miércoles, 5 de febrero de 2014

Intenciones muertas

Yo me había prometido a mí misma que dedicaría mi extraña necesidad de soltar ideas a lo baboso a cosas importantísimas, ya saben, basicamente relacionadas con libros de fantasía y ciencia ficción (nota: compre como tres libros de la señora Ursula K. Leguin y los veo emocionada preguntándome si debería abrirlos ahora o esperar por un momento especial, como los vestidos nuevos), pero necesito usar esto de "querido diario" por hoy, dado que mi doctora me dio cita hasta el próximo miércoles.

¿QUÉ PUTAS ESTÁ MAL CON LA GENTE QUE ME QUIERE "ARREGLAR"?

No sé si lo sepan pero he estado algo descompuesta desde que era joven, desde los diez años más o menos, sin más razón aparente que el pésimo matrimonio de mis padres (y 37 años después, siguen y siguen, como el conejito energizer), y por alguna razón, desde entonces todo mundo, y me refiero todo el mundo, ha estado intentando corregirme, porque al parece cómo veo el mundo, la vida y a la gente, es feo, es obscuro y negativo, por lo que tiene que parar. Me han llevado a psicólogos, terapeutas familiares, psiquiatras, meditación... y todas las mamadas que a ustedes se les ocurra, pero ayer... me llevaron a que "me curaran los ángeles".

¿QUÉ PUTAS?

Bien, voy a saltarme la parte en la que dejo a alguien "entrar en mi energía" con un movimiento de la mano, está bien, no me quejo, lo que al final me dejó con un sabor de boca desagradable fue toda la parte en la que resulta que con mi sarcasmo "escupo veneno", como las serpientes a las que les tengo tanto miedo, porque tengo muchos miedos (DUH! Y una parte en mi cabeza recuerda cuando Ned le dice a Bran que sólo se puede ser valiente cuando se tiene miedo, a Ned sí le haría caso) y hay áreas muy obscuras en mi interior y al parecer eso es malo porque todos deberíamos trabajar para "ascender" (¿a dónde?) y tengo que "salir de mi cajita" y de mis estructuras y reglas para "trascender" (de nuevo ¿a dónde?) y convertirme en un ser humano pleno...


¡DISPÁRENME!

Lo deprimente del asunto es que las palabras que salían de la boca de la señora eran las mismas que repite mi hermana. ¿Han estado en esos momento en los que ves por primera vez lo que alguien, en el que te habías estado apoyando,  piensa realmente de ti? Se me hizo totalmente injusto. A mí me dan ganas de agarrarla a cachetadas y decirle "Tu relación con aquel sujeto es una broma de ocasión, abre los ojos", pero no lo hago, al contrario, busco hacerla sentir mejor porque la quiero y por alguna extraña razón, la quiero precisamente porque es completamente diferente a mí y ve el mundo de una forma extraña y confusa que no necesariamente comparto pero que respeto.
 No, yo no creo en las energías, los ángeles o el poder de "los edictos", en lo personal. Llegas al mundo por una pendejada y te vas de él de la misma forma. ¿Hacia dónde?A ningún lado. Te mueres y se acaba, lo único que puedes hacer es atravesar esta pinche y miserable existencia de la forma más placentera posible, haciendo todo lo posible por hacerle la existencia también un poco más placentera a los demás. ¿Por qué le tengo miedo a la gente? Me dan miedo que me ataquen, que me estafen, que me torturen, asesinen y violen, aunque de todas esas la única que en realidad aceptaría tranquilamente es una muerte rápida y limpia porque en el fondo creo que es una bendición. ¡Y me ven como si estuviera loca! Nada de lo que te pase en el mundo importa si trasciendes. No se vale pensar que sólo tienes que tragar una pastillita (qué fácil es notar cuando alguien nunca ha tenido obsesiones o alucinaciones). Nunca, nunca, nunca me he burlado de las creencias de los demás (en sus caras, al menos), a mi hermana hasta le traje una diosa de la abundancia de Viena y le compré un altar hindú en Navidad para que pusiera a todos sus dioses, figuras y ofrendas.  ¿Y qué me hace ella? ¡Me lleva a sanar con ángeles! Lo mismo me ha pasado con Jane, cuando me acusa de idólatara por llevar mi medalla de San Benito pa' todos lados.  Yo no le digo que me aterra que haya llegado a los 28 años sin ser bautizada. Sí, sí le rezó a los santos y prendo una veladora en el ex-voto de Jesús que compré en el vaticano y me persigno y rezo pero ni de chiste me paro por misa, a menos que sea estricamente necesario y no me voy a confirmar como ha estado tramando mi abuela, que igual que todos los demás tiene su propia teoría sobre la depresión y me ha estado chingando en el teléfono para que "me confirme y deje entrar al espíritu santo en mi corazón, porque no es que esté loca, es el demonio que vive en mí". No gente, gracias, ya tengo un psiquiatra calificado que se encarga de mis asuntos, no necesito sus tratamientos estériles. Báñenme en agua de San Ignacio, entren en mi energía, métanme en una habitación con un video de un guru hindú cantando, no me importa.


Les tengo malas noticias: Yo, sigo siendo yo y estoy hasta la madre de que me quieran enseñar el camino a la sabiduría y la luz.

 "¿Un hombre puede ser valiente cuando tiene miedo? —Es el único momento en que puede ser valiente".

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