martes, 21 de octubre de 2014

Una pequeña corona de estrellas

Realmente dejé de ver Downton Abbey cuando se murió Matthew Crawley. Mary es una perra que jamás terminó de caerme bien y en algún punto ni siquiera el encanto de la Condesa viuda pudo retenernos, pero hay una frase que nunca perderá su relevancia, tanto por justa como por verdadera:





Is there anything more thrilling than a new frock?

No, Lady Sybil (+), no lo hay. Ahora sólo tengo que evitar subir dos gramos para que ese vestido nuevo y perfecto no me deje de quedar, eso o someterme a una liposucción de emergencia. Pero soy muy coda, me sale más barato pagarle a la señora nutrióloga.

Si debo comer queso y verduras, queso y verduras serán.

Por cierto, todo el asunto de encontrar el vestido perfecto por casualidad me recordó el episodio de The big bang teory donde Sheldon se resiste a la ceremonia de premiación y pregunta ¿no pueden sólo darme el premio? Yo preferiría que me dieran mi mención y mi cheque sin ceremonia, pero no creo que funcione así. Es más, en una de esas resulta que hubo un error y me dicen "oh, disculpa, no habíamos visto esa décima que faltó en tu promedio. Se cancela todo, lo siento, buena suerte en la vida."Sería trágico y sufriría mucho, pero es extraño cómo el tener un vestido nuevo me hace incapaz de experimentar sufrimiento al menos por un corto periodo de tiempo.

¡Es mágico!


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