lunes, 18 de agosto de 2014

Sobre la educación infantil

No se preocupen, esto no tiene nada que ver con el primer día de clases, sí se relaciona con la escuela, es cierto, pero tiene que ver con el shock que me produce el ver a una de mis ex-compañeritas modelando en una revista para caballeros, digo "para caballeros", por no decir "patanes", que está justo en medio de las revistas sucias que verían en un taller mecánico y la ¿CQ? ¿GQ? No sé y no lo voy a googlear para no tener que toparme con viejas encueradas, ya bastante tengo con las meretrices que se pasean sin pudor por los vestidores del gimnasio: ¡USEN ROPA, MALDICIÓN! 

¿Por qué me espanta? No es que me sorprenda que una de mis ex-compañeritas del colegio sea una encueratriz profesional, claro que no, de hecho, me sorprende que no haya más. Por mi pueblo había un dicho sobre ese colegio de monjas: "De ahí sales o monja o puta".

...

Bueno, eso explica muchas cosas.

Pero regresando a esta mujer. Ahí viene la historia (Creo que ya se las conté pero ya ven cómo me encanta quejarme de los mismos traumas y mi doctora se fue de vacaciones dos semanas y hoy que hablé para hacer cita no me contestó... estoy preocupada). Cuando éramos jóvenes, la pobre damita a la que llamaremos Ruth, era hija de dos profesores de preparatoria. Los dos fueron maestros de mi hermana y con los dos terminó del chongo. El papá una vez le dijo que su problema era no entender que "las mujeres no deberían desperdiciar el tiempo tratando de pensar" y le gustaba bajarle puntos por faltsa de ortografía, lo que eventualmente la tiraba del diez al cero. Lo mismo con la madre, que no paraba de acusar a mi hermana de "arrogante", lo que le daba excusa para bajarle puntos en sus elocuentes discursos (Yo recuerdo un concurso en el que hasta serpentinas hubo),  también le bajaba puntos al azar por disciplina, sin contar con que la echó de cabeza  con mi mamá, en plena reunión de padres, sobre el asunto de vocabulario. Cuando las madres se quejaban del vocabulario que se estaba escuchando entre las chamacas, tuvo el buen tino de voltear a ver a mi madre y decirle "deberías ver la boquita que tiene tu hija". Y es cierto, mi hermana y yo hablamos como marineros, pero hay que considerar que todo el esfuerzo de mi madre por mantenernos alejadas de las malas palabras se iba al diablo tan pronto llegaba mi papá y decía "chingao, ya les dijo su madre que no digan majaderias, carajo."

Los padres Ruth eran un asunto serio. No sólo con sus alumnas, la que se llevaba la peor parte era la hija, que admito fue mi amiga durante los primeros años de primaria, antes de que la separación de mis padres me causaran depresión infantil a los diez años y dejara de comunicarme con el estudiantado. Sí, alguna vez fui popular (SHOCK!). La pobre no podía ver tele, nada de tele, le limitaban las amistades y la traían cortita cuando de calificaciones se trataba, por eso estaba sometida a un régimen de lecturas apropiadas para la hija de un par de intelectuales frustrados que terminaron dando clases en una escuela donde el creacionismo seguía siendo la onda. 

Lo interesante, es que tengo un recuerdo muy vívido de una conversación que alguna vez sostuvimos en el gimnasio, uno que sólo usaba la escolta y la tarada que estuvo en un grupo juvenil para inaugurar las tablas gimnásticas o los bailables del día de la madre, el padre, el ratón vaquero, yo qué sé.
Ahí estábamos, sentadas tranquilamente evadiendo el voleibol (o como se escriba) cuando pasó una chamaca que tenía casi el mismo nombre de ella y recuerdo que con toda la autoridad moral que otorga el estar en el cuadro de honor, Ruth me dijo: "¿sabes como va a terminar ella? Se me hace que va a ser una de esas mujeres que se desvisten por dinero enfrente de hombres."

¡ESCÁNDALO!

Lo primero que llegó a mi mente fue ese capítulo de Los Simpson donde de alguna forma se ve un posible futuro para Bart donde es bailarín para señoras en un speedo negro.  No he visto el capítulo últimamente y a veces me pregunto si en verdad existe, con todo y que los veo diario, en esa época sólo los podía ver a escondidas por canal trece cuando no había nadie en la casa sólo para morirme de culpa después porque me los tenían prohibidísimos, junto con el chavo del ocho. Nunca sabré el porqué.
Mis padres son raros. ¿Pero estaba bien que viera como Luke Skywalker abre el estómago de un animal o Chuck Norris hace explotar a un villano?
Quiero aclarar que en ese entonces, el único antecedente cierto que tenía de esas actividades era flashdance... aunque me tardé en comprender qué hacía la de flashdance, película que ahora que lo pienso no debí haber visto a tan corta edad, aunque me taparan los ojos en varias partes. Mi papá de veras era una padre muy improvisado, recuerdo haber visto Flashdance (soldadora de día,  bailarina con un sueño de noche), Volver al futuro (su propia madre intenta echárselo), Karate Kid (nada malo ahí, aparte de lo guapo que era el güero malvado de los Cobra Kai, es malo pero es atractivo, no lo comprendo), las de Chuck Norris y las de artes marciales sangrientas donde de repente un ninja perdía un brazo de la nada en una explosión de lo más sangrienta sin que hubiera razón para ello. Es que era domingo y yo quería ver la tele con mi papá, aunque me ignorara para leer el periódico (sigue haciéndolo, pero no tengo traumas). Bueno, él se aventó La Sirenita varias veces, era justo que yo viera sus películas también.

De regreso al tema, la verdad yo me imaginé que Ruth terminaría sacando algún título mamón en antropología en la ENAH o algo así de serio, considerando lo serios que eran sus padres (y lo fea que es ella), pero resulta que es actriz y en sus ratos libres trabaja como edecán de salchichonería y llantas, sin mencionar las sesiones de "modelaje", que hasta la fecha sólo habían sido como de catálogo barato de novias, hasta las últimas donde la etiquetaron...

Bien... voy a explicar esto una sola vez. Hay límites para los escotes. Si la mitad del pecho esta afuera (por debajo) deja de ser un escote y se convierte en soft porn.

¿Qué rayos? Lo peor es que lo entendería si fuera bonita o estuviera buenísima, pero la pobre es fea como una blasfemia y me asombra que de verdad se gane la vida usando spandex y posando de esa forma extraña que usan para los calendarios de taller mecánico. ¿Qué le dicen? ¿"Saca el trasero y el pecho al mismo tiempo"? No sé cómo lo hace, pero lo hace y de la forma más vulgar (soy una perra). Pero al mismo tiempo, cada vez que me siento mal conmigo misma, ya saben, no he logrado nada en la vida, no me he casado, no tengo novio, la única entrevista de trabajo que he conseguido terminó con un detector de mentiras y me salieron ampollas en la mano por tratar de arreglar el jardín sin éxito, abro su perfil y digo... siempre podría ser peor.
Tal vez no soy un motivo de orgullo andante para mis padres, básicamente me la vivo de compras y leyendo novelas góticas y/o fantásticas, pero al menos mis padres jamás podrán estar tan decepcionados como los suyos.

¡¿Hey, qué decían de mi hermana?!

Lo que prueba que el no ver televisión y no decir majaderías es más peligroso como método pedagógico que darle el control remoto a un niño repleto de azúcar que no tiene horarios de sueño y habla como tepiteño, es decir, yo.

La gente que es educada lejos del televisor bajo los más estrictos estándares morales y académicos puede terminar publicando sus partes en revistas para caballeros de baja categoría.  ¿Qué pasa con ella? ¡El que le dijo que era arte la engañó!

Tomen eso señores profesores del Colegio. Ahora díganme. ¿Qué tan orgullosos de su hija están ahora?

Mi hermana ha sido vengada.



4 comentarios:

  1. wow en serio pasan esas cosas? me encantaría preguntarle en que revista salio su ex compañerita pero creo que es demasiada indiscreción jajajaja

    Eso de los desnudos artísticos es una broma, un desnudo es un desnudo aquí, en China y en el mismísimo infierno. Es me recuerda a lo que me dijo mi abuelita “hijo nunca juzgues porque no sabes como te van a salir tus hijos” sin embargo, eso demuestra que el karma existe, finalmente pagaron lo mal que se portaron con su hermana

    ResponderEliminar
  2. Uy señor, es una revista tan chafa que ni famosa creo que sea, además me da miedo que mis compañeritas me encuentren a través de referencias. Pero no se apure, no se está perdiendo de nada, la verdad es que yo creo que la pobre es bastante fea. Karma! Porque Dios es justo y como diría Homero "capaz de una gran misericordia, y una gran ira". O algo así. No me haga mucho caso, desde que regresé de los quince años de mi prima y verifiqué que parezco vaca en las fotos he estado viviendo de apio y toronjas, entonces no estoy pensando bien. Mi cerebro no está bombeando.

    ResponderEliminar
  3. la entiendo, no se preocupe, no hace falta ver un desnudo mas, con la juventud que anda por las calles es mas que suficiente.

    De veras… como le fue e la fiesta a la que fue consecuencia de la batalla que perdió?

    ResponderEliminar
  4. Ay señor. Pues en cuanto entré al hotel tuve que soportar a mi prima la nazi y a su marido, en cuanto me libré de ellos me enfrenté a la tía mayor que lo primero que hizo fue reclamarme el que usara el nombre de "SU PADRE" junto al de "un perro" para disfrazar mi identidad en facebook. Tan pronto respondí "porque es mi abuelo", decidió burlarse de mi corona de flores y tuve que escapar.
    Resultó que definitivamente mis personas favoritas de la familia (aparte de padres y hermana, claro) son los que no hablan un carajo de español. Desde que vi cómo me quedaba el vestido me puse a dieta rigurosa porque estoy hecha una ballena. El padre regañó a todos en la misa y la pobre quinceañera que probablemente jamás había ido a una misa después de su bautizo no entendía un carajo ni sabía qué era lo que tenía qué hacer.
    Lo peor de todo, es que tuve la mala idea de olvidar que no tengo gracia y bailo espantosamente mal después de que mi papá me sacara a bailar con una canción de los bee gees que bailábamos cuando era muy pequeña (todavía con disco de vinil). Todo empezó como un paseo por la nostalgia y luego dije "pues si ya hice el ridículo, pos ya qué" y sí, bailé toda la noche con todo mundo y bebí whisky con mi padre, tíos y primo (acompañado de su respectiva novia que escandalizó a todos por su escote) hasta las cinco de la mañana cuando nos sacaron porque según esto el centro histórico de Querétaro pone multas si no terminas la fiesta a una hora decente.
    En la parte positiva descubrí que el whisky sigue siendo la mejor bebida de todas, ligero y feliz, desperté sin más cruda que un poco de sed y como me quedé en la mesa de los hombres no tuve que aguantar a mis tías que estaban del otro extremo de la fiesta por viejas rencillas familiares y porque la tía mayor no soporta a la novia de mi primo (en verdad, no la voltea a ver y no dejó que se quedaran en la misma habitación por inmorales. El hombre tiene 37 años por Dios!) Pero creo que esa fue la única parte positiva. Al otro día llevamos a mis primos a desayunar, nos perdimos, descubrí que mi inglés es terrible pero que ellos son adorables entonces ya tengo a quién heredarle mi cuantiosa fortuna en muñecas cuando muera rodeada por mis perros... yyyyy el fin de semana terminó cuando mi hermana le mentó la madre a la tía que nos estaba apresurando porque nos llevamos a la quinceañera y estábamos retrasando la fiesta en los benditos viñedos. (pa' qué celebras unos quince años en un viñedo con una cata de vinos? la quinceañera no puede beber, es ilegal!) Tuve un ataque de ansiedad en cuanto regresamos pero la manada estaba tan feliz cuando los recogimos en la guardería que se quedaron quietecitos y bien portados toooooooda la noche.
    Ah... y usé mi corona. Eso fue lo único realmente positivo que salió del asunto. Sí, mejor vamos a quedarnos con eso. Estrené mi corona.

    ResponderEliminar