lunes, 24 de noviembre de 2014

No estoy sola

¿Lo ven? No soy la única que piensa que D&D cometieron un crimen espantoso contra Tyrion.

There:

https://lareviewofbooks.org/essay/need-talk-tyrion-hbo-failed-george-r-r-martins-iconic-character


Tiene tanta razón, que me duele.

El enigma de los escarabajos

¿Qué rayos pasa con Juego de Tronos? Hace un par de día vi otra vez (sí, otra vez) el juicio por combate de Tyrion. Bien, lo único que hicieron bien fue el enfrentamiento entre la montaña y la víbora roja. Por un lado, el brillante y bien trazado plan de Meñique quedó desplazado por "Sansa le hace un favor porque se transformó en Maléfica". Entonces, Sansa nunca escuchó a Lysa confesar que ella mató a su marido y le mandó la carta a Catelyn por instrucciones de Meñique. Ahí es cuando descubrimos que él fue el responsable de poner en movimiento toda la historia. Ya ni hablemos de la introducción de Darth Sansa. Ponerle plumas negras a un vestido estilo Maléfica. ¿Qué rayos? Yo creo que se toman demasiado en serio las sutilezas y cuando las hacen tan obvias, se vuelven un chiste. Por cierto, detesto el collar ese que le pusieron.
Otro detalle. Si introdujeron a Marillion como el bardo al que Joffrey le corta la lengua anteriormente ¿no pensaron que tendrían que conservarlo para justificar la muerte de Lysa? No, lo metieron quién sabe por qué razón para que volviera a desaparecer tres segundos después. Le adelantamos las temporadas y cuando debería aparecer, siendo el acosador malvado que quiere violar a Sansa y cubre sus gritos cuando su tía intenta matarla, deciden que no hace falta y acaban con todo el predicamento usando la explicación más boba del mundo: Oh, sí, Lysa se suicidó. Y entonces meten a Sansa salvándole el trasero a Meñique como una forma extraña de enseñarnos a todos que ya no es tan pendeja y que se ha convertido en una especie de aprendiz/protegida, vaya usted a saber.
Lo que me consuela de todo esto, es que de acuerdo con la regla de dos de Star Wars:
"Cuando tu poder eclipse al mío seré desechable.  Esta es la regla de dos: Un Maestro y un aprendiz. Cuando estés listo para reclamar el manto de Señor Oscuro, debes hacerlo eliminándome"

Darth Bane a Darth Zanna

Yo recordaba que era "matándome", pero tal vez no he visto la serie en un tiempo, aunque estoy profundamente preocupada por qué le hará Disney en la siguiente entrega.
Pero regresando a la dinámica Sansa/Meñique, tengo la esperanza de que Sansa lo matará en algún momento. Digo, debería hacerlo nada más por andar desprestigiando a su madre. Yo lo haría. Y ya si le aumentamos la muerte de Ned y Robb tendría que hacerlo sufrir lentamente. Ah, también es culpa de Meñique la muerte de millares de inocentes, pero supongo que sería bonito dejar a Nymeria ocuparse de esa cuenta.
Sin embargo, no es eso lo peor que D&D hicieron la temporada pasada. ¿Qué fue la escena de los escarabajos y Orson Lannister? ¿No pueden introducir personajes ni en los diálogos porque "la gente se va a confundir" pero pueden inventar uno en unos valioso minutos que bien podrían haber usado en la huida de Tyrion para la fatal revelación de la identidad y suerte de Tysha?

¡No me jodan!

¡Era indispensable! A ver, qué tal que las sospechas son ciertas y Tysha efectivamente es "la esposa del marinero", la prostituta que se casa con todos sus clientes?

¿Si notaron que desaparecieron una frase épica del libro? "Wherever whores go". Y de ahí borraron completamente al Tyrion enojado con la vida que explica el que se comporte como un completo ojete con la prostituta pelirroja después.  ¿Y ahora cómo se enterará Jaime que Cersei se metió alegremente con Lancel y los Kettleback(también desaparecidos)? ¡Es importante! De otra forma Jaime nunca la hubiera mandado a volar cuando le escribe pidiéndole ayuda. Causalidad, gente, causalidad.

Pero lo que más me molesta de todo el asunto es algo que vi en un meme y que es completamente cierto: ¿Tyrion, el que tiene un soft spot in his heart for cripples, bastards and broken things, se burla cruelmente del primo con necesidades especiales? Tyrion no hace eso, y como prueba tenemos su relación con Penny. Sí, está amargadito, rencoroso y con ansias locas de vengarse, pero aun así tiene el corazón de cuidar a Penny, salvar a Jorah y todavía cuando ella lo besa sacar una mentira piadosa para no lastimarla porque sabe que en el fondo ella sólo quiere reemplazar al hermano que perdió.

Estimados D&D, por lo general me preocuparía por ustedes y sus almas, pero son culpables de todos los cargos anteriormente mencionados y de todos los que se acumulen en la siguiente temporada. Sí, vi las fotos, vi a Tyrion sentado con Daenerys, el estúpido de su nuevo marido y el Daario que debería estar de rehén a esas alturas, no me digan que me calme y entienda que se trata de una adaptación. Cortaron a Arianne, mandaron a Jaime a Dorne, metieron a Bronn con calzador, sacaron a todos los Greyjoy... ¿qué pasa con ustedes? No tienen perdón de Dios.
Y como subí 800 gramos, descargaré la ira resultante con ustedes.
Y espero que esa teoría que dice que la escena de los escarabajos la escribieron para uno de sus críticos, que casualmente se llama Orson, sea mentira, porque si es verdad, lo entendería, pero haría más grave el que cortaran tan arbitrariamente diálogos de tal relevancia para nuestros más amados y ambivalentes personajes.

Mueran, mueran, mueran... y háganlo espectacularmente. Mueran.

Bien, me siento mejor.

Carta abierta

Estimado Señor Escritor:

¿En qué está usted pensando? Por favor, le suplico que deje de coquetear con una mujer tan fea como la que le deja mensajes amorosos con el mayor descaro sin imaginarse que le causa severos estragos estomacales al prójimo. Y mire que no lo digo por mí. Puede usted ir y casarse con la encueratriz más fea que quiera, no me importa, pero me preocupa el daño emocional que echarse a semejante mujer pueda ocasionarle. Aparte del riesgo sanitario. No es que yo dude de la decencia de una persona que usa Daisy Duke's para andar por el mundo, pero caras vemos y mañas no sabemos. Yo ya cumplí con advertirle. Si me hace caso o no, es asunto suyo.

Queda muy suya

La misma persona que lo ha espiado desde hace poco más de diez años

viernes, 21 de noviembre de 2014

En la vida no queremos sufrir

Efectivamente no queremos sufrir, aunque suene contradictorio tratándose de una entrada escrita por una fan declarada de ASoIaF, pero es verdad. ¿No suena esa canción en su cabeza todos los días? 

Bien, aparte de la selección musical les vine a platicar algo que me inquieta. No hay que ser la crayola más afilada de la caja para decir "esto es bueno" y "esto es malo", como en la clase de Biblia que tenía a la señora laica de los grandes lentes setenteros rosas.
 Verán, tal como le dije a mi indignada señora madre hace un par de días, "no hay insulto que puedas inventar que no estén diciendo ya".Y es cierto. No creo que haya algo que pueda decir que no haya sido pronunciado/escrito unos cuantos millones de veces. Por otro lado, hay una regla clara que me puse en la vida hace como veinte años, cuando descubrí que hablar de política era ganarte un insulto de tu compañerito de primaria, y es la de quedarme callada cuando no sea imprescindible que intervenga en algo.

Y antes de que me agarren a pedradas por ser una inconsciente incivil, etc., quiero aclarar que nunca lo hago no porque no me importe sino porque doy por hecho que no lo sé todo, de hecho, casi nada, y que probablemente estoy pecando de ingenuidad con mis opiniones. 
Sí, estoy indignada, claro que sí, quién no lo está, (si no temiera que el gobierno me está espiando compartiría todos los memes ofensivos de la gaviota que encontrara) pero eso no significa que sepa un carajo sobre cómo funciona el asunto, pa' tal lado o pa'l otro.
Si le buscamos parece que bien podríamos ser unos castizos felices caminando frente al palacio del virrey, o unos profesionistas incipientes que andan por alguna calle de finales del siglo XIX preguntándonos "a dónde va a parar el futuro" y uno suspira porque sabe que el futuro les depara a Victoriano Huerta, la matanza del 68 o el terremoto del 85, pero no lo decimos. 
No opino porque no sé, y si algo he aprendido de política es que uno nunca sabe cómo funciona el gobierno, los periodistas, las campañas, los grupos de choque, los electores... y la multitud de mecanismos que hay adentro del reloj. Sin embargo, en este punto debo admitir que me resulta inquietante el identificar las noticias que se escuchan de fondo en la habitación de mis señores padres con alguna notita que alguna vez leí en algún periódico antiguo sobre un "evento radical intrascendente" que eventualmente termina en algún libro de Historia de primaria bajo el subtitulo "Causas de..." Ya no debería ir a la hemeroteca, me hace daño. 

Pero me estoy desviando del punto. Lo importante es que no creo tener la verdad sobre nada ni presumo saber algo cierto sobre el asunto. Admito que la idea de protestar contra la injusticia para hacer un mundo mejor es ingenua y que si quiero invertir mi tiempo de vida en algo provechoso lo mejor que puedo hacer es donar dinero a los albergues de animales rescatados. 
¿Qué lograrán? No lo sé. ¿Qué fue todo esto? Tampoco lo sé. Lo cierto es que me faltan cien años más y un montón de lecturas apropiadas para poder decir algo ligeramente acertado, especialmente porque todo proceso se va construyendo en una escala de grises muy confusa y llena de villanos y archivillanos, pero ningún héroe...y de haber uno, ya será trabajo de un estudiante ambicioso meterse al archivo para encontrar documentos comprometedores y destruirlo.Esa es la chamba.
Si tuviera que admitir las cosas que me pasan por la cabeza diría que por lo general me temo que nos dirigimos al infierno, que es inminente un conflicto armado a gran escala o que seremos todos asesinados en nuestras camas, pero parece que exagero o que no lo estoy evaluando acertadamente. Entonces me callo la boca y sigo engullendo mi triste desayuno de nopal y queso panela. 
 Mi hermana se fue a dar una conferencia precisamente sobre la verdadera crisis en México, que de acuerdo con ella tiene muchas partes unidas en una especie de monstruo mitológico. Unos se cuelgan de la cola de serpiente como culpable, otros se van por los cuernos y luego está la fracción que se aferra de las patas, cuando el verdadero peligro del monstruo es el aliento ígneo que escupe por la garganta, adentro, envuelto por todas esas partes distintas y mortales. Revisé esa ponencia como cuatro veces desde que trascribí la grabación de las elucubraciones políticas de mi padre y hermana. Por eso no digo nada. No sé y la verdad es que creo que las opiniones ignorantes hacen más daño que otra cosa.

Claro, eso no significa que no pueda odiar a las personas que sí lo hacen de manera irresponsable y egoísta, como por ejemplo, mis ex-compañeritas del colegio. Quisiera gritarle una o dos cosas a "la vampirata" y "la tortillera",dos personajes de lo más brutos a la hora de soltar opiniones. Digo, que lo piensen pero que no anden pensando que tienen razón. Me parece muy divertido como mis ex-compañeritas de colegio religioso y chafa creen que son muy inteligentes por opinar, cada una en polos opuestos del espectro, sobre los disturbios.

Miren ustedes, cuánta sandez: 


Por un lado, tenemos a la defensora del orden y la opresión, démosle la bienvenida a la señora que puso una foto diferente de su marido durante todos los días de los meses previos a su boda. ¡La dentista!


"Me vale si me critican pero bola de nacoooooooos eso es no tener madre!!!!! vean la clase de personas q son .... sin minima educacion, sin el minimo respeto x la gente q nada malo les esta haciendo mas q ir en su carro!!!! 

Una cosa es manifestarse y otra agredir de esta forma"


y

"Lo bueeeeeno es q eran marchas tranquilas .... q horror!!!!"


Y en la otra esquina está la señora que sueña con que de veras sus pequeñas y ridículas opiniones tienen efecto en "EL GOBIERNO" porque así de importante es ella porque es psicóloga, wey; ¡La vampirata!


"Por que solo haciendo un paro mueves al gobierno amiga."


Y al fondo se escucha una risa porque pienso "Amiga dentista, no eres una niña bien, nunca lo serás, el insultar a los que se manifiestan con razón y conciencia no te va a poner en el radar de la alta sociedad ni va a demostrar que eres mejor que nadie, no lo eres." Y después me voy con la vampirata, la que cree que una manifestación tiene efectos directos en el Estado. "Mi estimada, por favor, cierra la boca, bájale a tus humos revolucionarios y reza porque tu marido nunca sepa la fama que tenías en el colegio, no es bonita y podría llevarlo a preocuparse por un posible contagios de ETS que podrías haberle pegado".

El martes tengo otra entrevista para ver si alguien que no conozco y que no sé qué hace me da trabajo en algo de lo que no sé nada, precisamente porque la administración pública me confunde. Así es, estoy en graves problemas. Tal vez me caería bien una personalidad de vampirata justo ahora.
Así que podría preocuparme por inventar qué diablos voy a decir, o podría entretenerme en algo inofensivo.
¿A quién engañamos?
¿Creen que McGee y Abby de NCIS algún día terminen juntos? Es que me emociona la idea idea de que se casen y sean felices, son perfectos el uno para el otro. Casi tanto como el paseaperros y yo.

Estimado Sr. paseaperros, estoy consciente de que parece usted un scout en drogas o que la separación entre sus grandes y perfectos dientes haya llevado a la desaprobación de la Sra. Weston que sugirió que estaba usted chimuelo, lo que es mentira o en caso de ser verdad me importa un carajo, pero debo expresarle que lo admiro profundamente y que le agradecería que cuando saliera usted, tan fachoso, greñudo y desarrapado como es, me dirigiera una sonrisa para iluminar mi día.
Gracias

Queda muy suya
La del jeep


Update: Chale, luego ve uno el video del anciano al que agarraron a golpes los granaderos por ofrecerles libros y me dan ganas de llorar. Qué bueno que me encontré a mi viejito de las recetas médicas y le di la mitad de mi comisión por ir a conseguir los cigarros de mi mamá, me sentiría muy mal si no lo hubiera visto. Necesito más dinero en la vida, ya casi se me acaba el premio. Ni modo, seguiré comerciando cigarros. Aclaración. Es una forma de decirlo, no tengo un negocio verdadero (en caso de que me estén espiando).

martes, 18 de noviembre de 2014

Datos curiosos

Tengo treinta años. Cosas que he visto:

1.- El estreno de La sirenita.
2.-La huelga de la UNAM del 2000.
3.-La muerte de Colosio.
4.- La devaluación del peso.
5.-El famoso sencillo de Britney Baby one more time, o algo así... y quiero aclarar que lo odié desde el primer momento. Lo mismo con Livin' la vida loca.
6.- La muerte de Diana.
7.-El triunfo electoral de Vicente Fox... también conocido como "la peor noche de mi vida".
8.- El juicio de Michael Jackson.
9.-El fin del calendario maya.
10.- La visita del Papa a México.

Y seguro que he visto más cosas, pero a mi edad empiezan a fallar las facultades. Por lo demás fue un cumpleaños decepcionante y aburrido. Pase todo el día comiendo queso panela y bebiendo traguitos de vino tinto con Investigation Discovery de fondo. Después,como a las nueve de la noche, mis padres trajeron pastel, bonito, pero carísimo y de mal sabor, llegó Mrs. Weston y Jane, comimos sushi, se fueron, me quité la corona y me fui a dormir.
The end.

Creo que me había rehusado a escribir nada porque la vida ha estado extrañamente aburrida. Tal vez es la quetiapina que me mantiene neutral a los eventos a mi alrededor. El cheque del premio me alcanzó para mi medicina y una breve excursión de compras a un bazar en el centro de donde regresé con unos tenis coquetísimos del principito, pero no creo que dure mucho tiempo más.
Extrañé a muerte el pasado, Lloré un poco, pero eso fue en la madrugada del sábado, es decir, unas cinco horas antes de que se cumplieran los treinta años en sí. Nací un jueves a las nueve de la mañana. Fue un parto sencillo, rápido y barato, como deberían ser todas las cosas en la vida. Dice mi madre que desde entonces era tacaña porque los precios variaban dependiendo del día y la hora, si hubiera nacido en sábado o domingo, o en la noche, habría sido más caro: ¡Y eso sí que no! Ni un sólo centavo extra para las monjas, me ayudaran a venir al mundo o no.

Ahora, supongo que tendré que vivir al menos otros treinta años más, si no es que más, mi familia es horrendamente longeva, a menos que cuenten los accidentes de carretera, y hasta a eso sobrevivió mi papá. Si consideramos que mi bisabuela Dolores vivió pasados los noventa años, bebiendo pulque todos los días y fumando puro, y mi papá cuenta con 62 años, fumando puro, bebiendo ron y habiendo sobrevivido al halconazo del 71 con una sola herida de bala y a un accidente de carretera que le dejó una pierna llena de remaches de metal que hasta la fecha nos causan problemas en los aeropuertos... creo que es seguro aventurar que podría vivir al menos unos 40 años más, a menos que sufra un horrible accidente, como mi abuelo, o caiga víctima de una balacera como peatón incauto o automovilista que en lugar de vidrios tiene dos plásticos.Últimamente hay demasiada violencia en Naucalpan, podría pasar.

Y yo que tenía la esperanza de morir joven y bella. Quería irme rápida y trágicamente para ser velada en una funeraria cara con galletas baratas donde la gente se acercaría para admirar mi corona de rosas blancas hasta que el olor de la descomposición los obligara a alejarse del ataúd y buscar un asiento con buena ventilación. Es que planeaba prohibir que intervinieran mi preciado cuerpo, no confío en los empleados funerarios, no creo que estén en el negocio nada más por dinero. 

Ni modo. Ya empezó. Por alguna razón siento que envejecí 15 años en un día. La otra vez, en la farmacia, se acercaron a ofrecerme una crema antiarrugas y mi cana sigue ahí, en el lado derecho de la cabeza. La miro, la peino y me pregunto si es el momento de cortarme el cabello.

No, nunca es el momento de cortarse el cabello. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Nuestro pequeño secreto

Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes, lectores, que he pecado de debilidad y desidia. Hoy he sido completamente incivil... pero ha sido mi amor de madre lo que ha ocasionado mis faltas, no el diablo o la tentación de mentarles la madre a los Colonos de alguna forma. No, ha sido mi tierno corazón de madre.
Vera usted, hoy vino el jardinero, que es uno de los enemigos jurados de Fortunato (o al menos eso piensa él), por lo que me vi obligada a tenerlo encerrado en la terraza. Como en la mañana me largué al gimnasio (ni sé para qué, pero bueno, en algo hay que ocupar el tiempo)Mina estaba enojada conmigo y me castigaba con el látigo de su desprecio. Intenté jugar con ellos, pero estaban tan inquietos que lo único que pude hacer para calmarlos y evitar que siguieran peleando y mordiéndose (sin contar los rasguños que me tocaron a mí), fue sacarlos a pasear.
Ah, qué normal, pensará usted. Una persona que pasea a sus perros. Y supongo que tendrán razón, si habláramos de perros civilizados, pero los míos son... especiales. Tan especiales que tan pronto logro que me dejen ponerles la correa, un chaleco completo para Mina porque está muy loca, no me dejan tener el control de las correas por mucho tiempo. Por lo general ya me tiraron antes de dar la vuelta en la esquina, eso si tengo suerte. Hoy salieron disparados como maniacos en cuanto abrí la puerta, y sí, efectivamente me tiraron, después de eso me fui persiguiéndolos, pero estos pulmones ya no están para el ejercicio y en cuanto lograba alcanzarlos se echaban a correr de nuevo. 
El punto es que su locura es tan grande que mientras corrían sin control por el camellón sacaron volando uno de los aspersores... oh, oh.

Lo extraño es que me puse locamente nerviosa y paranoica. Según yo había estado practicando con éxito el autocontrol e incluso llegué a asistir a tres actividades sociales en un día. Imagínense, fui con la doctora de la dieta, me pesé (estrés), bajé 500 gramos que seguramente recuperé a la media hora de prometer que ya no rompería la dieta porque fui a comer pizza con el amigo filósofo de Fanny y un par de horas después me presenté en la dirección del campus más cercano para lo que se suponía sería una entrevista de trabajo pero terminó siendo una larga espera y breve charla con la secretaria particular del señor al que iba a ver que, aunque amable, me hace pensar que eso de "estamos en contacto" significa "no nos llames, nosotros te llamamos a ti. Ni modo, al menos bajé 500 gramos, que no me quejo, después de comer tan seguido en la casa de la Dra. Pills, sería raro que hubiera bajado algo. Es que no sé si les he contado que es mitad china, entonces siempre tiene esas recetas buenísimas que incluyen verduras, pero también mucho arroz. Sí, así es, también he estado en la casa de la Dra. Pills largos periodos de tiempo, conviviendo con sus hijos y con Mayra, la señora que hace todo ahí, lo que demuestra que mis esfuerzos por ser sociable y controlar la angustia de la próxima semana sobreponiendo actividad tras actividad iban bien... hasta hoy.
¡Los nervios!
De pronto empecé a registrar todas las caras a mi alrededor. Los trabajadores de enfrente, la camioneta blanca que pasó con personas que me veían acusadoramente y hasta un coche rojo que yo estoy segura llevaba al señor de mantenimiento. ¡Lo saben! Y me eché a correr con mis hijos. Casi al llegar al parque Fortunato se paró a hacer sus necesidades, pero estaba lejos y no vi dónde las hizo, sin mencionar que temía que un trabajador y/o policía de la caseta me alcanzara en cualquier momento para que le pague el aspersor a los Colonos. 
Ah, no, eso jamás. Y seguí corriendo. Lo sé, soy una persona terrible, pero en mi defensa diré que me sentía vigilada y la paranoia me atacó libremente. ¡Temía que me vieran! Y luego fue peor porque me di cuenta de la cantidad de cámaras que hay en las casas. Ay, quién me habrá visto. Si preguntan en la caseta sabrán que fui yo. ¿Quién más tiene dos perrotes medianos, uno beige y uno negro, que sean mestizos? Pomeranian o chihuahuas sueltos hay para tirar pa' arriba, pero después de ver cómo me sacan a pasear mis inconfundibles perros, los policías de la caseta ya saben cuáles son los míos. Yo me he encargado de recordárselos cada vez que me pongo paranoica porque Mina se me vaya a salir. Ay, y está el incidente de los vecinos municipales que le hablaron a la caseta por el perro "peligroso" que resultó ser Mina. ¡Me hablaron porque la conocen, me conocen! ¡Lo saben!
En cuanto dimos toda la vuelta y por fin se detuvieron el tiempo suficiente para que los alcanzara y recuperara las correas, regresé a mi casa procurando mantener el bajo perfil. ¡Pero ahí estaban! Los trabajadores que lo vieron todo. Pensé escurrirme por la entrada del terreno que lleva al otro terreno que está a un lado de mi casa, de tal forma que no me vieran bajar en la que es mi calle y no pudieran decir de dónde era el delincuente que destruyó el aspersor, pero recordé que a veces hay perros indómitos que se refugian en la cañada y me dio miedo exponer a mis hijos.
¿Lo ven? ¡Es mi tierno corazón de madre!
Ni modo, me regresé por el camino de obligación y en cuanto llegué, antes de quitarles la correas, abrí mi vino tinto y después de un vaso de contenido decente me senté a desvestir a mis hijos y escuchar las quejas de mi madre contra los vecinos de enfrente y sus fiestas.
"¿Qué clase de gente es esta?" Entonaba mi madre muy ofendida porque ocupan el espacio de toda la calle y tienen fiestas salvajes donde los invitados se asoman por el balcón para vomitar en plena calle y orinan en el terreno baldío. "¿Qué no pago mi cuota a los mugrosos colonos?" preguntaba mi madre llena de indignación, mientras yo pensaba con culpa en mi fuga.

Encargada de calle... sí, cómo no. Valiente encargada de calle.

Aquí estoy, paranoica, pensando en el chorro loco de agua que saldrá del aspersor roto y en la cara de las personas cuando descubran los restos elegantemente colocados cerca de una pequeña Palma. 
Se van a dar cuenta en cuanto los prendan y entonces sabrán quién fue el culpable.
No, no debo perder la compostura. Tal vez sólo estoy nerviosa por el premio y es esa la verdadera causa de angustia. He estado intentando enterrarla bajo situaciones estresante que le quiten importancia al hecho de que tendré que ir al aula magna para que me den mi cheque. Dinero, necesito dinero, no puedo seguir viviendo de mi hermana y ya he menguado mi cuenta de forma preocupante. ¿Saben de quién es la culpa? ¡Del Sótano! Yo sólo necesitaba un libro. Uno solo porque de repente me encontré en la necesidad de variar las lecturas deprimentes para leer algo bonito y mantener a raya al abatimiento. Digo, considerando que en el último se acaba todo con la muerte de un adolescente a causa del tifo, quería algo de alegría para variar.
¿Y que pasó? Salgo de ahí con cinco libros que seguramente tendrán un final deprimente porque son las mismas cosas que siempre leo. Bueno, tal vez no, pero qué cara es la vida.

Y precisamente por eso, no planeo ir a ponerme de pechito a la Asociación de Colonos para que me cobren una mugre de esas diez veces más cara de lo que en realidad es. 
Cóbrenle a los pudientes, a mí no.

¿Qué penitencia me pondré ahora? ¿Ayuno? De acuerdo, de todas formas no puedo comer nada decente. Me tomaré mi quetiapina e iré al fabuloso mundo de los sueños.

Cómo sufro... por supuesto, a causa de mi tierno corazón de madre.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Hasta la basura se separa

Ayer salí a repartir dulces con un fabuloso peinado digno de Desembarco del rey (Nota: la señora de los tutoriales en youtube es lo máximo) y la corona de Cersei que por fin pude ponerme cuando comprendí que efectivamente funciona mejor con la cadena con la que venía, en lugar de andar dándole al traste pegándola sobre una base/diadema más sólida. Cuando terminé de armar mi gigantesco peinado me vestí, me puse los tenis, me cargué de dulces y me fui a la caseta a dejar las bolsitas para los niños de los policías. De regreso, fui atacada por niños que al igual que yo se rebelaron contra la disposición de la Asociación de Colonos, que estúpidamente decidieron que lo mejor para los niños era recorrer una sola calle seleccionada y que los habitantes de las otras calles depositaran sus dulces en la Asociación para que ellos los repartieran de forma ordenada y segura, arrebatándonos la gloria de ver a un piratita diminuto extender su calaverita vacía con timidez mientras su mamá le dice "di gracias". 
Todavía después de arrastrar niños hasta mi casa como flautista de Hamelin (pero no me los robé, sólo les di dulces), me subí al coche y fui a mi antigua callé, a la casa donde viví hasta hace un par de años. Qué depresión, no conozco al tipo que la rentó ni me interesa conocerlo, pero me dolió hasta el alma ver como dejó pelona la entrada, sin plantas, y lo oscuro y vacío que se veía todo... triste, pues. Eso fue hasta que ubiqué a un grupo de niños a los que no les dieron nada en la casa donde tocaron, porque cuando llegaron a mí traían bolsitas casi vacías. ¡Había unos niños tan pequeños! Me da mucha emoción ver cómo las mamás que suben de San Juan se esfuerzan por disfrazarlos y con un poco de imaginación los convierten en momias, zombies, fantasmas y todo lo que se les ocurre. Esas son madres que hacen lo posible por alegrar la infancia de sus hijos sin importar que los fondos anden escasos o tengan poco tiempo para hacerlo, no como otras que teniendo dinero y tiempo simplemente dejan que los demás se encarguen de sus hijos porque les vale madres... (estimada prima Paula la nazi, te estoy hablando a ti).
 Y los niños pequeñitos extienden su bolsa y se me quedan viendo aterrados (¿Sería el peinado?) mientras, les reparto bolsitas coquetas que afortunadamente este año sí tenían dulces buenos. Los ojos pelados y la mamá que lo empuja hacia adelante y le insiste "di gracias", mientras el niño sigue en silencio y se da la vuelta para revisar su botín. ¡Es glorioso! 
No como un grupito de niñas idiotas que me topé en el camino a la caseta que salieron con esos disfraces de "sluty Alicia en el país de las maravillas", "Sexy Belle" y demás porquerías que conllevan el que unas escuinclas de once años ya usen vestidos de faldas minúsculas con tutus para hacerlos esponjosos y más cortos. ¡Es ridículo! Me dan ganas de gritarles: ¡Hey, tú, María Antonieta jamás te habría dirigido la palabra con ese disfraz de golfa que traes! A esas no les di nada.

Pero regresando a cuánto odio a mis vecinos y a la forma idiota que tienen para destruir los momentos más bellos de la infancia de los hijos que no se merecen, les contaré algo que noté mientras repartía el botín de bolsas rellenas de chocolates, paletas, pelones y demás cosas gloriosas que me hubiera gustado comerme pero que llegaron a su destino por obra y gracia de mi fuerza de voluntad. Al parecer, las señoras ya no se dan a la tarea de ir a comprar dulces a granel y armar bolsitas para que todos los niños reciban una dosis equitativa y balanceada. No es tan difícil. ¿Qué les pasa? Por cada dosis de chile, se agregan sólidos como paletas y después se contrarresta el efecto con algo plenamente azucarado como chocolate, ya sea en barra o en M&M's, mazapanes o bombones. No hay nada peor que ser un niño pidiendo dulces y que te salgan con que "tienen galletas de animalitos o pasas, el dulce de la naturaleza", en el peor de los casos les toca una mandarina o una pinche manzana. Niños, si les dan una manzana, recuerden: ¡Corran!

Pero mis vecinas ya ni eso hacen. ¿Saben que hizo la señora de una de las casas de la esquina? Dejó a la señora que asumo que trabaja en su casa (porque si fuera sólo una visitante o amiga no creo que se aguantara semejantes mamadas) en la entrada con una microcesta llena de paletas. Llegaba un niño y le daba una paleta, y luego regresaba a su guardia. Sin silla ni nada, sólo parada en la puerta, esperando, lo que se me hizo una porquería considerando que la señora ya se veía grande y estaba pegando un viento helado espantoso. ¡Qué poca madre! Y en el colmo de los colmos, como si esto no estuviera suficientemente halloweenesco (que no me opongo, ta' bien, que vivan el 31 de una forma y pongan su altar los días siguientes de otra, yo reparto tres días seguidos, no hay por qué ponerse mamón con los pobres niños) una señora de plano abrió una puerta, sacó una mesa y puso cupcakes. Uno por niños... ¿y la emoción de recolectar suficientes dulces para morir de un coma diabético? Tirarse sobre la multitud de dulces que más que una promesa de caries representan el éxito de la caza y la conquista, del trabajo y la recompensa... ¿Qué putas pasa con estas señoras?
Maten la infancia de sus hijos, es su problema, luego cuando se conviertan en Willy Wonka  no anden llorando porque "no saben qué hicieron mal". Aunque si mi hijo se convirtiera en Willy Wonka yo sería muy feliz. Malo que se convirtiera en uno de esos adolescentes idiotas que usan skinny jean y se levantan el pelo con cantidades ridículas de spray mientras hacen comentarios misóginos, insultantes y/o pedestres sobre las "chicas" de su vida. Ahí sí, mátenme. 

Ah, pero no tengo hijos, por un momento lo olvidé.

Pero mis ex-compañeritas del colegio sí y hace rato veía fotos de sus fiestas. Una estaba vestida idéntica a su hija, las dos con el vestido de Merida en Valiente. Recuerdo que pensé "Ay, qué ridícula", hasta que recordé que yo andaba ayer por la calle con un vestido medieval de terciopelo rojo con mangas gigantescas, un peinado alto al estilo de Desembarco del Rey (la moda de las damas sureñas) y mi collar de la casa Baratheon, porque aceptémoslo "Nuestra es la furia" tiene que ser el mejor lema del Poniente... pero no es lo mismo. 

Razones por las que no es lo mismo:

1.- Esa vieja era una golfa y una vez nos peleamos porque hizo a Jane y a Mrs. Weston llevarla a que se fajara al cadenero de un antro por Mundo Ñe y en lugar de ofrecerse a pagar la gasolina luego tuvo el descaro de intentar cobrarles las hamburguesas. ¡Ella era la que quería andar de golfa! Y cuando me metí porque Jane no sabía qué hacer, me salió con "estoy hablando con Viri". Ah, lo que es ser golfa y pendeja al mismo tiempo. Claro, estamos hablando de la mujer que orgullosamente dijo "emancipar me suena a mazapán". Me pregunto si su marido sabrá que era una hetaira desaforada en el colegio, sin mencionar que usaba una corbata de perlas y "fuck me boots" para ir de gala. Digo, eran los primeros años del 2000, todos cometimos crímenes de la moda pero los suyos no tenían madre. 

2.- El deber de una madre es ser el complemento de su pequeño. El protagonista de la noche es el niño. Entonces, si él es Han Solo, la madre se pone la pinche botarga de Chewbacca y se jode, así funciona. Si quiere ser Batman, la madre será Alfred, lo mismo si tiene una niña que quiere ser princesa, la madre se pone un velo, una túnica de nodriza y la llama "Su majestad" hasta que den las doce, se abran las puertas entre los mundos y haya cosas más graves de qué preocuparse. ¡No se visten igual!
3.- Yo soy padrísima, ella no.
Y con la última afirmación me voy a ver los especiales de los Simpson más tranquila. Además, si hay gente que se casa con coronas de elfos a los cuarenta y tantos años, quiero ver que me impidan peinarme al estilo de Juego de Tronos, aunque el vestuario deje tanto que desear, al menos en cuanto las hombreras de Ellaria Sand y el que parece que le pondrán a las serpientes de arena. Daenerys se desgració, en cuanto a vestuario se refiere, al iniciar la tercera temporada y ahora que lo pienso básicamente el vestuario de Cersei es el único que apruebo y admiro con desesperación. También me hace feliz la guardia de la noche, las capas doradas, Oberyn estuvo bien, los dothrakis, el vestido de novia de Roslyn y las armaduras son fabulosas. No hay queja ahí, pero nunca les perdonaré que tergiversaran el vestido de novia de Sansa. En el libro lo dice, debía ser blanco o marfil, bordado con perlas y mangas anchas y largas que caían casi hasta el suelo. El bordado de la faja que le pusieron es una cosa gloriosa, nadie piensa lo contrario, pero el estilo japonés que le dieron al vestido, sin mencionar la estructura de la falda y el que escogieran brocado dorado y rosa no me hizo feliz. ¡ESTÁ EN EL LIBRO! ¡LEAN LOS LIBROS!¡MALDITA SEA, AHÍ ESTÁ TODO, NO TIENEN QUE PENSAR!
Y entonces recordé cuando uno hacía algo diferente a lo que te habían pedido de tarea en la escuela y cuando te cuestionaban empezabas con el clásico "es que pensé..." hasta que la maestra o monja, dependiendo del grupo, te paraba en seco y te recordaba que nadie te había pedido que pensaras.

Ah, si tan sólo hubiera sido una reina de verdad en esa época, la cabeza de Miss Paty hubiera terminado en una pica justo a un lado de la madre Esther. 

O quién sabe. Tal vez habría reinado con magnanimidad... no es cierto, ya desde primaria tenía bellas fantasías donde reinaba sobre Egipto como gran esposa real y mi amado y divino esposo me dejaba arrojar a mis compañeritas al Nilo para que las destazaran los cocodrilos. Ah, sí, ahí se iba el brazo de una y la pierna de otra. 
Qué felices éramos el Faraón, los pequeños príncipes y yo, navegando en una barca dorada rumbo al Delta del Nilo, el sol a punto de desaparecer para comenzar su camino nocturno por el inframundo y la risa de mi amada familia mientras yo veía morir de formas espantosas a mis enemigos, básicamente el grupo de idiotas que se burlaban de mí por mis dibujos de "los marcianos, esos" (egipcios, eran egipcios), por no tener amigos y por mis libros, y el profesor de deportes por no creer mis excusas para no hacer ejercicio. 
Creo que a eso le llaman "ideación homicida".

Como diría Morticia "estaba en esa edad en la que las niñas tienen una sola cosa en la cabeza".

—¿Boys?
—Homicide.