miércoles, 29 de enero de 2014

Momento

Con eso de que los camiones no llegan hasta el cerro al que decidieron mudarse mis padres, le doy un aventón a Flor hasta la plaza cuando es hora de irse. No queremos que ande caminando en bosques peligrosos, solita, y en la obscuridad. 
En eso estaba hoy, apurándola para que ya dejara de trabajar y se fuera temprano, cuando por fin, por fin pude decir:

"Vamos, vamos Florecita... que la noche es oscura y está llena de terrores."

¡Fue maravilloso!

lunes, 27 de enero de 2014

Aguasdulces

En 1629 hubo una gran inundación en la Ciudad de México. ¿La culpa? Las lluvias y la tendencia idiota de encargarle obras gigantescas como un drenaje a algún extranjero poco calificado por el simple hecho de ser extranjero. Enrico Martínez era un cosmógrafo, pero por alguna razón alguien decidió que podía encargarse del desagüe de una ciudad que ya tenía problemas porque los españoles intentaron construir una población al estilo europeo sobre lo que era una ciudad perfectamente planeada para sostenerse sobre un sistema de  chinampas y otros medios ingenioso para dar salida al agua, como por ejemplo los canales. El resultado fue que cuando la tormenta de 36 horas se dejó caer, las barricadas improvisadas de emergencia que levantaron, indios, negros y demás amigos reventaron y la ciudad de inundó. Muerte, destrucción y muchas tragedias. Las misas se oían desde los balcones, pero en lugar de cantar, la gente lloraba. De las 20, 000 familias españolas que había en la ciudad, sólo se quedaron a sufrir 400, los más afectados fueron los indios, negros, mulatos, mestizos y demás desafortunados. Ellos no tenían a dónde ir.
Muerte, epidemias y destrucción. Vaya, no sé por qué, a veces me pregunto si esa es mi clase de Historia. No lo sé, estoy perdida.
No me hagan mucho caso, yo sólo copio párrafos y se los paso a mi jefa y hoy, que por fin salí de un tiempo de depresión post-boda, con nueva medicación, nunca sobra el prozac y el alprazolam, estaba en la biblioteca en algunas cosas importantes cuando en realidad moría de ganas de salir de corriendo y gritar "¿Alguien ya llegó a Danza de dragones?", aunque nadie me habría respondido y de haberlo hecho no creo llegar a entenderme con nadie. Es que no puedo discutir con nadie más porque algo extraño pasa cuando de fans de Canción de Hielo y Fuego se trata: La mayoría están locos y no disfrutan tanto platicar como atacarse para demostrar que sus comentarios (en la mayoría basados únicamente en la serie) son la única  verdad que existe porque son los únicos verdaderos fans que hay en el mundo. Por ejemplo, el actual Mr. Weston es taaaan fan que ya llegó al tercer libro (sonrisita disimulada) y como tal Mrs. Weston lo defiende como el mayor experto que ha visto el mundo y me dirigió una crítica sagaz cuando me equivoqué en la fecha en que se estrena la cuarta temporada: "¿no que tan fan?". La estrenan el 6 de abril, yo creía que era el dos de abril, ¿de dónde saqué eso? Y entonces vino a mí. El 6 de abril está maldito, en lo que a mí se refiere ese día no existe y no me importa cuándo estrenen la cuarta temporada (por más que quiera ver morir a Joffrey), no quiero pensar en la fecha. Ese día será un año sin Rito. Mi pequeño Rito, el perrito callejerito, Gran Khal del Mar de la Tranquilidad, Señor de los gruñidos, Rey de los mestizos de yorkie y los primeros canes. Mi sol y estrellas, mi corazón.

Un año más. ¿Me habré estado evadiendo? Tal vez, porque cuando las sombras avanzan, las de la noche, en especial, me tomo mi pastillita blanca y estiro la mano buscando un libro. Tengo los cinco en una sección especial. Las antiguas secciones especiales tienen lugares especiales, en libreros coquetos o en el estante superior de mi escritorio. El librero tiene un gran corazón y ahí están amontonados los libros que me son completamente necesarios. Desde que mi papá se construyó un estudio al que casi nunca sube, decidí mudar a su estantería nueva y flamante todos los libros que no planeo consultar como guías de vida, aunque debería. Si los leí estando Letras... se van, igual que todos los que usé en historiografía, teoría de la Historia y cualquier otra cosa que no quiera recordar. Usé un solo estante para retacarlo de Historia de Roma. Conservé a los celtas y los egipcios, esos sí son mis amigos. Pero ninguno me da el confort que uno de los cinco librotes que custodia mi muñequito de juguete de Khal Drogo. Estiro mi manita y ahí están, en un rincón, entre mi librero y escritorio. A veces saco uno al azar y hace ratito, pensando que tengo que soportar una reunión de colonos de emergencia (lo admito, me tomé pastillitas blancas, nomás pa' conservar la calma) que se les ocurrió desde que intentaron secuestrar a dos de mis vecinos y descubrieron que las cámaras de seguridad de la caseta no servían, saqué Choque de Reyes. Estaba maravillándome en lo mucho que aprecio a Davos cuando pensé:
¿No sería una tragedia que muriera por siempre la Casa Baratheon?
300 años en Bastión de Tormentas para que se acabe así, de madrazo. Se me hace muy trágico. El rey Robert tenía sus defectos (miles) e independientemente de que Lyanna haya sido raptada o lo haya abandonado por su propia voluntad, la quería lo suficiente como para irse a la guerra martillo en mano por ella. Lo único que quería era recuperarla y no lo logró, es triste. ¿No es trágico el rey Robert? Lyanna parece no haberle tenido gran afecto, recordemos ese comentario que hace Ned cuando recuerda que ella le dijo que Robert nunca iba a cambiar, pero todo el triángulo amoroso es muy trágico. ¿Es mucho pedir que la tendencia a andar de golfería del rey le trajera otros 300 años a la casa Baratheon? Con Stannis estamos perdidos y sólo nos quedan como tres o cuatro bastardos conocidos que siguen vivos, Mya Piedra, Gendry y Edric Tormenta. ¿Es mucho pedir que un buen rey, uno justo e inquebrantable los legitimara y los nombrara herederos? Stannis ya ofreció hacerlo por Jon (que esperemos que reviva y acepte la oferta) ¿No podría hacerlo por sus propios sobrinos? Al menos Edric, que hasta es pariente de su esposa Selyse. Aunque en lo personal Edric se me hace un escuincle cagantito y traumado, aunque no es tan malo, mientras que Gendry tiene más méritos y Mya Piedra es ruda y tal vez hasta podría casarse como los siete mandan si la hicieran legítima. 
¿No sería bonito?
Claro, en un libro de Jane Austen sería bonito, pero este señor es GRRM, sinónimo de muerte y devastación.
Si tan sólo pudiera regresar a leer a Jane, como antes, como cuando era joven. Pero ya no soy joven.
Por eso leo y recuerdo algo que leí en facebook, en una de las múltiples páginas que sigo sólo para ver memes: 
¿Y si Caramanchada sabe algo que nosotros no?
Después de todo, sobrevivió al naufragio y nadie sabe cómo sobrevivió en el mar.

Hmmm...

lunes, 20 de enero de 2014

Mientras

Mrs. Weston se casó y Jane y yo la hicimos de damas de honor. Olvidamos el ramo y llegamos veinte minutos tarde a la misa. Si está usted pensando que somos las peores damas del mundo, tendrá razón. Bueno, al menos llegamos. ¿Obligaciones? No sabíamos. Vestimos a la novia, sufrimos a un grupo de maquillistas rateros y malhechos que nos dejaron como quinceañeras pirujas de puerto y/o frontera y al llegar a la iglesia descubrimos que se nos olvidaron los ramos. Corrimos en tacones, gastamos 120 pesos en un taxi carísimo que nos llevara al hotel y de regreso a la iglesia, llegamos tarde, aguantamos el regaño sutil de los suegros de la novia y nos vimos gordísimas en un vestido horrendo de encaje elástico que me consta que era el único vestido morado en toda la ciudad del que había cuatro idénticos... y sin embargo, supongo que si lo ponemos en perspectiva, salió mejor que cualquier otra de las múltiples bodas en Tormenta de Espadas.¿Habían notado que tiene tres bodas seguiditas? Y no cualquier boda, todas fueron espectaculares y desastrosas de forma extraña. Claro, nada se comparará nunca a la boda roja, pero la de Tyrion y Sansa y después Joffrey y Margaery, la boda púrpura, tienen momento encantadores. En las dos, las mejores cosas pasaron en la fiesta. La fiesta de Mrs. Weston estuvo bonita pero la falta de confrontación y asesinato dejó un vacío en mi negro corazón. Si tan sólo hubiera caído muerto uno de los invitados hubiera sido una fiesta preciosa. Fue en un restaurante junto al mar con lucecitas, comida buena, menú vegetariano pa' mí y decoración discreta, ideal para que uno de los amigos de Mr. Weston hubiera caído atravesado por una flecha mientras las mujeres gritaban y se creaba una breve confusión, de preferencia, ya casi al final de la fiesta, antes de que empezaran las canciones de timbiriche. No tengo nada en contra de los amigos de Mr. Weston, pero si alguien tiene que morir preferimos que sea un desconocido. Como cualquier soldado anónimo que muere víctima del aceite caliente al intentar abatir las puertas de cualquier fortaleza que se respete.
Bueno, tragedias siempre pasan en las bodas.

Pero nadie murió, sólo una lagartijita diminuta que murió accidentalmente bajo mi zapato.
¡Perdóname Dios!
Soy una mala, mala vegetariana animalista. Soy una torpe vegetariana animalista. ¡Fue un accidente! Y lo peor es que estaba sobria, insoportablemente sobria. Sí, me tomé un par de cervezas, tal vez tres, pero la playa evita surte efecto y me aventé la fiesta plenamente conciente. En algún momento pensé: "Una boda dothraki sin al menos tres muertes se considerado un asunto aburrido."  Pero nadie murió, solo la pequeña lagartija que pisé sin querer. Era tan pequeña que no vi su cadáver sólo escuché un ligero tronido y los gritos de la novia y la dama no.1. ¿Cuál es la posibilidad de que tanto esfuerzo para evitar comer carne, pescado y leche, o usar como desodorante una piedra que se moja para funcionar se vea encharcado por un asesinato tan estúpido.
Pobre lagartija.
Una pequeña vida tan pura bien equivale a una masacre, aunque fuera una accidente. Se supone que la boda roja está inspirada en una masacre escocesa muy parecida, aunque al principio, la primera vez que la leí, pensé en la noche de San Bartolomé.  También pensé en Bodas de sangre, aunque esas eran diferentes. Si vas a matar a alguien en una boda, hazlo en grande. En lo personal, lo único que quería matar era la lonja de mis brazos y mis cachetes. El maquillaje malo no ayudó. De haber podido me habría rasguñado la cara en un gesto de sufrimiento muy digno de Lady Stoneheart, pero eso le habría echado a perder la boda a Mrs. Weston y ya bastante habíamos hecho al olvidar el ramo. En mi defensa diré que ni Jane, ni la novia ni yo nos acordamos, es decir, fue cosa de las tres y lo arreglamos. Dejaré de pensar en eso. Si voy a pensar en bodas pensaré en asuntos más agradables en donde no me vea gigantesca en encaje elástico y chinos de quinceañera. La boda de Sansa y Tyrion, por ejemplo.
Un gran cambio en el programa de HBO fue el momento en el que Sansa se arrodilla para que Tyrion pudiera ponerle la capa. Yo sé que hay muchos que se oponen, pero yo lo agradecí. En el libro, ella decide que no quiere hacerlo e ignora a Tyrion que le jala la falda para que lo ayude agachándose. Al final él se tiene que subir en la espalda del chico luna, el bufón, para alcanzarla y ponerle la capa. Hay mucha gente que aplaude a Sansa y lo interpreta como un gran gesto de resistencia, lo que sería cierto si no se tratara del Lannister equivocado. De todos los caballeros y fantasías heróicas de Sansa, los que terminan rescatándola de todo tipo de situaciones son los monstruos, no los caballeros. El perro y Tyrion acuden a ayudarla cuando Joffrey la golpea o la plebe quiere violarla y matarla, mientras que Lancel, joven, alto y guapo, recita los cargos en su contra y la mira patanamente mientras la golpean, igual que las capas doradas y las blancas, que sólo se quedan mirando. Fue Tyrion el que le mentó la madre al escuincle y fue Tyrion el que no quiso tirarla bajo el autobus cuando lo acusaron de matar a Joffrey. Sansa se largó, desapareció y no quiso saber qué le había pasado al marido que finalmente se negó a abusar de su inocencia porque vio cuánto le desagradaba, mientras que él dice:

"Pero, estuviera donde estuviera Sansa, fuera cual fuera el papel que había desempeñado, seguía siendo su esposa. Al rodearle los hombros con su capa había jurado protegerla, aunque para ello hubiera tenido que subirse sobre la espalda de un bufón".
TdE, p.890

Yo creo Sansa se desquitó con el Lannister equivocado y humillarlo en la boda la hizo ver mal. Fue un detalle mezquino el que pagara gentileza con mezquindad. Sí, yo sé que dirá "Es un Lannister", pero precisamente el depositar su confianza en las personas basada en puras obviedades es lo que la metió en líos en primer lugar, lo que debería haberle enseñado algo al tratar con Meñique. Sansa no era exactamente el personaje más carismático de la historia y el detalle de humillar a Tyrion en plena boda no la ayudó, a veces sufro horriblemente por su PoV y siento que es espantosamente bruta a la hora de juzgar el carácter de la gente y eso ha acarreado muchas desventuras para ellas, para Ned, sus hermanos y también Tyrion. Los mayores defensores de Sansa argumentan que hay que ponerse en su lugar, pero al hacerlo con un poco de inteligencia, Sansa pudo haberse colgado de Tyrion, a quien ella mismo reconoce como vulnerable para labrar su camino de regreso a Invernalia o al menos huir a la Roca Casterly, en lugar de eso se fio de Ser Dontos, basada en camiones otra vez, no por nada se avientan toda la farza de Jonquil y Florian. Todos sus PoV en Festin de Cuervos no la ayudan mucho, al contrario, la perversa relación que ella permite que se vaya dando con Petyr, el que anda diciendo por todos lados que si tiró a su madre y traicionó a su padre, me parece el colmo de la equivocación, pero eso es normal en Sansa. Lo único sensato que recuerdo es cuando piensa en cómo quieren casarla con Robalito y dice que antes preferiría casarse otra vez con Tyrion. Ya que estamos en eso, recordemos como hasta  Ser Garlan le dijo queTyrion sería mucho mejor esposo que su propio hermano, el buen Willas. No sé por qué, pero sospecho que Willas Tyrell debe ser igual que sus familiares, a quienes les debemos en gran parte la boda púrpura.
 En la boda de Mrs. Weston iban de morado, no sólo nosotras, también la camisa y la corbata del novia, la de su papá, las flores y los manteles eran de color morado. No hubo vino envenenado, de hecho no hubo vino, de ahí mi sobriedad. Está bien, la novia no pudo entrar a la iglesia con el ramo, pero al menos llegamos a tiempo para ver el intercambio de los votos y darle el ramo que le tocaba a la virgen. Salió con el ramo correcto, el de las orquídeas moradas, y caminó con él del brazo de su papá en la boda civil, al atardecer, en el mismo lugar y momento en el que le propuso matrimonio el ahora conocido como Mr. Weston. Todo mundo aplaudió y no volaron flechas ni cuchillos. Yo pensaba en la boda roja y en la púrpura y en la diferencia entre las bodas de los siete, las de R' hollor y las norteñas. Creo que las mejores son las norteñas, lo único que necesitas es un árbol y los arcianos lo ven y lo recuerdan todo. 
Al final no sé cómo salió todo, lo que importa es que hice lo que pude. De eso se trata, supongo, si te comprometes a hacer algo lo menos que puedes hacer es intentarlo... y lo hice.
Ahora sufro de la depresión post-eventos sociales y decidí volver a medicarme. La verdad es que me puse muy grave. Hay algo muy mal en mí y no sé qué es. ¿A quién engaño? Si la Dra. Pills dice que tengo que medicarme lo haré y si engordo más ya no importa. 
Lo importante es que el seis de abril empieza la cuarta temporada de Juego de Tronos y por fin veremos morir a Joffrey el día de su boda. Después, veremos como Cersei va autodestruyéndose poco a poco y si todo va bien el próximo año saldrá Los vientos de invierno
Mientras, me pregunto si debería leerlos todos otra vez.
Aprovechando el viaje a la playa me terminé el librito de la señora Doris Lessing que había dejado inconcluso y cuando me hacía manicure estrené mi Epopeya de Gilgamesh, pero de alguna forma lo que realmente me hace sentir tranquila, lo suficiente para que pueda dormir un poco es leer y releer exactamente lo mismo. 
Es terapéutico.
Releer.

martes, 14 de enero de 2014

La desolación de las solteras

Ya se me había olvidado qué terapéutico es ir al cine sola en las mañanas, claro, con el apoyo de mi spray de pimienta y mi nuevo celular que en realidad es un arma de electrochoques. El lunes fui a ver El Hobbit. No se preocupe, no voy a quejarme de cómo es demasiado larga y blah, blah, blah... sólo les iba a contar que estaba en el cine y de pronto me quedé pensando: ¿El rey elfo es Lee Pace, el actor guapo de Pushing Daisies y Garret en Amanecer?

Se me había olvidado buscarlo, pero el aburrimiento me ganó hace rato y cuando estaba en eso, leí que Gandalf había hablado de sus compañeros gays en El hobbit, y cuando lo leía mencionaban a Lee Pace, el buen Ned... el guapo Ned. 

De esto me quedan claras dos cosas:

1.- Dios tiene que odiar a las mujeres del mundo. ¿La menstruación no era suficiente? De los hombres buenos hace pocos y los que hay son gays.Que las viejas se conformen con los jabalís a medio educar que se peinan con tres kilos de gel y manejan un ford fiesta con estampitas como si fuera un audi. 
¡Rebasa lo que quieras, no vas a avanzar mucho, idiota, hay tráfico!

2.- Aunque por otro lado, es preferible que al señor guapo se lo quede un buen hombre a una perra flaca en hot pants. 

Quiero pensar que así es. Al menos este no terminará casado con una modelo de Victoria's secret de 21 años.Que no tengo nada contra ellas, sólo una terrible envidia y las ganas de preguntar si de veras viven de algodón remojado en jugo de naranja o es una asquerosa mentira, pero que sean felices, claro que sí...

(Mueca de asco y envidia)

La doncella tímida

No hace mucho tiempo, una discusión incómoda sobre religión con un español que vivía en Irlanda pero vacacionaba en Jordania, se terminó abruptamente por obra y gracia del juego de tronos. De repente la incomodidad murió cuando de un salto el sujeto plantó los pies en la arena y me dijo "¿pero qué le han hecho a Jon?". Respondí: "No puede morir, es Azor Ahai". Espero que nos haya perdonado los cinco dinares que lo hicimos dejar de propina en un restaurante. Él nos explicaba que "en España no se usa". Qué cosa tan rara. ¿No es exponerse mucho a los escupitajos en la comida?

Terminé Danza de Dragones, sí, otra vez, aunque la primera vez lo leí en inglés y por eso no pesqué varias cosas. Estaba muy desesperada, necesitaba saber qué seguía y cuando lo compré todavía no la habían traducido. ¿Y Tyrion, Jon, Arya? Los favoritos, claro. No había reparado, por ejemplo, en la forma en que Jaime Lannister se va con Brienne rumbo a las tierras de los ríos o en la llegada del banquero Bravoosi al campamento de Stannis. Bolton no puede haber matado a Stannis, sabe que la espada es falsa, pero no pudo haberlo matado. ¿O sí?
¿Será posible que muera Stannis?
 No, si hubieran capturado a Satnnis ya tendría a Theon y a Jeyne, la falsa Arya. Esos siguen perdidos. ¿Será posible? Eso es lo peor del asunto, todo es posible. Tan posible como que Jon esté efectiva y totalmente muerto, dando al traste con la teoría de  que Jon, como hijo de Rhaegar y Lyanna, es la reencarnación de Azor Ahai. 
Melisandre dice que la va a necesitar, y por eso se queda en el Muro, también le advierte de los cuchillos, pero como en toda buena visión, él sigue adelante. Ahora, por qué nos gusta esta teoría y por qué sería la necesaria la muerte de Jon: sencillo, los votos de a guardia de la noche dicen claramente "Hasta mi muerte". Jon no puede renegar de los votos que hizo ante el arciano y los dioses del norte y pretender convertirse en el rey del norte. Como Enrique IV de Navarra, el hugonote que se convirtió al catolicismo para ser rey de Francia: "Paris bien vale una misa". Yo asumo que no se puede gobernar una tierra sin sus respectivos dioses, no por nada los romanos invitaban a los dioses de cada ciudad a abandonarla y unírseles antes de atacarla.
¡Más respeto, muchachos, más respeto!
Jon tiene que ser liberado de sus votos y para eso debe morir, claro, es conveniente que haya un sacerdote rojo en las cercanías para revivirlo, nomás hay que preguntarle a la Dama Corazóndepiedra. 
Pero... ¿y qué tal que no?
Nótese la angustia. ¿Cómo que no? Jon no puede estar muerto, si de verdad está muerto no habrá importado que fuera hijo de Rhaegar y Lyanna, o de Ned y la hija del pescador o de Ned y Ashara Dayne, no importaría. Y allá va la interpretación del nacimiento de Jon en la torre de la alegría (o del gozo, como quieran traducirlo) durante la batalla en la que murieron todos menos Ned y Howland Reed. Las lágrimas darían la sal y el fuego de la batalla daría el humo. Las estrellas sangrantes son señal de la llegada de los ejércitos del Otro. ¡El libro se llama "Canción de Hielo y Fuego, por el amor de Cristo"! También hay quien dice que renacimiento de Jon es cuando lo apuñalan y que el humo que sale de las heridas y la sal en las lágrimas de Marsh completan la profecía. Vaya usté a saber.

Cerramos el libro y nos empecinamos en nuestras locas teoría y los deseos de nuestro negro y amargadito corazón. Jon no puede morir. ¿Por qué?
¡Porque no quiero!
Y precisamente por eso puede morir, igual que cualquiera, igual que murió Robb y Ned.  En ese caso tendríamos que creer que es Daenery, lo que me parece de lo más chocante después de lo molesta e irritante que se volvió después de TdE. Tendría que ser ella porque si fuera Victarion, estamos jodidos y si fuera Stannis, de acuerdo con lo que dice Ramsay (que no es de fiar, pero es la única información que tenemos), también estamos jodidos y si fuera Aegon, porque en algún extraño momento resulta que no es un farsante después de todo, estamos molestos por haber esperado tanto libro para presentarlo, aunque sería mejor a que fuera Rhaegar, en cuyo caso, estaría definitivamente jodidos. Recordemos que el príncipe prometido se supone que llegaría al mundo en la descendencia del rey Aegon V (creo) y hasta Rhaegar creyó que podía ser él o su hijo, pero si así fuera entonces todo Poniente está doblemente jodido y Robert asesinó a todo el mundo en el Tridente.
¿Ven el porqué de tanta consternación?
Qué forma de acabar con el mundo. Eso es lo que no entiendo del buen señor GRRM. ¿Por qué crear un mundo tan grande y tan complejo, poblarlo con personas que tú mismo diste a luz, con sus respectivas curiosidades, características, blasones, asentamientos, orígenes, etc... sólo para matarlos a todos después. Usaría la palabra "idiosincracias", pero me quedé traumada desde que el señor jurado de mi tesis me dijo que usar esa palabra "era chafa", con todo y que el señor DIOSDEHISTORIADELACIENCIA haya dicho después que el no trabajaría con el jurado repelón que me despreció la palabrita porque era "muy conflictivo". 
Se me hace extraño. Entiendo el método de matar al que parece el protagonista antes de la primera media hora, funcionó con Psycho y después con Scream, pero no en un libro de semejantes proporciones.
De cualquier forma, hace ratito, me preguntaba cuál era el punto de leer libros que no llevan a ningún lado al final.  
Es como caminar en Pompeya. Si planea destruirlo todo, bien podría haber empezado por narrar el día en que los Otros acaben con todo Poeniente o en el peor de los casos, cuando se extingan todos los Baratheon, los Stark, los Targaryen, vaya, todo mundo, para escribir la historia de sus casas desde la llegada de los ándalos y los primeros hombres hasta la de los otros.  Si sabes cómo termina, empieza por ahí. Así duele menos.
Insisto,es como caminar en Pompeya, empiezas por enterarte de la explosión del volcan y tu cabecita infantil hace memoria de los documentales del Discovery Channel y la miniserie que pasaban en el 22 o en el 11, cuando era más joven, en la que una esclava ciega era salvada por el gladiador liberto que había estado enamorado de ella todo el tiempo que ella suspiraba  por otro sujeto millonario que a su vez amaba a otra dama que un malvado sacerdote de Isis se quería robar.  Una explosión, todos mueren, pocos se salvan. Al menos hasta que caminas por ahí, te escandalizas con la cantidad de burdeles que hay (35 burdeles contra 25 panaderias, creo, ya no lo recuerdo bien), pero mi escándalo al darme cuenta que estaba parada frente a la puerta de uno le dio risa hasta al guía que en el micrófono dijo "signora, parece ansiosa". ¿Signora? No, signorina, aunque le cueste más trabajo. Favor de no confundir. A mí no se me hace divertida la idea de pararme en un burdel antiguo, como a la señora que hasta se sacó una foto sobre la cama de piedra de uno. ¿Acaso no pueden sentir la huella de la brutalidad y la desesperación? Esas cosas se quedan grabadas en los muros, las pinturas y las piedras. No es divertido. Y es menos divertido cuando te paras frente a los moldes de yeso que hicieron de los cuerpos petrificados de un perro, un joven de 15 años que se tapa la boca y la jovencita embarazada que murió boca abajo con una mano en el vientre.
Caray, tengo cólico.
Mis hijos son mis perros, mis perros son mis hijos. Rito era mi corazón ¿Saben por qué tengo estos dolores de entraña tan espantosos? Porque tengo el vientre muerto. No me sorprendería ser estéril y no hizo falta ninguna Maeggi para lograrlo.
Necesito un té de orégano.

Aunque sean moldes, es la forma de un perrito en agonía. Y es todavía peor, cuando la misma señora que se saca fotos en las camas de piedra aparece y te cuenta que a esas figuras se refieren los de la película que yo creí que todavía no había salido. Sin necesidad de pedirlo nos contó el trágico final y todas las intenciones de verla se apagan con la noticia. Todos mueren.
¿No podían mentirnos, como en Los últimos días de Pompeya? La miniserie, no el libro, en el libro muere más gente. 
Supongo que hubiera sido más decepcionante no saber cómo terminaba y salir chillando tan pronto muriera el gladiador que regresó para salvar a su novia y al bebé.

Todos mueren.

Y en San Pedro notaba que yo sigo viva. Rito está muerto y yo sigo aquí, sin estar segura de la razón. No sé qué hago en verdad y por más que recé sigo sin saberlo. Salir de Pompeya fue extraño. ¿Cómo sales a paso apresurado de un lugar que habías querido ver toda tu vida? Ya que lo viste, ya que vas terminando con tu bucket list. ¿Qué hace falta?
Por lo pronto la cuarta temporada de Juego de Tronos que empieza el 2 de abril y si GRRM es bueno, el siguiente libro en el 2015. Un años más, un año menos. De repente el tiempo deja de tener significado. Yo tendré 30, 31, 32... indefinidamente. Daría lo mismo tener 30 o 50. 
A lo mejor ya tengo mil, eso explicaría el dolor de espalda y los cada vez más frecuentes espasmos en el pecho, pero no voy a morir, viviré un día más, otro año más, otra vida más. Al menos será más que cualquiera de los pobres desgraciados que habitan el Poniente, seguro.
Mrs. Weston se casa el sábado y yo me voy a la playa para hacerla de dama de honor desde el jueves, puede que Jane vaya o que me deje plantada. Uno ya nunca sabe.
No hay madres y al final todos mueren.

Debería estar limpiando sacando zapatos y empacando fajas, o al menos debería ir a hacerme manicure y pedicure, ir a que me arreglen los aretes que compré en un museo y que por alguna extraña razón me vendieron rotos o se rompieron en el camino, pero no, me siento aquí a pensar en el tiempo y en cuántas muertes más nos faltan antes de que los Otros avancen hacia el sur. Es decir, en nada.