domingo, 11 de febrero de 2018

Volando como nunca lo hiciera caballo alguno

El viernes en la noche me tuve que enfrentar a un fea realidad: Soy una desgraciada.

Estaba echada pacíficamente, leyendo De hombres y ratones,  cuando Miss Lucas llamó. La verdad es que no contesté porque detesto hablar por teléfono (sí, lo detesto y aunque lo mencioné sutilmente parece que a ella no le importa y me ha llegado a tener una hora pegada al puto aparato y a marcar diez veces cuando me niego a contestar) y en segundo lugar porque odio todavía más las historias de intereses amorosos y tener que inventar pendejadas para hacer sentir mejor a la otra persona cuando en realidad podría soltar la verdad y resumirlo de la siguiente forma: STOP WHORING AROUND! Pueden ser entretenidas de vez en cuando pero no cuando se ponen sórdidas y se multiplican sin control. Sí, ya sé que soy una amargada, pero detesto darle vueltas al mismo tema una y otra vez, en especial cuando el grupo de señoras en pintura me ha hecho reír de nuevo. Son maravillosas y muy divertidas. 

No contesté, me hice pendeja y justo cuando Lenny forcejeaba con la mujer de Curley porque no dejaba de gritar y él solo quería que se callara para que George lo dejara cuidar de los conejos porque prometió no meterse en líos, pero fue un accidente y... volvió a sonar. Lo apagué y dejé morir la pila deliberadamente. 

Ah, pero ahí no se acaba mi maldad, no. No sé si fue ayer o tal vez hoy, quién sabe (oh, sí, debió haber sido ayer porque hoy estuve trabajando en el jardín), pero me habló y contesté. Su jefe resultó ser un acosador sexual aprovechado que hizo lo posible por embriagarla lo suficiente para ponerle sus asquerosas manos encima pero por suerte se lo logró quitar de encima. Supongo que debería hacer algo, no sé, reconfortarla tal vez pero no puedo. 

Miento mucho, más que nada porque la honestidad está sobrevalorada y de hecho es contraproducente. Si me dicen que me quieren y me adoran, yo lo exagero y resulta que todos nos adoramos y seremos amigos para siempre... pero es pura cortesía. Es que no quiero herir los sentimientos de nadie. No es culpa de los demás que yo no los tenga. Tal vez es amargura o un deseo perverso de venganza o retribución, quién sabe. ¿Por qué tendría que estar ahí consolando a alguien cuando nadie estuvo ahí para mí? ¿Quién estuvo ahí cuando se me murió Rito, cuando me atacó el maniaco del bosque o mi papá me impidió ir al funeral de mi abuela, quién ha estado ahí? ¡Mi psiquiatra! 
Ya tengo mis cruces de nacimiento, no me voy a echar más encima. 

Gracias, no.



jueves, 5 de octubre de 2017

Yodo

Por alguna razón, mis amigas nunca me cuentan todos los sórdidos detalles de los eventos de sus vidas. ¡Yo lo hago! Por alguna razón, Mrs. Weston me está ocultando detalles importantes sobre el cortejo del maestro de Zumba y eso lo sé porque el lunes, que desayunábamos en pants como dos señoras, se le salió "lo de los mensajes" y luego siguió hablando como si hubiera reparado en el error y quisiera evitar el tema y después (en realidad una semana antes), Miss Lucas no quería contarme que había ido a un lugar de esos de mala nota donde una serie de fulanas bailan para sacarle dinero a un montón de hombres patéticos que en realidad no pueden costearlas... puteros, pues. ¿Me espanta?  Claro! Lo admito, pero a mí me horroriza la desnudez en general, la de todos y acepto que hice un esfuerzo para mantenerme neutral cuando mencionó un baile privado pero no soy nadie para juzgar (especialmente porque llegué cruda al desayuno) y nunca les digo nada. ¿Las juzgo? ¡También! Pero yo juzgo a todos, incluyéndome, sólo que no lo digo. Ahí está el asunto de mi temor infantil a que me leyeran la mente. Creo que estaría en primaria, en los últimos años y me aterrorizaba que la gente supiera lo que pensaba sobre ellos.  Ya sé, es una locura, pero era una niña rara y sin amigos. 

Los libros dañan a la gente, hoy, que me cancelaron la clase, decidí deliberadamente que no saldría de mi cuarto y me quedaría a leer. No tenía una buena razón para ir muy lejos, aunque sí salí un rato a la terraza a echarme sobre los cojines con los perros a ver las nubes, fue muy agradable. También les di de comer pero no tuve la energía para bajar al jardín, así que limité mis actividades. Hoy leímos cosas maravillosas sobre los Papas más escandalosos del Renacimiento. ¡Puro chisme jugoso! Cada vez que me sienta mal conmigo misma pensaré en ellos y diré: soy una santa. Mis grandes pecados siguen siendo la gula y la vanidad. 

No tengo la consciencia tranquila pero en realidad... ¿quién la tiene?


O algo así

"Hijo, no importa lo que te digan, no hay vergüenza en escapar vivo."

Homero Simpson

sábado, 30 de septiembre de 2017

La cochina duda

Tengo que confesar que me preocupa el Capitán Benwick. No sé cómo le haya ido en el temblor y no tuve teléfono por días, aunque de todas formas no creo que sea apropiado escribirle, sería peor. También está su familia, su mamá y primos en Oaxaca. Nunca lo agregué a Facebook y él nunca me agregó a mí así que no hay forma de saberlo. No, mejor no lo molesto. No es como si pudiera hacer nada por él, en cambio sólo puedo fastidiarlo más. Soy perra pero no tan perra.


Subir escalones

*Retoma la consciencia de estar vivo después de ver tres veces todos los capítulos de Unbreakable Kimmy Schmidt, una película de terror muy mala, Unfriend y llegar a la mitad de la serie de Scream que está mala, obviamente, pero divertida.*
¿Qué estoy haciendo con mi vida? es una de la preguntas obvias cuando te recuperas después de pasar varios días sin hacer nada aparte de manejar a la farmacia por mis propias medicinas para la gripe (sí, con todo y fiebre porque a nadie le importó un carajo que me enfermara hasta que los contagié. Karma, bitch!) y hacer pasta de sobre lista en diez minutos (sí, también funciona con leche de almendra) porque tengo que comer y ahora que dejé el Litio (por accidente) me volvió a dar hambre. Sin embargo, esa pregunta está muy chafa así que vamos con asuntos más importantes:

1.- ¿Qué le ve Kimmy al estúpido de su novio asiático cuyo nombre no puedo escribir? No es interesante, no es simpático y no es extravagante. Ni siquiera es guapo! No es Steven Yeun o John Cho. 

2.- Lo que me recuerda, ¿por qué cancelaron Selfie justo cuando teníamos esperanzas de que Eliza y Henry terminaran juntos? Eran una pareja perfecta.

3.-¿Quién diablos es Bella Thorne? Parece que es muy famosa o al menos Perez Hilton la menciona mucho. ¿Es como la nueva Lindsay Lohan?

4.- ¿A dónde diablos va El Exorcista?

5.- ¿Los empleados de la tienda de Apple están obligados a tratarte como delincuente cuando rompes un iPhone o les sale natural?

Preguntas, tantas preguntas. 

sábado, 16 de septiembre de 2017

Die, hipsters, die!

Creí que nada reemplazaría Arrested Development en mi corazón hasta que llegó Unbreakable Kimmy Schmidt. Titus Andromedon y Lillian, mi ídolo y futuro inexorable respectivamente.



You think I'm crazy just because they named that disorder after me.

Lillian

Titus guiará mi camino

Y lo peor de todo es que viviré en la angustia hasta el 2019 cuando por fin termine Juego de Tronos. ¿Por qué no han confirmado el regreso de Gendry, está muerto, debo renunciar a mis Baratheons? Tal vez es lo mejor, no soportaría que regresara para convertirse en el premio de Sansa, prefiero que haya muerto de una vez. Eso sí que me mantiene despierta. Carajo, por qué no puedo tener cosas bonitas? Estoy mintiendo, sí tengo bonitas, de hecho lo tengo todo y en tres colores distintos.  Puta madre!