sábado, 23 de noviembre de 2013

Pero qué bueno era aquel corazón salvaje



Hoy les hablaremos de Corazón Salvaje.




¿Qué les decimos? La versión de 1993, con todo y que la alargaron y los últimos capítulos, a partir de que Juan del diablo le anda rogando a Mónica que lo acepte de nuevo y ella no quiere y Andrés se quiere casar con ella, enun estira y afloja bastante tedioso... fue perfecta.


El Juan del diablo de Eduardo Palomo era el antiheroe seductor por excelencia que en cualquier libro termina abandonando a la última presa que cayó en sus garras, porque aceptémoslo, ese tipo de personajes traumados y rencorosos que se abren paso por la vida a fuerza de hacer callo no suelen parir un alma así de la nada, pero éste pirata, a diferencia de cualquiera de esos piratas históricos tan aficionados al saqueo, la violación multitudinaria y las torturas creativas, no sólo tiene alma y buen corazón, también es una especie de buen protector de los pobres y desamparados. Es malvado, vengativo, respondón, arrogante y valemadrista con los poderosos mientras alimenta y cuida de los huérfanos y los más débiles. Está amargado pero tiene todo el potencial para lograr la redención. ¡Es un combo ganador!


"Entonces, Santa Mónica, no entres al cuarto de un hombre sino quieres que éste te toque"
Juan del diablo



Pero el verdadero gancho en su relación con Mónica es el tan mentado recurso del "tease". Juan is a tease y Mónica sufre del síndrome "Me asusta pero me gusta, cuando te pones como lobo en luna llena".



¿Ven cómo no había forma de no volverse una vieja telenovelera bajo esas condiciones? Pero no todo el mérito es de Juan, ya que hemos visto casos donde el galán del cuento puede ser un sueño pero la protagonista una perra quejumbrosa.
Vamos con Mónica. Hace poquito, al sufrir la pérdida de la desesperación de Amor Real, entretuve vagamente la idea de ver la versión moderna, Lo que la vida me robó, pero en cuanto vi que la protagonista, Montserrat, andaba echándose alegremente al novio del que se deshacen al principio y que en realidad no tiene la presión social que la otra pobre desgraciada aguanto durante varias semanas hasta que aceptó al pobre Manuel, perdí todo el entusiasmo. En primer lugar, Matilde, o Magdalena en la versión ochentera de Christian Bach, que por cierto tenía un título mucho más agradable, Bodas de odio, eran damitas decentes pero arriesgadas al atreverse a tener un novio secreto. Es un punto fundamental del personaje y de la trama. ¿Cuál es el puto mérito de esta vieja? Echárselo con cara de cuzca en una cascada. Gracias, ya vimos Amar te duele, y hasta aquella tenía más presión social que el personaje de Angelique Boyer. Modernizarla fue una pendejada, me ofende, me molesta, es como leer un fan fic "moderno" de algún libro de Jane Austen, makes no freakin' sense. Bride and prejudice salió técnicamente airosa, aunque no memorable, gracias a la ubicación de la trama en el contexto de la cultura hindú, pero es un caso aislado.

"Antes que nada, quiero pedirle una disculpa por lo que le dije en la mañana. Como se habrá dado cuenta, de caballero no tengo más que la ropa. Pero también quiero decirle que si yo la hubiese tenido a usted, solamente volviéndome ciego, sordo o imbécil la habría dejado por otra"
Juan del diablo


¡Agárrenme que me desarmé!


Ese, ese es el bello punto en el que a Mónica se le empieza a olvidar un poquito la lucha por el sufrimiento de Andrés. O sea que la canica ya cayó y ya sólo es cuestión de que ruede, aunque ella no se haya dado cuenta del todo. ¿Por qué nos da gusto? Porque ya se merece que le pase algo bueno. Digo, la educaron las monjas y basada en mi propia experiencia eso no se le desea ni al peor nazi aficionado a reducir cabezas. Mónica sí se sacrifica. Pudo haberle hecho un escándalo a Andrés cuando la plantó, o incluso pudo haberse negado al compromiso, pudo haberle escrito al pseudo prometido, o conseguirse un pretendiente para pasar el rato en lo que regresaba Andrés. Hasta pudo haber esparcido el rumor de que Andrés prefiere la compañía de jovencitos adolescentes, yo lo habría hecho, pero ella no. Se portó bien, y cuando portarse bien le sirvió de un carajo hizo lo que todos habríamos hechos: volverse una amargada. Se aguantó como los hombrecitos, se puso el vestido de dama y fue a la boda que le tocaba a ella con cara de resignación. Como debe ser.
Hasta que llega Juan.
Y llegamos a la parte obvia, que siempre es la más buena. Al juntarlos tenemos al demonio y a la monja. ¿No se supone que Merlín nació de una relación así?



Opuestos people, opuestos que al final comparten escencia. No hay forma de fallar... a menos claro, que tomes la trama original, la mezcles con El Conde de Montecristo, libro en el que se basaron para Yo compro esa mujer, metas misterios innecesarios, pelucas malas y una figura tan monstruosa como la de Eduardo Yañez, tal como hicieron en la versión más recientes. De repente los parentescos enloquecieron, la madre de Andrés estaba enamorada del señor Rocha, mató a la esposa, Mónica y Aimée se convirtieron en gemelas, una rubia no tan natural y otra aficionada a las pelucas de circo, todo revuelto con bailarinas de can can y gitanos robachicos que piensan que pueden tener a Angelique Boyer semidesnuda en pleno siglo XIX. ¿Quieren hablar de tragedias? Esa es una, y de las grandes. ¿Por qué destruir la trama así? Entiendo hacerle algunos cambios a las versiones originales, pero eso fue el colmo. En verdad, a veces resultan refrescantes.


La versión del 93 está bastante modificada, comenzando por la parte más importante, la forma en que Juan y Mónica terminan casándose. Recordemos que originalmente, Aimeé se iba a fugar con Juan pero cuando están a punto de irse sale Mónica a detenerlos y de ahí aparece Andrés, Renato Dutremont anteriormente, y Aimeé apunta el dedo a Mónica que no desmiente nada y se echa la culpa de la fuga. Ese detalle tuvieron la decencia de conservarlo en la versión de Aracely Arámbula, pero entre tanta masacre argumental, un destello de luz no pudo tener gran efecto en la salvación de lo que claramente fue una aberración televisiva desde el principio. Por otro lado, el cortar a colibrí e incluir al Juan del diablo original como Don Noel, que tiene los mejores encontronazos con Juan de toda la historia, ayudó a fluir la historia maravillosamente, especialmente porque la ubicaron en Veracruz, no en una isla caribeña. Los diálogos entre Don Noel y Juan son los mejores, me gusta especialmente cuando le dice "acomplejado" o "amargado". Parece que lo va a cachetear, es charming.

Ahora vamos a la teoría loca (esas que rondan en mi cabeza por las noches ahora que ya me di por vencida con el rivotril. Veinte gotas ayer gente, y no pude dormir, no pude. Mejor guardo lo que queda del frasco y uso la noche para contarles cosas).

La teoria loca del día: Corazón Salvaje, es una versión primitiva del fan fic.

La primera vez que leí Cumbres borrascosas estaba en primaria, ya saben, esa época de los dos últimos años en lo que la amenaza de divorcio de mis padres y el brote psicótico de mi madre me enloqueció a mí también de refilón y dejé de hablar con la gente. No se imaginan mi decepción. Me gustan los happy endings, lo admito y sin vergüenza alguna. Recuerdo con especial emoción, sorpresa y consternación de jovencita impresionable, el momento en el que Heathcliff acorrala a Isabella. Fue un par de líneas, máximo una página, pero en un momento de ingenuidad me atrapó una emoción que culminó cuando por fin se escaparon juntos, dejando a Cathy atrás, que conscientemente había abandonado a Heathcliff porque casarse con él sería rebajarse, para casarse con el elegante Linton. Todo iba bien hasta ahí, claro, hasta que descubrimos cómo ha estado tratando Heathcliff a Isabella y toda nuestra fe en la redención se fue al carajo. Triste. Triste. Triste. A diferencia de Juan, Heathcliff es un personaje en verdad malvado. Sin embargo, hay que ubicar ciertos paralelismos entre los dos para darle un poco de sustancia a la imagen loca que me vino a la mente: Caridad Bravo Adamas diciendo "oh no, vamos a arreglar esto. Hagamos a un lado el páramo desolado y hagámoslo tropical, pero igual de salvaje. Luego empezamos con un hijo ilegítimo convertido en pirata, una Cathy cualquiera, un Linton igual de bruto que cualquier Renato o Andrés cualquiera y una güera pura que se ve atrapada en los líos románticos de esos cuatro, ahhh... pero habrá final feliz".


[Suena músiquita de piano y la alegre señora muerde su pluma mientras juega con su collar de perlas deleitándose con su genial idea]


Similitudes:

Heathcliff, al igual que Juan del diablo, son niños sin padres conocidos que la gente considera en la base de la pirámide social, y también se enriquecieron de formas misteriosas después de desaparecer un tiempo. Los dos sufrieron el rechazo de la dama apasionada de su corazón, muy orgullosas como para tomarlos en serio, y los dos se involucraron en un principio con la damita elegante emparentada con Linton por una parte y con Aimeé por la otra para vengarse y para fastidiar.
La gran diferencia está en el happy ending.


De acuerdo con la Wikipedia (¿Dónde más?):

"Corazón salvaje es una trilogía de novelas; Corazón Salvaje, Mónica y Juan del Diablo; creadas por la escritora mexicana Caridad Bravo Adams y publicadas en 1957 después de haber sido adaptadas para la pantalla el año anterior.
El nombre de las novelas hace referencia al tipo de vida que lleva el protagonista:
«Con repentina emoción, Juan ha apoyado la mano en el hombro de Colibrí, señalando después cuanto la vista abarca: la playuela desierta, las montañas lejanas, las enormes rocas os­curas amontonadas sobre la costa como cuerpos de gigantes venados, el Peñón del Diablo, y el mar, eternamente inquieto, que estrella contra él la furia de sus aguas. Todo aquel pano­rama bello y terrible, soberbio y sombrío, del que es como una síntesis su alma ardiente y apasionada, su corazón salvaje...».
[...]
La historia tiene lugar en Martinica en 1903 y describe la vida en el mar Caribe de Juan del Diablo, hijo bastardo de un hacendado llamado Francisco D'Autremont, que crece sin el amor de una familia y se convierte en una especie de pirata aventurero. El destino lo lleva a disputar, contra su medio hermano Renato, el amor de las hermanas Mónica y Aimée Molnar que, a su vez, se enamoran perdidamente de él.
[...]
Esta novela, original de Caridad Bravo Adams, está ambientada en el Caribe, específicamente en las colonias francesas y relata las andanzas, en palabras de la autora, de los hermanos D'Autremont y las hermanas Molnar que se ven envueltos en una enredosa historia de amor.
[...]
«Esta es una historia que sólo podría pasar donde pasa... En la Martinica, tierra florida y convulsa, isla volcánica surgida al impulso de un borbotón de fuego, tierra de amores' y de odios, de pasiones sin freno, de abnegaciones y de crueldades... Tierra sobre la que habrían de chocar aquellos cuatro corazo­nes apasionados: Mónica, Aimée, Renato, Juan...»."


Dios, debo conseguir ese libro. No tengo un corazón apasionado, yo creo que por eso necesito el libro, se me hace que ha de estar lleno de arrebatamientos intensos y exageraciones de las emociones más propias de los animalitos en peligro de extinción, como "la pasión" o "el fuego en las entrañas", lo que a mí me suena más a síntomas de acidez  que  emoción del tipo del que tanto se comenta en la estatua de Santa Teresa de Ávila, supuestamente representada en éxtasis religiosos pero todo sabemos qué es lo que verdaderamente está pasando ahí.


Sobre la adaptación: Al parecer ha habido más de tres versiones, en especial si contamos la película de Angélica María.Según la Wikipedia (Sí, otra vez) hay una película de 1956, una telenovela de 1966, otra película de 1968, telenovela de 1977, telenovela de 1993 y telenovela de 2009.



Suponemos que la telenovela de la primera adaptación de telenovela fue con Julissa y Enrique Lizalde, que por cierto, mi madre, que estaba enamorada de ese Juan del diablo, me contó que el beso del final fue un escándalo porque se vio el intercambio de saliva:










¡Madre del verbo eterno, a dónde iría a parar la nación!




(Imagen de acá)
Asumo que la del 77 es la que tuvo a Angélica Maria y a Susana Dosamantes. Renato era Fernando Allende, supongo que hizo un trabajo aceptable basada en su bronceado pero lo que no encuentro encantador es la elección de Juan del diablo, que en esa versión no termina de cuajar.No tengo nada en contra de Joaquín Cortés, pero no creo que haya habido simetría con Angélica María.


Soy muy fan de Angélica María. En verdad,traigo sus canciones en el iPod y Cinco de chocolate y uno de fresa será mi película favorita por todos aquellos días que nos queden hasta que el apocalipsis zombi caiga sobre nosotros, pero su versión de Corazón Salvaje, tanto en telenovela como en película no nos logran hacer feliz. La telenovela lamento no haberla visto, pero la película me la aventé alguna vez por cortesía de DePelícula y debo decir que lo que no funcionó, para mí, fue la elección de Juan del diablo. El de la película fue Julio Alemán, y aunque el cabello de Angélica María estaba mejor que en la telenovela, simplemente no nos capturó. No pegó.Si no me equivocó, la película fue anterior a la novela, las dos con Angélica María pero Juanes y Aimeés diferentes. De cualquier forma, la película, que sí vi, nomás no le agarró el feeling. El Juan del Diablo de 1993 estaba plagado de malos modos, pero tenía la extraña cualidad de sacarse una cara de concentración y audacia cada vez que soltaba el diálogo en el que se disculpaba por la patanería que acabara de hacer. Que en realidad nomás habla golpeado, no es un patán per sé, es bocón y suelta las cosas sin merengue, que según recuerdo, cuando Cecilia tiene su gran conversación sobre la inocencia y los víctimas que se ofrecen en holocausto con Ramón en un parque dentro de Rito de iniciación, Ramon le recuerda que "no es un galanteador profesional" y que las cosas se dicen como son. En lo que estamos completamente de acuerdo. Otra cosa horrenda de la película y tal vez les parezca extraño, pero nunca pude superar el cabello de Julio Alemán de la película de 1968. Se veía mal y el cabello es importante. ¿Será ese el problema? El cabello. Tal vez también tiene que ver con mis objeciones contra Martín Cortés. Pero supongo que lo que falta es en realidad la necesidad que tiene la televidente de sentirse dominada por una fuerza mayor, más grande que si misma, y esa era la cualidad del Juan del diablo de Eduardo Palomo. Mónica, conserva la virtud y la inocencia, por que y sólo por que, sea lo que sea que la atrae hacia Juan es más poderoso que la simple voluntad de conseguir un marido cualquiera. Mónica va por todo, o Juan o nada. Dios la libre del sujeto ese horrible de bonito nombre, Alberto. Y eso es exactamente lo que me gusta pensar cada vez que escucho a una de mis amigas diciendo "Oh bueno, somos más como amigos, de hecho, preferiría que fuéramos amigos y no es que no lo quiera, sí le tengo afecto, pero él se quiere casar, pero viviríamos con su mamá y no sé..." No se supone que sea así, gente. Si alguien va a abandonar sus comodidades, básicas todas ellas, al menos que sea por una buena razón. Total, con cada año que pasa me voy sintiendo más cómoda siendo una solterona a la antigua. Creo que antes me afectaba mucho, en especial cuando se acercaba mi cumpleaños, pero ahora que ya pasó empiezo a verle las ventajas. Los hijos de mis amigas me aman mientras sepa armar un nuevo playmovil, juegue a las Monster High y les cuente cuentos, que lo bueno es que me sé muchos. Después, a la hora de limpiarlos, corregirlos y bañarlos, se les entrega de regreso a la mamá y listo. De cualquier forma, quedarse solo no se lo recomiendo a nadie. Sí, porque al final soy una cursi. Una cursi que ama las telenovelas, en especial Corazón Salvaje, la de 1993.





Por eso mañana nos pondremos a buscar el DVD de la telenovela y la veremos otra y otra vez, hasta que nuestra fe en piratas rudos pero de buen corazón regrese a nuestras vidas. Insisto, a todos nos gusta un happy ending.

3 comentarios:

  1. Hola. Me divertí leyendo tu blog :D . Yo trate de buscar los libros pero no los encontré, hasta fui a las librerías de viejo y no tuve éxito.... Así que los encontré en una biblioteca digital...
    Te paso los links para que puedas descargar
    Corazón salvaje http://ebiblioteca.org/?/ver/6579
    Monica http://ebiblioteca.org/?/ver/6582
    Juan http:/ebiblioteca.org/?/ver/6563

    Y de paso me lei
    La mentira http://ebiblioteca.org/?/ver/6572
    Bodas de odio.... http://ebiblioteca.org/?/ver/64174

    Espero que los puedas leer.... Te soy sincera, a mí no me gusta lo cursi y lo romántico en exceso, me atreví a leer corazón salvaje solo porque me enamore de Eduardo Palomo :p, para mi sorpresa me leí los tres libros en una semana.
    Gracias a ti me animare a leer Cumbres borrascosas....

    Saludos

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  2. Yay!! Mil gracias, por todo, por pasar y por los links. Ay, es que verdad de Dios que Eduardo Palomo como Juan del diablo era otra cosa, nada más tenía que ver a alguien fijamente para que a cualquiera se le reventara el corsé. Qué cosa. Muchos saludos!

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  3. ¿Qué tal? Conseguiste los libros. Si no es así, yo los tengo, por si los quieres aún. Una buena samaritana me los compartió cuando me agarró una obsesión tremeda en la que juro y perjuro fue Eduardo Palomo en sueños que me dijo: checalos, y me enamoré de ellos. Me encanta la historia, sueño con que algún día se haga una versión decente en cine o para Netflix... televisión qué? Eso ya no existe. En fin, hasta tengo mi dream cast.

    Es mas, hasta me enamoré de un chico solo por que se llamaba "Juan de Dios", ja. Error, el que yo buscaba era Juan del Diablo y pues, como doble moral, resulto más un Alberto.

    Me gustó mucho tu texto. Saludos.

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