jueves, 6 de febrero de 2014

Peachy

Ohhhhh great! Ciclos de conferencias, yay, webseminarios, yay!

Por favor, dispárenme, dispárenme ahora.

¿Cómo llegué hasta aquí? ¿Cómo escapo?

Quiero correr, quiero corre y escapar y correr un poco más.



Ya sé, hablemos de correr. Compré unos tenis específicamente para eso. No los había estrenado cuando Mina los mordisqueó un poco. Está bien, si voy a huir, quisiera tener un poco de saliva de perro en la suela para darme suerte.


"I ran, I ran until my muscles burned and my veins pumped battery acid.  Then I ran some more."


Y ahora corran, corran todos. Aquí viene. ¿Ya lo sienten? ¡FOBIA SOCIAL!
Un día llegas casi a los treinta años y descubres que sigues siendo exactamente el mismo adolescente idiota que sufría por tener que ir a la escuela cada pinche día de su vida y lloraba siempre la noche anterior, rezando por que nada horrendo pasara al día siguiente y se le permitiera atravesarlo con un poco de silencio y dignidad, lo que nunca pasaba y que ahora sabes, nunca se va a acabar. ¿Crees que en algún punto vivir será plácido, que saldrás a la calle a hacer lo que sabes hacer para sentirte pleno y satisfecho contigo mismo? ¡Pues no! La niña rara que no habla crece y se convierte en la vieja rara que no quiere hablar. ¡NO QUIERO HABLAR! Carajo. ¿No me pueden dejar en paz? 


High school' s never over!


Update: Ni modo, esta es mi vida y en esa vida la gente da seminarios, sea lo que sea eso. En el lado positivo, quiero pensar que si puedo hacerlo desde mi casa, tendré a mis perros como apoyo moral, alcohol y la oportunidad de fingir la muerte de mi conexión en cualquier momento. O correr. Correr. Correr.

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