lunes, 20 de enero de 2014

Mientras

Mrs. Weston se casó y Jane y yo la hicimos de damas de honor. Olvidamos el ramo y llegamos veinte minutos tarde a la misa. Si está usted pensando que somos las peores damas del mundo, tendrá razón. Bueno, al menos llegamos. ¿Obligaciones? No sabíamos. Vestimos a la novia, sufrimos a un grupo de maquillistas rateros y malhechos que nos dejaron como quinceañeras pirujas de puerto y/o frontera y al llegar a la iglesia descubrimos que se nos olvidaron los ramos. Corrimos en tacones, gastamos 120 pesos en un taxi carísimo que nos llevara al hotel y de regreso a la iglesia, llegamos tarde, aguantamos el regaño sutil de los suegros de la novia y nos vimos gordísimas en un vestido horrendo de encaje elástico que me consta que era el único vestido morado en toda la ciudad del que había cuatro idénticos... y sin embargo, supongo que si lo ponemos en perspectiva, salió mejor que cualquier otra de las múltiples bodas en Tormenta de Espadas.¿Habían notado que tiene tres bodas seguiditas? Y no cualquier boda, todas fueron espectaculares y desastrosas de forma extraña. Claro, nada se comparará nunca a la boda roja, pero la de Tyrion y Sansa y después Joffrey y Margaery, la boda púrpura, tienen momento encantadores. En las dos, las mejores cosas pasaron en la fiesta. La fiesta de Mrs. Weston estuvo bonita pero la falta de confrontación y asesinato dejó un vacío en mi negro corazón. Si tan sólo hubiera caído muerto uno de los invitados hubiera sido una fiesta preciosa. Fue en un restaurante junto al mar con lucecitas, comida buena, menú vegetariano pa' mí y decoración discreta, ideal para que uno de los amigos de Mr. Weston hubiera caído atravesado por una flecha mientras las mujeres gritaban y se creaba una breve confusión, de preferencia, ya casi al final de la fiesta, antes de que empezaran las canciones de timbiriche. No tengo nada en contra de los amigos de Mr. Weston, pero si alguien tiene que morir preferimos que sea un desconocido. Como cualquier soldado anónimo que muere víctima del aceite caliente al intentar abatir las puertas de cualquier fortaleza que se respete.
Bueno, tragedias siempre pasan en las bodas.

Pero nadie murió, sólo una lagartijita diminuta que murió accidentalmente bajo mi zapato.
¡Perdóname Dios!
Soy una mala, mala vegetariana animalista. Soy una torpe vegetariana animalista. ¡Fue un accidente! Y lo peor es que estaba sobria, insoportablemente sobria. Sí, me tomé un par de cervezas, tal vez tres, pero la playa evita surte efecto y me aventé la fiesta plenamente conciente. En algún momento pensé: "Una boda dothraki sin al menos tres muertes se considerado un asunto aburrido."  Pero nadie murió, solo la pequeña lagartija que pisé sin querer. Era tan pequeña que no vi su cadáver sólo escuché un ligero tronido y los gritos de la novia y la dama no.1. ¿Cuál es la posibilidad de que tanto esfuerzo para evitar comer carne, pescado y leche, o usar como desodorante una piedra que se moja para funcionar se vea encharcado por un asesinato tan estúpido.
Pobre lagartija.
Una pequeña vida tan pura bien equivale a una masacre, aunque fuera una accidente. Se supone que la boda roja está inspirada en una masacre escocesa muy parecida, aunque al principio, la primera vez que la leí, pensé en la noche de San Bartolomé.  También pensé en Bodas de sangre, aunque esas eran diferentes. Si vas a matar a alguien en una boda, hazlo en grande. En lo personal, lo único que quería matar era la lonja de mis brazos y mis cachetes. El maquillaje malo no ayudó. De haber podido me habría rasguñado la cara en un gesto de sufrimiento muy digno de Lady Stoneheart, pero eso le habría echado a perder la boda a Mrs. Weston y ya bastante habíamos hecho al olvidar el ramo. En mi defensa diré que ni Jane, ni la novia ni yo nos acordamos, es decir, fue cosa de las tres y lo arreglamos. Dejaré de pensar en eso. Si voy a pensar en bodas pensaré en asuntos más agradables en donde no me vea gigantesca en encaje elástico y chinos de quinceañera. La boda de Sansa y Tyrion, por ejemplo.
Un gran cambio en el programa de HBO fue el momento en el que Sansa se arrodilla para que Tyrion pudiera ponerle la capa. Yo sé que hay muchos que se oponen, pero yo lo agradecí. En el libro, ella decide que no quiere hacerlo e ignora a Tyrion que le jala la falda para que lo ayude agachándose. Al final él se tiene que subir en la espalda del chico luna, el bufón, para alcanzarla y ponerle la capa. Hay mucha gente que aplaude a Sansa y lo interpreta como un gran gesto de resistencia, lo que sería cierto si no se tratara del Lannister equivocado. De todos los caballeros y fantasías heróicas de Sansa, los que terminan rescatándola de todo tipo de situaciones son los monstruos, no los caballeros. El perro y Tyrion acuden a ayudarla cuando Joffrey la golpea o la plebe quiere violarla y matarla, mientras que Lancel, joven, alto y guapo, recita los cargos en su contra y la mira patanamente mientras la golpean, igual que las capas doradas y las blancas, que sólo se quedan mirando. Fue Tyrion el que le mentó la madre al escuincle y fue Tyrion el que no quiso tirarla bajo el autobus cuando lo acusaron de matar a Joffrey. Sansa se largó, desapareció y no quiso saber qué le había pasado al marido que finalmente se negó a abusar de su inocencia porque vio cuánto le desagradaba, mientras que él dice:

"Pero, estuviera donde estuviera Sansa, fuera cual fuera el papel que había desempeñado, seguía siendo su esposa. Al rodearle los hombros con su capa había jurado protegerla, aunque para ello hubiera tenido que subirse sobre la espalda de un bufón".
TdE, p.890

Yo creo Sansa se desquitó con el Lannister equivocado y humillarlo en la boda la hizo ver mal. Fue un detalle mezquino el que pagara gentileza con mezquindad. Sí, yo sé que dirá "Es un Lannister", pero precisamente el depositar su confianza en las personas basada en puras obviedades es lo que la metió en líos en primer lugar, lo que debería haberle enseñado algo al tratar con Meñique. Sansa no era exactamente el personaje más carismático de la historia y el detalle de humillar a Tyrion en plena boda no la ayudó, a veces sufro horriblemente por su PoV y siento que es espantosamente bruta a la hora de juzgar el carácter de la gente y eso ha acarreado muchas desventuras para ellas, para Ned, sus hermanos y también Tyrion. Los mayores defensores de Sansa argumentan que hay que ponerse en su lugar, pero al hacerlo con un poco de inteligencia, Sansa pudo haberse colgado de Tyrion, a quien ella mismo reconoce como vulnerable para labrar su camino de regreso a Invernalia o al menos huir a la Roca Casterly, en lugar de eso se fio de Ser Dontos, basada en camiones otra vez, no por nada se avientan toda la farza de Jonquil y Florian. Todos sus PoV en Festin de Cuervos no la ayudan mucho, al contrario, la perversa relación que ella permite que se vaya dando con Petyr, el que anda diciendo por todos lados que si tiró a su madre y traicionó a su padre, me parece el colmo de la equivocación, pero eso es normal en Sansa. Lo único sensato que recuerdo es cuando piensa en cómo quieren casarla con Robalito y dice que antes preferiría casarse otra vez con Tyrion. Ya que estamos en eso, recordemos como hasta  Ser Garlan le dijo queTyrion sería mucho mejor esposo que su propio hermano, el buen Willas. No sé por qué, pero sospecho que Willas Tyrell debe ser igual que sus familiares, a quienes les debemos en gran parte la boda púrpura.
 En la boda de Mrs. Weston iban de morado, no sólo nosotras, también la camisa y la corbata del novia, la de su papá, las flores y los manteles eran de color morado. No hubo vino envenenado, de hecho no hubo vino, de ahí mi sobriedad. Está bien, la novia no pudo entrar a la iglesia con el ramo, pero al menos llegamos a tiempo para ver el intercambio de los votos y darle el ramo que le tocaba a la virgen. Salió con el ramo correcto, el de las orquídeas moradas, y caminó con él del brazo de su papá en la boda civil, al atardecer, en el mismo lugar y momento en el que le propuso matrimonio el ahora conocido como Mr. Weston. Todo mundo aplaudió y no volaron flechas ni cuchillos. Yo pensaba en la boda roja y en la púrpura y en la diferencia entre las bodas de los siete, las de R' hollor y las norteñas. Creo que las mejores son las norteñas, lo único que necesitas es un árbol y los arcianos lo ven y lo recuerdan todo. 
Al final no sé cómo salió todo, lo que importa es que hice lo que pude. De eso se trata, supongo, si te comprometes a hacer algo lo menos que puedes hacer es intentarlo... y lo hice.
Ahora sufro de la depresión post-eventos sociales y decidí volver a medicarme. La verdad es que me puse muy grave. Hay algo muy mal en mí y no sé qué es. ¿A quién engaño? Si la Dra. Pills dice que tengo que medicarme lo haré y si engordo más ya no importa. 
Lo importante es que el seis de abril empieza la cuarta temporada de Juego de Tronos y por fin veremos morir a Joffrey el día de su boda. Después, veremos como Cersei va autodestruyéndose poco a poco y si todo va bien el próximo año saldrá Los vientos de invierno
Mientras, me pregunto si debería leerlos todos otra vez.
Aprovechando el viaje a la playa me terminé el librito de la señora Doris Lessing que había dejado inconcluso y cuando me hacía manicure estrené mi Epopeya de Gilgamesh, pero de alguna forma lo que realmente me hace sentir tranquila, lo suficiente para que pueda dormir un poco es leer y releer exactamente lo mismo. 
Es terapéutico.
Releer.

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