viernes, 13 de junio de 2014

Saber aprovechar el mundial

Uno sabe que algo está pasando cuando salen gritos extraños de los jardines de las casas vecinas y al salir a conseguir un nuevo tapón para la gasolina (resulto que el de mi coche desapareció misteriosamente, vaya usted a saber cómo) se ven enormes cadenas de coches desconocidos metidos a huevo en el espacio que haya disponible afuera de las casas donde quiero pensar que se está llevando a cabo una fiesta de verdad, no las excusas que se arman cuando me caen la Sra. Weston y Jane. Lo único que saco son miradas de reprobación y una necesidad tremenda de dramamine. 

El punto es que empezó el mundial y ahora entiendo por qué todo mundo está en Brasil. 
Por otro lado, he notado que las señoras tienden a usar el momento de los partidos para demandar la atención de sus respectivas parejas. Lo que me parece extraño. Hasta he visto anuncios de cierta marca de agua donde se enumeran formas en las que las mujeres confiesan haber echado a perder el partido para sus respectivos. Es como si yo saliera a exigir la atención de mis perros cuando están comiendo o tienen un bocadillo nuevo. No quiero llevarme una mordida. Y se ve a las señoras enojadas por el tiradero que les dejan en las casas y por cómo "no les ponen atención".

Estimadas señoras, están desperdiciando una oportunidad de oro. El mundial es el momento perfecto para realizar algunas maniobras útiles que a la larga les reportarán beneficios y pararse frente a la tele sólo para probar que las quieren más a ustedes que a un grupo de once monigotes (o algo así) no las llevará a nada bueno. 

El momento en el que su marido/novio/futuro/movida/clinch/peoresnada, etc., está viendo el partido es el momento indicado para acercarse lentamente (como si fuera una ciervo que se asusta fácilmente) con una bandeja de papas en una mano, una cerveza bien fría y recién destapada en la otra, sentarse y:

I. Decir en un descuidado pero audible tono de voz...

1.- Que ya llegó el recibo de la tarjeta y por cuánto es.
2.- Cuánto invirtió en la fiesta para sus amigotes porque todo parece que está cada día más caro. (Si no la escucha, mejor, así podrá echárselo en cara la próxima vez que le empiece a ganar una pelea. Ejemplo: "¡Tanto escándalo por un pinche suéter pero no dices nada cuando hay que gastar en alcohol para que veas fútbol con tus amigotes!)
3.- "Habló tu mamá, dijo que le hablaras".

II. Acercarse sutilmente a la mesita de café, buró o bolsillo para...

4.- Sacar su cartera y " salir a pagarle al de las pizzas". "No te levantes, yo voy." En el camino, siéntase libre de revisar el contenido de la misma para encontrar cualquier recibo sospechoso, número telefónico marcado con el nombre de una vieja o tarjeta de crédito que no sabía usted que tenia.

5.-  Ir al baño... y llevarse su teléfono por error. En tal caso, bien podría aprovechar para revisar los mensajes, conversaciones y correos antes de notar que "se equivocó" de aparato y tal vez instalar un gps, eso si los dos tienen iphone, o algo así me explicó Miss Crawford, que no es que ella haya hecho algo así con su marido. ¡Claro que no! ¿Qué clase de amiga sería yo si revelara sus secretos, cierto? Sólo para regresar y depositar el aparatito detrás de algún cojín en caso de que haya notado su desaparición y dejar que lo encuentre él solito en cuanto acabe el partido. 

Después, saque otra cerveza y dedíquele una dulce sonrisa. 

¡Que se divierta!


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