún punto concluimos que la culpa estaba en nuestra extraña adolescencia. Verán, ninguna de las dos sabemos a ciencia cierta cómo funciona el asunto con los hombres, qué tanto es chisme y qué tanto es comprobable, y eso que ella está casada pero acaba de tener un incidente extraño con un maestro de Zumba que asombrosamente no es gay, aunque no viene al caso que les cuente porque sospecho que se me está quitando lo chismosa, lo que sólo se puede explicar si examinamos el único periodo de nuestras vidas en las que fuimos relativamente cercanas antes de que Jane se largara y se olvidara de que tiene amigas, sabremos dónde falló nuestra educación: el colegio.

Verán, nosotras no éramos del grupo de las adolescentes bonitas, sociables y codiciables, no, parecíamos brujas aborrecibles, tal vez lo éramos, pero eso no importa, lo que es realmente significativo es que esa debe ser la razón por la que nos perdimos de tantos eventos formativos que el resto de las mujeres normales sí pasaron y que explican el que a esta ridícula edad nos sigamos portando como ñoñas imbéciles que no sospechan que un hombre nunca es amable porque le caigas bien.
 Puedo recordar numerosas anécdotas que lo ejemplifican, claro, como espectadora, los eventos como viajes de generación (al que no fuimos), graduaciones (a la que tampoco fuimos), día de San Valentín (nunca tuvimos ninguna carta de amigos secretos, etc.), obras de teatro (no fuimos, pero hicimos una palmera de papel crepé que me parece que usaron en algún punto si recuerdo bien el video que vimos después, primeros novios (ninguna tuvo uno en seis, a menos que contemos al novio inventado de Mrs. Weston, pero no era real entonces no sé si debamos incluirlo), ni fiestas (mi relación con el alcohol empezó mucho después), posadas navideñas, en fin... ¡Todo!

Pero he encontrado la mejor forma de resolverlo y me asombra que la respuesta estuviera ahí durante tanto tiempo sin que le diera el verdadero mérito que merece: Rebelde.

Sí, yo se que en su momento dediqué muchas entradas a quejarme de las minifaldas con botas de piruja en una escuela donde nadie estudia y Ninel Conde se pasea a su antojo durante todo el día, pero realmente no me fijé en el valor educativo de las experiencias juveniles que faltaron en mi formación, bueno, también está ese detalle de la depresión clínica y resistente, pero ahorita estamos de mejor humor que ayer. 

Ahora, vamos al segundo descubrimiento que llegó con mi enorme descubrimiento: no tengo nadie con quien compartirlo. El capitán Berwick me reprendió por andar viendo esas porquerías y Miss Lucas estaba más interesada en preguntarme si era cierto que mi ex-jefe ya no está en el Centro de Estudios Inútiles e Infernales que en responder a mi asombro ante las coincidencias que logré encontrar entre la trama de la telenovela que duró tres años con los eventos del colegio. Ahí estaba, ¿qué pasó en el viaje de generación al que no fui? BAM! Los jóvenes del Elite Way School se van a Puerto Vallarta y lo explican todo.

¿Cuándo se establecieron esas aberrantes relaciones interpersonales entre mis compañeritos que hoy en día siguen juntos, se casaron y se reprodujeron como si este mundo necesitara más horror? Bam! Los jóvenes discuten sus relaciones y establecen vínculos en fiestas, jugando a las cartas de prendas (o algo así, vi ese capítulo sin sonido en el gimnasio y sólo puedo llenar los vacíos con mi imaginación), en los salones de clase (cuando probablemente yo estaba haciendo dibujos ofensivos de alguien junto a Jane), los eventos en los que jamás me anoté, como el intercolegial, porras, ¡LA INAUGURACIÓN DEPORTIVA! (aunque en mi defensa diré que a espiche madre sí fui pensando que me iban a reprobar en Deportes si no iba, lo que Jane probó que realmente no pasaba porque se salvó de las tres que nos enjaretaron) y supongo que hay más cosas. Recuerdo que había alguna especie de convivencia social a principios de año... oh, claro! "el paseo de integración". Recuerdo haber estado escondiéndome en el baño, lo que siempre hacía durante esas actividades, cuando entró una güera alta y flaca en bikini, me barrió y después se dedicó a estirarse y verse frente al espejo.  Se me hizo innecesario porque sólo entró a verse y luego salió con todas las otras damitas en bikini, no tenía por qué interrumpir a los que leíamos en el baño con toda nuestra ropa de mezclilla encima pero ahora veo que sí tenía qué hacerlo, porque Rebelde me ha enseñado que los machos de nuestra especie son animales, literalmente, animales que  nunca cambian, no era culpa de la juventud, ni de las hormonas de la adolescencia, sí, en esa etapa es cuando se liberan como los animales que son, pero nunca se acaba.  Estoy segura que debí haberlo discutido con Fanny pero mi memoria está tan muerta como mis emociones.



(¿Dónde estábamos nosotras? Asumo que en la cocina de Mrs. Weston portándonos como brujas amargadas, lo que me alegra, dadas las circunstancias, este mundo no es seguro ni siquiera en la edad adulta, no me quiero ni imaginar lo que pasa cuando eres joven y estúpido.)

De cualquier forma, no necesito imaginarlo, los de Rebelde me recordarán todo lo que seguramente nunca creí que en verdad estuviera pasando en el colegio porque se me hacían demasiado ñoños para ser peligrosos, lo que ahora dudo. Caray, me asombra que sólo se dieran dos embarazos no deseados en toda la generación. 





martes, 15 de agosto de 2017

Otro día muerto

Otra vez no me puedo parar, estoy temblando mucho y eso que comí algo, encontré unos frijoles en la cocina y aunque no tenía hambre me los comí. Pensé que el temblor desaparecería pero nada. 
¿Qué puedo hacer hoy? No tengo ganas de hacer nada. Diablos, el capitán Benwick ya me perdonó. ¿Por qué hace eso? Lo planté en su comida de cumpleaños y sólo lo felicité con una carita feliz por texto. Soy una perra, debería odiarme a estas alturas. Estoy muy cansada para esto.
Dormí mucho, gracias al pedacito de Zyprexa que supuse que ayudaría, pero aún así desperté cansada. Tengo la noción de que debo hacer algo pero no se me ocurre nada. Tengo tarea de la clase de pintura pero no creo poder sostener el lápiz, el temblor está peor. Tal vez en un rato más, todavía es temprano. Tal vez...