miércoles, 2 de julio de 2014

Triunfos chafas

Creo que no les he contado, pero hace un tiempo desarrollé un odio feral hacia el Señor Presidente de mi municipio y su señora esposa. La cosa está así, claro que es un funcionario terrible, pero la anterior era todavía peor, ese no es el punto y aunque parezca que de repente me ha entrado el andar esparciendo mis opiniones políticas, existe una verdad detrás de mi publicación de quejas contra dicho señor (Mr. Cotte, usté sabrá de qué hablo).
Ya no recuerdo cuándo fue, pero la señora del presidente me ofendió. Bueno, no a mí, a mí me ofenden todo el tiempo (como el naco en un ford fiesta beige que me gritó pendeja porque no aceleré y me le aventé a los coches en la glorieta cuando bajé a dejar a Flor a la parada del camión). Esa pinche vieja hizo algo peor, ahí les va el cuento:

En una de esas en las que se me escapó Mina, vio la puerta del garage de la casa del Señor Presidente abierta y como llegó cachorrita a mí, y gracias a Flor que la rescató no pasó mucho tiempo en la calle, no sabe desconfiar de la gente, y se metió. No estuvo mucho tiempo adentro, seguramente los guardaespaldas que andan en las ridículamente lujosas camionetotas del señor la sacaron en chinga loca (no se les vayan a espantar los chihuahuas), pero el caso es que después de que la anduve buscando como loca histérica a lágrima viva, me la regresaron los policías de la caseta porque la señora (en lugar de llamar a uno de los dos números que hay en su placa), le habló a ellos porque "había un perro peligroso" afuera de su casa y quería que se lo llevaran, entiéndase, que la tiraran fuera del fraccionamiento.

[Les doy tiempo para que hagan acopio de ira, igual que yo)

...

Afortunadamente, los de la caseta, que en esa época eran mis cuates (antes de que la asociación los culparan por el intento de secuestro de otros vecinos en lugar de admitir que nos estafaron a todos y se clavaron el dinero que era para las cámaras) ya la conocían y me la regresaron, pero lo que esa señora hizo no tiene perdón de Dios y habrá un día en que los Otros se la lleven y pase el largo invierno calentándole la cama a algún espectro que si era feo en vida, debe ser mucho peor muerto. Aunque viendo el marido tan espantoso que tiene, no me sorprendería que ni lo note.

Mientras tanto, aviso oficialmente que aprovecharé toda ocasión que tenga para echarle tierra a ese señor como pueda. ¿Qué quieren que les diga? Entre más tiempo pasa, más me enojo y más ganas de verlo sufrir me dan. Sus hijas son un encanto, cuando Fortunato se escapó y se fue a meter a su casa, ellas sí me hablaron y fui corriendo por él. ¡Eso es gentileza y responsabilidad! Es lo que nosotras hicimos cuando hace unas semanas nos encontramos a un perrito a punto de meterse al terreno boscoso de al lado, que a estas alturas está lleno de cascajo, bosque, animales y basura. Se llamaba "Milhouse", y aunque ponerle ese nombre a un animal debería denunciarse como abuso, hablamos a su casa y vinieron por él. Todos felices.

Me duele por sus hijas. Ha habido un par de veces que cuando me ven corriendo detrás de Mina y Fortunato (mis perros son un espíritu libre, no es que quieran fugarse de verdad) me gritan desde la ventana hacia donde se fueron. Lo lamento por ellas, y en verdad espero que crezcan rápido, agarren maridos millonarios y se vayan de México antes de que le pase algo horrible a sus padres. ¿Por qué serán tan diferentes las niñas de sus horrendos padres? Supongo que es la ventaja de abandonar la educación de los hijos en las escuelas y en las nanas. Pero ni modo. La vida es cruel.

Estimado Señor Presidente: Le ruego, le suplico que siga haciendo pendejadas que sirvan para echarle leña al fuego de odio que todo el municipio ya alberga contra usted. 

Y recuerde "La manada nunca olvida ni perdona una ofensa".

(Entra The rains of Castamere)

P.S
La manada seríamos Fortunato, Guillermina Nymeria de la Tormenta, Luke Skywalker y yo. En caso de que hubiera duda. Usted sabe. ¡Saludos a casa!

2 comentarios:

  1. hmm! usted podría inventarle un gordo chisme político, puede aprovechar que tiene cierta cercanía a su lugar de intimidad y hacer cosas como photoshop, dejar pasar al fraccionamiento a los muchos ciudadanos inconformes y dejar que las cosas sigan su curso, ya sabes cosas como; pintas en su casa, robo tumultuario y quien sabe si la gente anda inspirada igual y lo andan linchando, nadie la podría culpar a usted, en una de esas su puede unir a ellos y también descarga su furia.

    Todo sea por el bien de la patria!! VIVA LA NUEVA HEROÍNA NACIONAL

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  2. Suena encantador, y no se crea, cada vez que paso por ahí me pregunto qué podría hacerle... pero luego veo a los guaruras con las pistolotas y recuerdo que soy una damita cobarde. ¡No quiero que sepan que soy yo! y ahora rolan a los polis de la caseta, no hay tiempo de hacer cuates. Además me dan ternura los pobres señores guaruras, creerá usted que los hace irse caminando hasta la parada del camión a pie, con todo, traje y zapatos de trabajo aunque llueve o truene. Es como media hora de camino en empedrado y camellón con cara de jungla, cuando me lo aviento a pie, con tenis y sombrilla, regreso casi muerta e insolada, no me quiero imaginar cómo les va. Pero hay un Dios don Fulgencio y yo confío en él. Ah, y no tengo photoshop... ni amigos, ni habilidad social, ni alma revolucionaria. ¡Pero hay un Dios!
    Saludos don, ya lo extrañábamos. La manada le envía muchos saludos, de los buenos, no de los que le mandamos a la gente que queremos matar.

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