viernes, 8 de noviembre de 2013

El susto

"La melancolía solía asociarse a la capacidad de adivinar el futuro, lo que convertía a estos enfermos mentales en sospechoso de posesión satánica.
[...]
Los médicos y los teólogos que veían en los síntomas de la melancolía la larga mano del demonio, condenaban a muchos enfermos mentales a soportar juicios inquisitoriales, que comenzaban con la tortura y terminaban frecuentemente enviando a los convictos a la hoguera".

Roger Bartra, El siglo de oro de la melancolía


¿Ya vieron por qué me asusté? Me recordó a lo que me dijo mi abuela hace unas semanas: no es que yo tenga un problemita químico en mi cerebro loco, como dicen los profesionales de la salud que de hecho fueron a la escuela, lo que pasa es que no tengo al espíritu santo en mi corazón porque no me confirmé. ¡Bueno, eso lo explica todo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario