domingo, 27 de abril de 2014

Guardajuramentos II

¿QUÉ PUTAS? 
Lo primero que odié con todo mi corazón fue la forma tan pinche en la que aventaron a Pod con Brienne. ¡El momento en el que ella descubre que la está siguiendo y él le dice que está buscando a su señor porque se fue y se olvidó de él es uno de los momentos más enternecedores que existen en miles de páginas de miseria y destrucción!
¿Y qué rayos con la incursión de Bran y los Reed al torreón de Craster? ¡Verano en una trampa y Fantasma encerrado! ¡Háganme el rechingado favor! Y más escenas de violencia sexual completamente innecesarias, inventadas y gratuitas. Sam juró guardar el secreto de que Bran está vivo, el que lo suelte es como regresar en el tiempo y pisar accidentalmente una forma primitiva de vida. ¿Y qué diablos hace el otro ojete en El Muro? ¿Lo mandaron para que mate a Jon, por órdenes de los Bolton? 
¡Mejor ya escriban otro libro!

¿Qué les pasa?

Es la primera vez en cuatro temporadas que pensé que ya no quería ver el programa. De hecho, no sé si quiero ver el próximo capítulo. Tal vez no lo haga. 
Meñique está todavía más aventado y perverso de lo que se percibe en el libro, donde va sacando las garras más lento, al menos con Sansa en el camino a los dedos. Y la única parte rescatable (aunque pudo ser mejor) fue la interacción de Jaime y Brienne, pero eso es porque aun queda un pequeño lugar en nuestro corazón para ellos.


Pero ni modo D&D, se lo ganaron:


 
 ¡Y si son hombrecitos se las aguantan!

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