miércoles, 30 de abril de 2014

Niños del verano

Por lo general, cuando ando por la calle siempre me encuentro algún niño vendiendo mazapanes, muñecas, chicles, lo que sea, y pienso "ay, debería traer regalos o juguetes para darle uno". Bueno, pues el día que salgo con dos bolsas cargadas de juguetes, baratos pero coquetos, para regalar al primer niño que me encuentre... ¡no encuentro ninguno!

¿Dónde están los niños que por lo general están siendo explotados en la calle? ¿Les dieron el día libre por ser día del niño? Sólo encontré dos afuera de un oxxo en el que no me podía bajar y tuve que sobornar a un limpiaparabrisas para que se los llevara. Lo bueno es que el muchacho me dijo "sí, jefa", en lugar de "sí, señora", porque eso ya sería lo último que me faltaba. ¿Y ahora qué chingados hago con los juguetes? ¿los llevo al dispensario de la iglesia? Ya no sé. Lo que me queda claro de estos últimos días es que ya no debería salir a la calle. Todo me sale mal últimamente. Me tardé dos horas en regresar de ver a la Dra. Pills (y ni un niño vendiendo o pidiendo nada) y al llegar estaba tan harta y fastidiada de andar en el calor con sudadera que hasta dejé para después el ir a buscar mi rivotril a la farmacia. El gobierno es libre de pensar lo que quiera de mi consumo de medicamentos.
No sé adónde se habrán ido los niños, pero los voy a encontrar, uno por uno, y les voy a enjaretar los juguetes aunque no quieran. Sea donde sea. Si están en un semáforo, afuera de un restaurante, en el metro, en el centro o junto a los puestos de tacos, los voy a encontrar.

¿ME OYEN? ¡LOS VOY A ENCONTRAR!


martes, 29 de abril de 2014

Ya

Tal vez no estoy enojada con Juego de Tronos, supongo que de alguna forma me gustaría que las cosas fueran diferentes. Supongo que es como esperar que Emmy y Donald fueran felices en La paga del soldado, o algo así. Ni modo.
Es injusto, sí. Es ridículamente injusto. Y uno quisiera pensar que existe el bueno y el malo, pero Daenerys comienza a ponerse insoportable desde Choque de Reyes, repitiendo las mismas babosadas que Viserys le inculcó, y quisiéramos que Sansa y Tyrion lograran entenderse desde que la salva de la madriza que le pone Joffrey. Y cuando están sentados, después de que la bañaron y curaron por órdenes de Tyrion, pensamos en lo que ella decía antes, en cómo soñaba con caballeros, pero había sido el perro y el gnomo los que la habían salvado. En Lancel sólo había odio. Ella concluye que no había caballeros, pero creo que sólo confundió dónde estaban los caballeros. Los caballeros estaban en el perro y en Tyrion. 
La vida es triste, ni modo y de alguna forma no hay refugio en ninguna parte. ¿Es raro que esa parte sea la más agradable de los libros de CdHyF? Ver sobrevivir a alguien es casi tan alentador como fue alguna vez la declaración de Mr. Knightley. Y ahora sabemos que Jane Austen nos contaba mentiras piadosas, que de acuerdo con los sujetos reclutadores cuentan como mentiras, pero hoy en la mañana, que me atravesé con el final de Emma, en la versión de Gwyneth Palthrow, recordé por un segundo lo que se sentía tener una esperanza todas las mañanas, antes de llegar a la Facultad, de atravesarse con el capitán Wentworth en la fuente de la biblioteca o en el pasillo. Por un segundo, un triste, asqueroso y patético segundo, ser la heroína de Jane Austen que cualquiera en algún momento de su vida se cree que es. 
El  capitán Wenthoworth dice "soy mitad agonía, mitad esperanza." En consecuencia, nos convertimos en Anne Elliot. 

Hasta que las esperanzas se mueren y sólo queda el mar rojo, la deshidratación y la hambruna. ¿Sobrevivirán nuestros pequeños dragones?
Se fue el agua y llené la fuente con agua de los tinacos para salvar a los peces. Se me han muerto tres, pero si puedo salvar al menos a alguno seré feliz.

Extrañamente, los monstruos tenemos la mala costumbre de cobrarle afecto a los animales y las personas. Todos somos malvados, supongo, pero algunos lo sabemos. Tal vez por eso enloqueció el detector de mentiras conmigo. ¿Creo que soy una mala persona? Si, aunque la respuesta correcta fuera "no". ¿He traicionado a alguien que creía en mí? Y respondí que sí y después que no, aunque sabía que la única que podría responder sería Fanny Price y que claramente diría que sí. ¿He sido irrespetuosa con mis seres queridos? Parece que irme de mi casa si no aceptaban a Fortunato cuenta. El peor pleito en el que haya estado. Pero todos los días, cuando salgo a rascarle la panza, darle de comer y aventarle su carnaza pienso: Chinga, valió la pena. No pasé el detector de mentiras, y eso que confesé todo lo que se me ocurrió. Ni modo. 
Apostarle al underdog... ¿quién lo hace? No apuesto y repruebo las peleas de gallos, pero admito que me gustaría ver ganar al hombre más feo del mundo. En algún lugar leí que George RR Martin había comenzado con el complot para angustiar nuestras vidas que se llama CdHyF cuando vio el muro de Adriano y luego se imagino un personaje, el hombre más feo del mundo.
Creo que me gustaría ver los restos del muro de Adriano algún día, aunque tenga que pasar por el aeropuerto odioso de Heathrow. Lo detesto, de verdad lo detesto. No sé por qué. Lo odio en verdad, siento que es demasiado gigantesco y malvado. Como un gigante malvado que se levanta con una masa y hace que corras por un puente colgante para evitar su ira.

Quisiera que Bran caminara y que Arya se casara con Gendry y habitaran Bastion de Tormentas, que Sansa y Tyrion se sentaran en el trono de Hierro o que Jon sobreviviera al ataque de sus propios hermanos y tomara su lugar como rey del Norte. Quisieramos, claro, que Dany descubriera que Rhaego está vivo y gobernara las ciudades que conquistó con un poquito más de sentido común hasta coronar a su hijo como rey de ciudades libres. Pero igual que todo lo que pasa todo los días, las ideas románticas se quedan en fanfics y sueños diurnos que no llevan a ningún lado.
A un año más, tal vez.
Si la cuarta temporada sigue masacrando la narración tan espantosamente entonces recuperaremos el corazón que pusimos en la función de cada domingo y lo pondremos en espera. Los Vientos de invierno tienen que llegar algún día, aunque los capítulos que han salido como adelanto nos aterren.
Si los Otros van a venir, que lleguen ya.

lunes, 28 de abril de 2014

Víctimas especiales

Me pasaron por el polígrafo cuatro veces y extrañamente aunque no he traicionado la confianza de los que creen en mí, no he consumido drogas ilegales este año y no he cometido un delito grave, etc... lo fallé. Lo fallé cuatro veces con lecturas locas y pa' todos lados. ¡Les juro que no consumo drogas ilegales!

Bueno, eso fue todo. Ahora el gobierno cree que soy una drogadicta, anarquista que le miente a sus padres para salirse del problema y no sé qué más.

Chale... nunca voy a conseguir trabajo.

domingo, 27 de abril de 2014

Guardajuramentos II

¿QUÉ PUTAS? 
Lo primero que odié con todo mi corazón fue la forma tan pinche en la que aventaron a Pod con Brienne. ¡El momento en el que ella descubre que la está siguiendo y él le dice que está buscando a su señor porque se fue y se olvidó de él es uno de los momentos más enternecedores que existen en miles de páginas de miseria y destrucción!
¿Y qué rayos con la incursión de Bran y los Reed al torreón de Craster? ¡Verano en una trampa y Fantasma encerrado! ¡Háganme el rechingado favor! Y más escenas de violencia sexual completamente innecesarias, inventadas y gratuitas. Sam juró guardar el secreto de que Bran está vivo, el que lo suelte es como regresar en el tiempo y pisar accidentalmente una forma primitiva de vida. ¿Y qué diablos hace el otro ojete en El Muro? ¿Lo mandaron para que mate a Jon, por órdenes de los Bolton? 
¡Mejor ya escriban otro libro!

¿Qué les pasa?

Es la primera vez en cuatro temporadas que pensé que ya no quería ver el programa. De hecho, no sé si quiero ver el próximo capítulo. Tal vez no lo haga. 
Meñique está todavía más aventado y perverso de lo que se percibe en el libro, donde va sacando las garras más lento, al menos con Sansa en el camino a los dedos. Y la única parte rescatable (aunque pudo ser mejor) fue la interacción de Jaime y Brienne, pero eso es porque aun queda un pequeño lugar en nuestro corazón para ellos.


Pero ni modo D&D, se lo ganaron:


 
 ¡Y si son hombrecitos se las aguantan!

Guardajuramentos I

Al rato sale el cuarto capítulo. Todavía no he podido pensar bien, hago lo que puedo para controlar la ansiedad y evitar que se me desaten las obsesiones, si tengo otro ataque se me notará y me preguntarán mañana "¿has estado enferma?" Como el señor de la biblioteca la última vez que me pasó. Usaré corrector, pero de todos modos se nota, la tristeza es una especie de pestilencia. Como el olor a humedad que de repente me llega de mi propio suéter y me recuerda que debo cambiar los botecitos esos que se supone que salvan los closets de la desgracia. Es que este lugar es húmedo y es como si hubiera un montón de humedades fantasmales sólo esperando el verano para emerger. 

De todos modos, quisiera hacer lo posible por poner en forma mis quejas, que a causa de la angustia laboral han pasado a un extraño segundo plano, que no es que haya dejado de copiar frases en dothraki como una forma de terapia para calmar la locura, eso lo seguiré haciendo, pero había dejado de lado mi indignación por la extraña forma en la que D &D han hecho de Juego de Tronos su muy personal fanfic de CdHyF. 

¿Qué rayos? Agradecemos que hayan rescatado a Ser Dontos para que cumpliera con su chamba, pero creo que el hecho de cambiar la redecilla por el collar fue una especie de estratagema para disimular un poco el buen trabajo de Lady Olenna y tener a los showfags preguntándose "¿quién lo mató?" Está bien, lo aprobamos, lo que nos parece que ya es el colmo es la caricatura tan rara que han hecho de los dornienses. ¿Qué rayos con el vestido-bikini dorado de Ellaria? Y ya exageraron con el tema orgiástico. Ya había sido demasiado la primera vez, ya esta segunda mini orgía se me hizo completamente innecesaria, al menos tuvieron la decencia de hacer que Tywin mencionara que Oberyn es experto en venenos (gracias por el crédito), aunque de verdad espero que estén guardando la anécdota que Oberyn le cuenta a Tyrion sobre cómo se conocieron en la Roca Casterly cuando el último acaba de nacer. Pensar en Cersei paseando a los Martell por el castillo y enseñándoles a su hermanito/curiosidad después de correr a la nodriza porque segun esto "es suyo", es divertidísimo. 
Nota: ¿Qué tan maravillosa fue la cara que puso la víbora roja cuando Tywin mencionó a la "niña Targaryen con sus dragones en el este"? ¡Fue glorioso! Nada más faltó escucharlo tragar saliva. (Quentyn, Quentyn!)
La escena del septo de alguna forma terminó siendo menos grave que en el libro, más chafa, más sutil y extrañamente, un fracaso completo. Convirtieron un momento perturbador y complejo en una violación sin pies ni cabeza, con un Jaime malévolo y una Cersei a la que hasta podríamos considerar victimizada como tantos alegan en algunos foros donde acusan a Robert de violador abusivo. ¿Dónde está la maniaca lujuriosa/dolida/enojada/vengativa/manipuladora que se echa Jaime en el septo? Es muy extraño. 
¿Ahora vamos a sentir lástima por Cersei? Ni ella siente lástima por sí misma, al menos hasta que le toca caminar desde el septo hasta la fortaleza roja sin un sólo cabello en el cuerpo y nada más que su propia arrogancia para vestirse, lo que va logrando hasta que al final del paseo la quiebran. Kevan Lannister dice que ya le han limado las garras, pero yo no lo creo.

Otro punto que me molesta. ¿Qué chingados le están haciendo a Stannis y a Davos? Stannis no es del tipo que va a estar chantajeando a Ser Davos o a cualquiera con "si me haces enojar te mato". Por eso lo amamos, por radical. ¿Dónde está el Stannis que marcha al muro y que vemos por última vez librando una batalla en plena nieve para recuperar el norte? ¡Devuélvanme a mi Rey!

Ah, y antes de que se me olvide. Me molestó mucho el que Sam se llevara a Elí al burdel de Villa Topo. ¿De alguna forma lo usarán para ausentar a Sam de la batalla considerando que ya jodieron las lineas de tiempo y técnicamente Sam todavía debería estar en camino? ¿Es lo único que se le ocurrió? Y ya ni me recuerden cómo borraron a Manosfrias... me duele.

Deben estar confundidos. Adelantaron la llegada de Jaime y en una suerte de efecto mariposa, llegaron a fastidiar la escena del septo, aunque su presencia en la muerte de Joffrey no haya sido tan extraña y nos haya dado un momento simpático de enfrentamiento con Loras. GRRM escribió el capítulo y por eso no puedo desaprobar el que él haya decidido incluirlo en la boda, al final pudo haberlo dejado en algún otro lado si en verdad le molestaba el adelanto de su llegada. 
Quién sabe. Al parecer el señor ha decidido que le vale madres qué hagan con sus personajes. Y de cierta forma tendría razón, los libros siguen siendo suyos y al final la tele se adapta de forma extrañas. Recordemos que ¿Dan? o ¿David? bueno, el guapo de D & D fue el guionista de Troya, que destruyó en un 70 % la Iliada, ¿pero a poco no fue maravillosa?
Yo la vi once veces en el cine, precisamente en un periodo particularmente feo de la vida. Tal vez fue mi GoT de la época. 
La ruptura de Shae y Tyrion fue desgarradora, claro, ahora podrán explicar los acontecimientos posteriores. Es cierto que convirtieron a Shae en un personaje más interesante que la pinche vieja original, que es ojete y cagantita hasta la locura. Todavía recuerdo sus quejas de Llolys y me dan ganas de cachetearla. ¡La violaron como 50 veces y tú crees que no tiene razones para llorar, pendeja!
 

 ¡Y si en Juego de Tronos siguen haciendo de las suyas, también les va a tocar!

sábado, 26 de abril de 2014

And this is crazy

Le di un trancazo a mi coche, mi amado coche, el amor de mi vida.
Necesito consuelo:




Gracias happy geeks, ya me siento mejor. Una cucharada de nutella y todo estará curado. Bueno, no mi salpicadera izquierda, pero tal vez el dolor de mi corazón.

miércoles, 23 de abril de 2014

Aftermath

Las revisiones para conseguir trabajo y las entrevistas con psicólogos son lo peor que le ha pasado a la humanidad.

Ah, también podría quejarme de cómo tergiversan espantosamente los libros para hacer Juego de Tronos lo más sexualmente extremoso, exhibicionista y violento que hay, hasta podría explicar que al igual que la noche de bodas de Daenerys y Drogo, convirtieron un asunto técnicamente consensual (en el caso de Cersei y Jaime, completamente consensual) en una violación completa.  O de cómo retratan a los dornienses como una especie de romanos orgiásticos con severos problemas emocionales a partir de dos menciones separadas donde se dice que la víbora roja se rumora que le ha perdido el asco a algunos hombres y que a veces comparte damas de la noche con Ellaria.

Podría... pero estoy muriendo.

sábado, 19 de abril de 2014

Sobre vino

El gran enemigo

Ya me eché para atrás. Sí, le estoy sacando a esto de intentar ser adulto. ¿Saben de quién es la culpa? De mi doctora. Eso pasa cuando vas al psiquiatra, te mete en la cabeza ideas de lo más extrañas como : Anda, levántate y anda, consigue un trabajo, córtate el cabello, cásate. Y aunque sé que no me darán ni madres, también sé que al menos conseguir la entrevista/examen es bueno, aunque sea para que me pongan en las cifras que entregarán a la contraloría para demostrar que las plazas fueron otorgadas justamente y no hubo favoritismos. ¿Vieron, entrevistamos un montón de idiotas que hicieron su cita a través de bolsas de trabajo chafas que no sirven de un carajo? ¡Somos justos!
Chale.
Que es malo si me lo dan y malo si no. De una u otra forma, la forma de vida larva que conocemos se acaba. Hasta ahora he vivido como una ama de casa de reality show. Bebiendo, contando chismes y yendo al gimnasio pa' nada. Entre más tiempo paso ahí más gorda estoy. No sé qué pasa.
No quiero al mundo, no quiero a le gente, la gente es mala y se me murió otro pescadito. 
Lo que quiero es otro libro de CdHyF y un nuevo capítulo de Juego de Tronos.

O tener más episodios del reality show "Mexico's real hosewives". Hoy que andaba de compras con mi madre y hermana nos enfrentamos a toda una enemiga en lo que bien podría haber sido un buen episodio de media hora. Fue culpa de una gata con cuerpo de boiler y actitud de animadora de programa matutino que se encabronó porque el novio le decía que se veía mal con cada vestido que le modelaba y decidió agarrarla con el prójimo y hacer un comentario y/o mueca, cuando mi señora madre le preguntó a la vendedora (Anita, un amor de chica) si la blusa que se probaba no estaba muy juvenil para su edad. ¿Vas a criticar a mi madre, perra, de veras crees que lo vas a hacer? ¿Y aparte de todo crees que te vas a ir sin daños? ¡Nombre!
Primero mi hermana hizo un comentario sobre aquello que decían sobre el "cabello hasta la cintura, gata segura" y de las costeñas que parece que traen el burdel de fuera, después yo la empujé accidentalmente (soy del tipo pasivo-agresivo) y al final, cuando el boiler teibolero le pidió de muy mala manera a Anita  que le llevara una blusa (la última que quedaba y que estaba puesta en el maniquín), mi hermana se adelantó, le pidió a la señorita vendedora número dos cuyo nombre no me sé pero que es padrísima que la quitara del maniquí y se la dejara en la caja. La quitaron  y la otra pendeja se quedó con las ganas.  Se fue con el novio malencarado y las manitas vacías.

Todo esto viene a cuento porque en las tienda # 4, mi madre me instó a "soltarme el cabello" en lugar de andar con mi chongazo de viejita. Entonces le recordé que tengo el pelo hasta la cintura y como dice mi hermana" es gata segura", a lo que se me respondió:
"No es lo mismo". 
Y si lo fuera no importa. ¿A quién le importa? Me acordé de Madame Calderón de la Barca quejándose de cómo las mexicanas decimonónicas permitían que sus criadas anduvieran con el pelo suelto y por todos lados. A Madame le parecía escabndaloso, a mi se me hace lo más cómodo, en especial cuando no hay ocasión que amerite cepillarse el cabello.   ¿Tendría que cortarme el cabello? ¿Y como podría vivir en mi propia fantasía de juego de tronos?




El cabello de Margaery en la boda no cuenta. Todavía no lo comprendo. Me acostumbré a él, pero no lo comprendo.

Para mayor información:


¡Necesito mis largos cabellos de princesa!

Si no los tuviera entonces sí que tendría que aceptar la realidad ¿Qué es eso? ¡Guacala! Hablamos de esa realidad donde hay que ser sociable pero nuestro antiguamente seguro hogar se ha convertido en Mordor, la mejor arma que tengo para evitar a los bandidos es un spray de pimienta y un taser en forma de celular porque nadie va a salir a salvarme si me atacan en plena calle, no tengo dragones pero tengo cigarros, una pequeña fortaleza donde envejezco lentamente y he convertido los probadores en campos de batalla mezquinos donde se gana regando dinero en lugar de sangre para desquitarse de una afrenta babosa. Que a todo esto se necesita dinero para poder regar sangre, pero eso es otra cosa.  No tengo dinero propio, el no ganártelo lo hace irreal. Mis padres crearon un ser humano horrendo. ¿Qué voy a hacer con mi vida? ¡Todo me da miedo!
Salir a la calle es deprimente,pero tengo que hacerlo y al mismo tiempo no quiero,el montón de gente donde no hay nadie. La paranoia, el pánico, la incertidumbre. El señor homeless que vive en el puente rumbo al gimnasio no quiso hablar conmigo la otra vez que me paré para llevarle el desayuno, aunque sí se llevó el dinero, pero ni me volteó a ver. Lo que me hace pensar que el extremo de la soledad y la pobreza podría estar en ese momento aislado, al principio o al final de un día más en el que sólo tienes el instinto básico de supervivencia para mantenerte caminando,en movimiento o en ratitos de descanso para seguir moviéndote, como el señor que dormía bajo el puesto a la entrada de la puerta 'J' del metro Cuatro caminos. Vives porque algo te impulsa a hacerlo, no tienes nada, no debes nada, sólo existes. Pero él no estaba solo, tenía a su perro.  ¿Qué es? ¡No lo sé!  Mis instintos suelen ser autodestructivos, no de autopreservación. Ayer me encontré un papelito con la cita del señor Wilde "who, being loved, is poor?" No sabría decirle.
Y la falta de amor podría ser el verdadero problema de todo el asunto. ¿Dónde leí que "esperamos el amor para retrasar la muerte"? Lo voy a buscar. Tapa el hoyo, tapa el hoyo con un montón de madres que jamás vas a usar.

 No huyo de los Otros, huyo de la gente. Es más, si me dan una metralleta cargada de obsidiana con gusto preferiría enfrentarme al ejército de los caminantes blancos antes que pararme con mi cara de insomne frente a algún idiota que seguro me va a preguntar "¿por qué quieres trabajar con nosotros?"

"¿Ahhhh, eran los únicos que pedían licenciatura en Historia y no pretenden que de clases?"

¡Hey, caminante blancos, el momento es ahora, vengan por mí!

domingo, 13 de abril de 2014

El león y la rosa

Se tardaron para llegar a la boda pero cuando lo hicieron no nos dejaron decepcionados.

¡Ese hijo de puta está muerto!
(Ahora todos favor de inclinarse para darle gracias a los antiguos y a los nuevos dioses)
Bien, todo el episodio de Shae Con Tyrion insultándola y lastimándola para que se vaya todavía no se resuelve en mi cabeza. Asumo que es la solución que se les ocurrió para lograr que Shae traicione horrendamente a Tyrion después de haber transformado tan brutalmente el personaje. Ahora entenderemos todo cuando la encontremos declarando en contra de Tyrion y en la cama de Tywin.

Sobre la boda, puedo decir que estoy satisfecha. Al principio me pareció que el peinado de Margery era ridículo pero me acostumbre a él y lo que amé con todo mi corazón (se los agradezco) es que le bajaran el tono a todas las humillaciones que padece Tyrion en el libro. Conservaron lo esencial pero lo suavizaron para que los televidentes no sufriéramos tanto. También conservaron el detalle de que Lady Olenna llegue a "arreglar" el tocado de Sansa y así apropiarse de una de las joyitas mortales. 

Y el detalle de que Sansa le pasara la copa a Tyrion cuando la tiró se me hizo encantador. ¿Qué les dijo? Sé que nunca estarán junto  ni serán felices, pero soy su más sentida fan.

Veredicto: Aprobado con honores. 

martes, 8 de abril de 2014

Amenaza en el laberinto

El domingo pasado por fin encontré un guardapelo que efectivamente se pudiera abrir y fuera lo suficientemente grande para poner la foto y el mechón de pelo de Rito, el perrito callejerito. Fui a Plaza Satélite a comer con mis padres y mientras mi madre rellenaba su perfume me di una vuelta por la joyería para ver qué había de nuevo... y ahí estaba. ¡Por fin! 
Lo extraño, es que después de que lo comprara, unas pocas horas después, asaltaron la joyería de Palacio de Hierro y pensé: ¡En la torre! Si ya invadieron Plaza Satélite los satelucos estamos perdidos irremediablemente. 
Fue extraño ver el video y las fotos de las vidrieras rotas cuando acababa de pasar por ahí unas horas antes. La caja donde me cobraron el guardapelo, la vidriera donde mi mamá me compró mi primer reloj de persona grande, es raro. Siempre paso por ahí para ver si hay ediciones nuevas de Swarovski con tema de las películas de Disney. A fuerza de esperar a que ajustaran el reloj de mi papá por horas hasta que le quedara bien, las caras de las señoritas se quedan grabadas. La que tiene cara de ojete y te atiende si se le da la gana, la amable señorita de Juicy que te sonríe cuando te pregunta si buscabas algo en especial. El clásico "le cobro de este lado". Todo sateluco va a plaza satélite desde que está en el vientre. Un día antes de que yo naciera mi madre estaba incómoda y tenía antojo de rajas con queso o algo así. No sé, el punto es que se fue caminando desde mi casa hasta Plaza Satélite conmigo todavía en la bolsa y al día siguiente, les caí.
Es raro. ¿Cómo les podré explicar el que sea tan raro?
La rutina del sateluco incluye salir del colegio en uniforme, ir a Plaza Satélite por cualquier razón, encontrarte a alguien, y regresar a tu hogar, ubicado convenientemente en los alrededores a cambiarse el uniforme, ponerse la pijama e irse a dormir. O al menos así era mi juventud.
Ayer vi a una escuincla con el uniforme de la primaria de monjas a la que fui andar en la parte de atrás de una moto agarrada a la especie de gorila malviviente que la manejaba.
¿Qué diría la Madre Lupita?

Y por eso el que asaltaran Plaza Satélite fue para el satéluco, el que nació y creció sabiendo dónde vive el vocalista de Café Tacuba y que cada circuito tiene su propio escudo, el equivalente del saqueo de Roma.

¡Llegaron, llegaron, los bárbaros están aquí!

Ni modo, estamos perdidos. La Comarca ya no es segura. Ha llegado Saruman con sus bandidos.


Otro día de abril

Ya pasó un año, más de un año. Puse a dormir a Rito el cuatro de abril, creo que era jueves, y este año cayó en viernes. Tal vez era jueves, no sé. Sus últimas semanas de vida se me pasan por la cabeza como si fueran pedazos de sueños confusos. Las noches eran largas, había que vigilar cuando quisiera orinar para ponerle el pañal o cargarlo hasta la terraza, y los días se dividían en los escasos minutos en los que intentaba obligarlo a comer con una jeringa cada tres horas. Luego vino el llanto. Lo tenía acostado sobre mí, con el hocico contra mi cuello y lo escuchaba sorber el aire con dificultad, hasta que empezó a llorar de dolor. Uno de esos momentos en los que aceptas que si ya no camina, ya no puede dominar sus patitas, ya no ve, ya no come y sufre, no queda de otra. 
Cuando llegué al consultorio acababan de llegar los resultados. Cáncer, metástasis total. 
¿Pude haberlo retenido, aunque fuera unos meses? Tal vez, pero estaba llorando. Mi Rito, el perrito callejerito.
Tenía usted razón, soy la persona más egoísta que ha conocido.

Hay días en que lo extraño más que otros. El saber que no está, esa fea certeza de que haga lo que haga ya no está, se siente todo el tiempo, pero a veces duele, fisicamente hablando, digo. Hay días, como estos días raros de primavera en que el clima cambia extrañamente y está nublado antes de que empiece a hacer calor sólo para soltar ráfagas de viento frío de repente, en que siento el dolor, una especie de entumecimiento, más que nada en el hueco entre la cadera y el brazo, como si lo hubiera estado cargando y lo hubiera soltado de repente.  Mi papá se burlaba de nosotros porque siempre lo traía cargado. "Parece muñeco este wey", pero tenía razón.  También lo siento en las noche, cuando me acomodo de lado, casi en posición fetal y no está acurrucado en mi estómago, ni sobre mi brazo. Rito era muy manejable, se dejaba mover a voluntad, como si fuera un paquete. 
La costumbre de sentarme al borde del asiento frente a la computadora también se me quedó, aunque él ya no esté hecho un ovillo detrás de mí, en la parte de atrás de la silla. No me puedo sentar bien, siento que lo voy a tirar.

Ahorita Mina y Luke Skywalker duermen la siesta y Fortunato está allá fuera, echado, disfrutando el aire fresco. No sé dónde está Rito. Sé que lo enterré porque no soporté la idea de que me quitaran su cadáver para cremarlo y entregarme una vasija con una etiqueta impresa que quién sabe qué tenga adentro. No confío en la gente, no les confiaría el cuerpo de mi Rito, no tengo ninguna garantía de que en verdad lo que me devolvieran en una bolsa de plástico fuera él. El reglamento de la Asociación de Colonos prohíbe enterrar mascotas en los jardines... me vale madre.

¿Cómo me iba a desprender de él? No puedo desprenderme de él. Por aquí hay muchas corrientes de aire, una vez se rompió la puerta de vidrio del cuarto de servicio en uno de esos ataques extraños de viento. Rito está allá abajo, hay un cerezo pastelero floreciendo sobre su pequeño ataúd y un montón de flores afeminadas a las que yo me opuse en un principio pero que Valentín decidió plantar alrededor de la barda.Florecitas color lila para cubrir la barda que rodea a mi Rito, hágame usted el reverendo favor.
 Rito era fiero, malhumorado, antisocial y muy decidido. Bastaba con que cualquier persona, incluyendo a mis propios padres, se me acercara para que pegara un brinco enseñando los dientes, aunque le faltaran algunos.  Cuando se habían ido y estábamos a salvo de la gente y el mundo, regresaba a su lugar junto a mí y ahí se quedaba, dormitando o apoyando su cabecita sobre mis copias o el control remoto. Tierno y cariñoso. Era difícil levantarse de la cama porque no lo quería dejar y él empezaba su día hasta que estaba completamente iluminado allá afuera.  Dormía a gusto, al despertarme me estiraba, le daba un beso en la cabecita de despedida y me metía a bañar para ir a clase. Lo extraño mucho en las mañanas, ya casi nunca duermo hasta tarde. Me duele el brazo, me duele el estómago.
Podría ser la falta de sueño. Anoche el rivotril no me sirvió de nada y me niego a tomar la nueva madre esa que mandó la Dra. Pills.
Tengo sueños raros todo el tiempo, dice la Dra. Pills que es uno de los efectos secundarios del prozac: sueños vívidos. Lo malo es que nunca sueño con él. 
Tal vez mañana será mejor, tal vez  me encuentre con algo entretenido de camino a ver a  la Dra. Pills, o en algún giro extraño del destino alguna de las personas a las que les escribo tan formalmente para que me den chamba me contestan. Aunque no creo.

O a lo mejor mañana soñaré con él.



domingo, 6 de abril de 2014

Dos espadas

¿No les dolió el corazón cuando vieron a Hielo fundirse... otra vez?
Fue sufrir otra muerte, como ese momento en el que Sansa le pregunta a Tyrion: "Tyrion, qué le han hecho a la espada de mi padre".
Y hasta ahí estábamos bien, pero entonces decidieron empezar a masacrar el libro ¿cierto? Thorne no es comandante, la introducción de los Martell fue una desgracia de lo más vulgar. ¿Y la comitiva? ¿y la narración de cómo él y su hermana Elia visitaron Casterly Rock?
 Por otro lado, se ahorraron la aparición de Ser Dontos en todo el complot de Meñique para sacar a Sansa de Desembarco del Rey y aparece para regalarle un collar que sospecho reemplazará a la redecilla de ópalos que le regala originalmente Lady Olenna a Sansa con las intenciones que todos sabemos, qué forma tan chafa de destruir y parchar el argumento.  Supongo, o espero, que ya que se tomaron la molestia de meterlo volvamos a verlo. Aunque después de pensarlo, empiezo e pensar que tal vez todo el asunto de que Ser Dontos le de el collar es para que el envenenamiento de Joffrey no se vea tan obvio, aunque debo admitir que fue encantador el chiste que hace Margaery sobre la clase de collar que Joffrey le pondría, es divertido ver esos escasos momentos de sinceridad en los que sólo dice lo que está pensando y sabemos de qué se trata todo el asunto. 

... pero cuando llegamos a Arya y el perro en la posada: ¡Gracias! Podían hacer algo bien para variar. Cambiaron algunos detalles, pero está bien, la esencia ahí está y todos somos felices. El que fuera cosquillas o Polliver me da igual, todos son despreciables.  No me opongo a que adapten cosas y se tomen algunas libertades creativas pero la extraña forma en la que recibieron a los Martell se me hizo barata y poco adecuada, pero la escena de la posada, aunque matara a Polliver y no a cosquillas, fue un momento redentor por el que les perdonaré el  introducir a Oberyn y a Ellaria como si fueran un par de animales en drogas.  ¡Estudio 54 en Desembarco del Rey!
Pedro Pascal es un Oberyn fabuloso, no tenemos queja sobre él, de hecho, lo amamos, pero los escritores ya de plano decidieron dejar de leer y empezar a hacer los que se les hincha la gana. 
¡Es el príncipe de Dorne! Descendiente de Nymeria, la reina guerrera y Mors Martell. Sí, es un golfo, se dice que se ha tirado jovencitos y tiene miles de hijas bastardas, las serpientes de arena que espero que no corten, pero es la víbora roja: Más respeto.
¡La víbora roja está aquí y esa no es forma de recibirlo!

Y no me hagan empezar con los thennitas. ¿Canibales?  Los thennitas tienes leyes, señores y son conocidos por ser valientes y orgullosos. Los presentaron como si fueran una especie de secta canibal de los infiernos. ¿Eso quiere decir que van a cortar por completo en un futuro la linea de la trama que involucra el matrimonio de Alys Karstark con el hijo del Magnar de Thenn? 
Mátenme ahora. 

Y voy a esperar, una semana entera, y sufriré, pero en verdad espero con todo mi tierno corazón que la muerte de Joffrey sea tan caótica como debe ser.

Y si no lo hacen voy a estar muy molesta. 
¡Voy a seguir viéndolo cada domingo y cada repetición como fan cautiva, pero no le enviaré saludos a sus madres, caballeros, ustedes no merecen esa atención!


(Nota. son todas las quejas que me salieron del alma, pero seguramente habrá más a lo largo de la semana, lo prometo)

jueves, 3 de abril de 2014

Como remero

¿Qué creen? La señora Le Guin es tan maravillosa como esperábamos, y de hecho, si algún día me vuelvo millonaria y compro la casa que está a unas cuadras con la torreta y el escudo de armas (que obviamente quitaré cuando me mude porque no mames, llamarte "Morales" no te hace español, satelucos imbéciles) ya decidí cómo le pondré a mi fortaleza/cubil canino: Miralejos.

Miralejos, como la barca del archimago.

Y entonces me encerraré en mi fortaleza inexpugnable rodeada de mis fieles vasallos caninos y no volveré a romperme la cabeza pensando en cómo chingados le hago para conseguir un trabajo de verdad porque los buscadores de internet no se ven muy prometedores y hasta el momento sólo he encontrado una oferta para ser guía de turistas en el museo de la tolerancia por 2,500 al mes trabajando todos los días de nueve de la mañana a siete de la noche. 

Dios santísimo, ya perdí la razón.

martes, 1 de abril de 2014

La mala investigación

Alguna vez, hace muchos años, descubrí unos binoculares en mi closet. En ese entonces, cuando todavía era joven y vivía en uniforme había espacio en mi closet para guardar chácharas que nadie usaba como binoculares y el bastón que mi papá tuvo que usar después de un accidente de carretera que pasó antes de que yo naciera. A veces me daba por sacar el velo de novia de mi mamá, el bastón, los binoculares y cualquier otra cosa que anduviera por ahí. Tal vez por eso no me caso, me eché la sal probándome un velo de novia en la infancia. Bien, me gusta ser supersticiosa.  
Pero lo que más disfruté fue darle un buen uso a los binoculares. Era muy joven, debí tener menos de diez años, pero ya en esos tiernos años tenía un malsano sentido del humor y espiar la discusiones de los demás se me antojaba maravilloso. Digo, si toda la calle podía ver cuando mi mamá aventaba los trajes de mi papá por la ventana o le gritaba por llegar a "esas horas de la mañana de quién sabe dónde", yo también podía meterme en los asuntos de los demás. Desafortunadamente mi calle era un lugar de lo más soso, no por nada hasta lleva el nombre "tranquilidad". La casa de mi infancia lleva un año en posesión de extraños que ahora han decidido que ni pagan renta, ni pagan agua, ni luz, ni se van. Como resultado, mi madre cortó la electricidad y ahora por fin se irán después de haber vivido en lo que fue mi casa. A veces me pregunto si cuando se vayan sería buena idea mudarme a mi antiguo hogar con mis perros y mi alma, pero entonces recuerdo que soy una desempleada sin un centavo en el banco que no sabe ganarse la vida y está demasiado acostumbrada a las comodidades como para renunciar a ellas. No quiero compartir mi baño nunca más. Soy una malcriada. Además, tendría que quitarles el jardín nuevo a los perros y les dolería enormemente no tener espacio para correr. Eso, por eso me quedo con mis padres, por ellos. Sólo hago lo que una madre haría. ¡Es un sacrificio!

De mi casa de la tranquilidad me quedaré con dos o tres bonitos recuerdos. ¿Para qué insistir en los malos? Extrañamente, el bastón y los binoculares son de los buenos, aunque lo único que llegué a ver fue a los hijos de los vecinos pelear. Una vez, trepada en el taburete de terciopelo azul que tenían mis papás bajo su ventana, me puse a espiar en la calle a ver qué veía.  A la distancia, alcancé a ver cómo Pily, la hija mayor de la casa de madera a tres casas de la mía, y Memo, el greñudo de la motocicleta que era el hijo menor de los vecinos de enfrente, Memo y Conchita, peleaban y se reconciliaban. Supongo que fue gracioso y extraño espiar a unos jóvenes en edad universitaria (aunque ninguno fue a una, me parece) echar novio por la calle.  ¡Se estaban besando! En mi imaginación, eso sólo podía significar que eran novios y se casarían y tendrían hijitos, lo que no terminó así. ¿Qué fue de su romance vecinal? Quién sabe. Al final cada quien se fue por su lado y creo que Pily se casó con un piloto y se fue a vivir a Querétaro. ¿Y cómo lo sé? Me contó Flor, que trabajó con ella antes de llegar con nosotros, y parece que Pily resultó ser de lo más abusiva porque a veces no le pagaba y le decía que lo haría después. Qué bueno que me anduve metiendo en su vida e informándole a mis padres todos los detalles de la conversación que ahora no recuerdo. Como un detective orgullos de reportarse ante su comandante. 
Me sentí importante, como si el poder meterme en la vida de los demás me convirtiera en la feliz poseedora de información privilegiada que podía, o no, compartir con los demás. Pily y Memo andaban. 
¿Quién quiere saber lo que vi?

Después, esa necesidad morbosa por enterarme de cosas por mis propios medios se materializó en una revista de disney que venía con un kit e instrucciones para convertirse en investigador privado, al menos en el campo de mis sueños infantiles.
Lo único que hice fue llenarle la casa de talco a mi pobre madre, pero entonces llegó a mis manitas un libro con tres obras de Agatha Christie y los binoculares se vieron reemplazados por las pistas y las tramas retorcidas que al final llevaban a una solución del tipo: ¡Fue la secretaria que se vistió de hombre para matar al supuesto jefe que en realidad era su hermano!
Otra vez aparecía la sensación de importancia. "Sí, yo sabía quién era el asesino desde el principio". Creo que el libro era de mi mamá o de mi tía, la que huyó a Canada. Cuando vino a México con su entonces guapo prometido (pobrecillo, tan guapo que era y con los años engordó masivamente) para casarse le informé en el camino al registro civil que me había apropiado de su libro y me dijo algo extraño que entonces no entendí, algo sobre los libros que nunca se le pueden robar a los demás aunque lo tengas contigo.  Me pregunto si la jueza que le coqueteaba al novio mientras los casaba habría sido igual de descarada al saber que quince años después engordaría hasta niveles mórbidos y tendría el cabello completamente blanco. Eso sí, no se quedó calvo y siguen casados. Un éxito. 

El libro era Un gato en el palomar y recuerdo que se resolvía por las rodillas viejas y arrugadas de alguien. La edad de las mujeres se ve en la rodillas y me sentí profundamente decepcionada por no haber adivinado antes quién era el asesino.
Después me fui haciendo más hábil, tan pronto comprendí que la opción más obvia suele ser la correcta y que las coartadas que dependen de testigos siempre pueden ser destruidas al descubrir cómo y dónde se disfrazó el criminal, las cosas se iban agarrando más rápido.  Cuando estaba por entrar a secundaria, mis señores padres me regalaron la colección completa. ¡Fue glorioso! En especial porque en esa época no existía Amazón, ni Gandhi. Hablabas a la editorial si los querías todos porque La Casa del libro rara vez tenía otra cosa que libros de escuela, es decir, muchos libros de texto y todo lo que le dejarán a los estudiantes de secundaria y preparatoria, pero Agatha Christie estaba difícil.
¡Ah, qué maravilla abrir la caja y verlos todos adentros, alineados y perfectos!

Hace poco, cuando tuve el brote piscótico me dio por releerlos para poder concentrarme en algo que no me despertara las obsesiones. Crímenes locos en escenarios exóticos me pareció buena idea. Los volví a disfrutar por sencillos y por la gran explicación final donde prácticamente se le quita la máscara al familiar y/o amante despreciado que se había vestido de nativo, árabe, mujer bronceada, hombre leñador, esposa muerta, hermana muerta, etc., para cometer el crimen y tener una coartada. Se me ocurrió que a Jane le podían divertir tanto como a mí, pero los terminó rápido y sólo me dijo "pues está muy obvio, ¿no?"
¡No, porque tuvo que fabricar un sombrero verde y maquillarse la piel con yodo para parecerse a la víctima y así adelantar la hora de la muerte frente a los turistas para darle una coartada a su esposo/cómplice!

No sé, tal vez la edad y el ver compulsivamente Investigation Discovery habían matado la capacidad de asombro, pero la semana pasada mi doctora me prestó un libro nuevo. Al principio lo vi con reticencia porque lo escribió J.K. Rowling bajo un seudónimo, que estaría divertido si no te dijeran atrás que "El canto del cuco es la primera novela de misterio de J.K. Rowling escrita bajo el seudónimo de Robert Galbraith".
No sé si podía confiar en la mujer que al final decidió no matar a Ron y casarlo con Hermione, aparte de mis objeciones sobre Harry Potter. No es que no me guste, pero después del Príncipe Mestizo tenía la esperanza de que los mortífagos demostraran un poco más de ambigüedad moral, igual que los "buenos". Me confunde que al final los malos siempre hayan sido malos y siempre sean malos porque son chafas y los buenos siempre hayan sido buenos porque siempre fueron nobles y tienen dos o tres defectos que nadie nota porque nunca tienen consecuencias reales. 
(Me agacho para evitar que caiga basura en mi cabellera de princesa)

Pero cuando la Sra. Doc dijo que era de misterio me venció la tentación. Y ahí está que hoy terminé El canto del Cuco y tengo la extraña sensación de haber leído a Agatha Christie.

En primer lugar tenemos que admitir que la dinámica entre Strike y Robin cumple pero no creo que los convierta en un dúo dinámico al estilo Watson y Sherlok Holmes. Más que nada porque Robin es eficiente y Strike es astuto, perspicaz y tiene suerte pero por separado serían iguales. Ella habría sido una excelente secretaria en la empresa de Recursos Humanos. Están bien, pero no estaré al pendiente de sus aventuras.
Por otro lado, el que el asesino termine siendo el personaje que pone en movimiento la investigación al buscar a Strike es un recurso básico en las historias de Poirot, siempre lo meten y al final siempre los desenmascara de forma teatral. De hecho, Strike es una especie de personaje extravagante y poco atractivo que a su modo se las arregla para ser pintoresco y suficientemente interesante para no caer en el cliché de Humphrey Boggart en el Halcón Maltés. Tienen mucho en común, como la actitud de sabelotodo, la bebida y el tabaquismo, pero el pasado familiar de Strike, la panza, la habilidad para comer hamburguesas y su graciosa indigencia le dan crédito. A pesar de todo lo que creímos en un principio, resultó ser bueno. 

Hubiera preferido que el asesino fuera el tío desagradable pero los personajes que nos caen mal desde un principio suelen ser inocentes del asesinato. Fue muy triste ver pa' dónde iba cuando Strike se encuentra con el diseñador Guy Somé y compara su forma de llorar con la de John. En el momento en el que lo sugiere uno dice "chin, fue John", lo que resulta ser muy decepcionante porque uno quiere pensar que hay hermanos mayores que protegen y extrañan a sus hermanas menores. Pobre Lula se supone, pero no logré simpatizar con ella. Hasta el final, incluso cuando el pobre Bristow se descara e intenta matar a Strike yo estaba de su lado. Lula era efectivamente una malcriada malagradecida. 
Y ahí mi querido lector está el verdadero defecto del libro de la Sra. Rowling. No es que no esté bueno o no me haya gustado, sí, está entretenido, vale la pena para echárselo en el gimnasio y es sorprendente leerlo sabiendo que es de ella porque no veo a una modelo tirándose a un investigador o a un narrador hablando con palabrotas cada dos segundos sobre heroína y pezones bajo blusas transparentes en la serie de Harry Potter, no hay que quitarle su mérito, Sra. Rowling, me ha sorprendido usted, pero insisto, tiene una falla que sólo un paciente psiquiátrico podría detectar:
¿Sí Lula era supermodelo pero también era bipolar, cómo le hacía para tomar los medicamentos y seguir delgada? ¿Qué estaba tomando para no engordar? ¡Todo engorda! Hay gente que ha subido 40 kilos en seis meses con zyprexa. ¿Qué clase de antipsicótico milagroso le daban a Lula y por qué no ha salido al mercado?

Y ese misterio no me lo resolvió el señor Strike.