viernes, 18 de julio de 2014

Sobre el asunto de los finales

Hace ratito leí un chisme de lo más escandaloso. ¿Los Vientos de Invierno para febrero de 2015? Primero pensé: ¿seremos tan afortunados?  Pero después me cayó de trancazo una de esas ideas que no me gusta tener porque traicionan lo falta de positivismo y esperanza que hay en mi cabecita: No quiero que salgan los libros.

Si tenemos los Vientos de Invierno y algún día Promesa de Primavera... entonces sabremos la verdad, el canon. Quien vaya a morir morirá, los que se casen se casarán y serán infelices o al menos estarán conformes, Invernalia podría permanecer como una ruina hasta convertirse en un mito. Sansa y Tyrion nunca se volverían a ver, Daenerys gobernaría como una doble del difunto Rey loco, Arya se perdería por completo, Gendry pasaría sus día de viejo cuidando huérfanos hasta terminar empatado con alguna molinera sin gran personalidad. Davos podría ahogarse. Es decir, cualquier cosa horrible podría pasar. ¿En verdad queremos saber?
La otra vez me pasé todo el día leyendo un fanfic de 47 capítulos que aunque se apegó bastante al canon tuvo la decencia de regalarnos un par de finales felices, aunque mataba a la mitad de los Stark, al menos era de forma poética. ¿No podemos sólo dejar los libros como están?
A veces creo que por eso me alejo de la relaciones interpersonales. En mi cabeza todo es mejor, todo tiene arreglo, hasta yo soy una persona menos terrible, a veces hasta me siento la persona que mis perros creen que soy. ¿Para qué destruir la posibilidad de imaginarse cómo podrían ser las cosas? En especial cuando uno pasa sus días más o menos en la misma rutina. Lo que me asombra es lo poco que hablo con la gente, la única con la que tengo conversaciones genuinas es mi doctora y la verdad es que a veces sospecho que ya sólo voy porque es divertido hablar con ella de libros y películas, creo que no había podido hacer eso desde que dejé de ver a Fanny. Lo intenté, pero la gente simplemente no funciona como gente y yo no funciono entre ellos tampoco. Por eso me gusta ir a mi cita semanal. Me gusta recuperar esa dinámica de intercambiar libros, comentar películas y platicarse traumas de la infancia y esas tristezas que se traen escondidas bajo la bufanda y terminan en un chiflido de lágrimas, una despedida y una receta de rivotril. La gente no suele leer porque tiene vidas que le aportan suficiente razón de ser, eventos, sorpresas, tristezas, infortunios, traiciones, amor y esperanza para levantarse todos los días de su vida. Los que no tenemos una buena razón para consumir oxígeno aparte de esperar las superlunas que se supone que todavía habrá porque no ha terminado julio (Ja, Julio Cesar!) necesitamos material para nutrir la imaginación.

Ya estuvo, no quiero saber.
Quier pensar que Daenerys recuperará los sentidos y dejará de portarse como una completa traidora y estúpida que sólo liberó esclavos para después dejarlos morir de enfermedad a las puertas de una ciudad que no puede abrir porque hizo enojar a los esclavistas que quieren su modo de vida de regreso y lo único que se le ocurre para solucionar el asunto es casarse con uno de ellos en lugar de dedicarse a entrenar a sus dragones (En serio Dany, hay una película de Disney, dos, de hecho, busca una copia) en lugar de encerrarlos cobarde y huevonamente).
Tyrion encontrará a Sansa antes de que Meñique la convierta en su propia muñeca inflable de Catelyn.
Arya recordará quién es y regresará a Poniente a hacer lo que debería hacer, recuperar el norte y matar a los Bolton y también a los Frey, de pasadita. Gendry sabrá quién es, Stannis se dará cuenta que para tener otro hijo tendría que encamarse a Selyse y la idea lo aterroriza de tal forma que prefiere legitimar a todos los bastardos de Robert. Gendry es el mayor, pum, se convierte en rey. Daenerys logra entrenar a sus dragones y acaba con los caminantes blancos y los espectros guiada por Jon, que sobrevive al ataque y se corona como rey del norte seguido por la gente libre y todos los demás. No, Daenerys y Jon no se casan. Bran se desprende del árbol. Ser Davos regresa con Rickon. Myrcella y Tommen tienen muertes espantosas. Cersei es ejecutada. Jaime se casa con Brienne y llenan la isla de Tarth con hijitos rubios mientras todo vuelve a su lugar. Daenerys ve el trono de hierro y dice ¿en serio? Gracias, no y se va a Essos, donde por fin cumple su palabra y acaba con los esclavistas de una vez por todas, en lugar de pasarse el día en labores de oficina. 

¿Ven?
Si salen los libros todo eso se irá al cuerno. Tendré que lidiar con sea lo que sea que escriba el señor George RR Martin.

¡Esa no es forma de vivir!

No hay comentarios:

Publicar un comentario