miércoles, 14 de enero de 2015

El regreso a la normalidad

Empiezo a creer que seguiré desempleada. El señor dijo "que me regresaba la llamada". Chale, ya ni con ayuda puedo conseguir un trabajo, qué mal. Aunque tal vez sea bueno. Me ahorraré muchos sinsabores y malos ratos. Puedo seguir viendo tele en las mañanas o ir a correr, claro, eso si mi rodilla no está realmente dañada. No sé qué hice ayer, cómo me moví o qué diablos que de repente me empezó a tronar la rodilla. Me ha estado doliendo horriblemente desde entonces.

¡Pomada del tigre! 
(Favor de visualizar al tigre saltando)

Hay días en que extraño más a Rito que de costumbre. 
Rito, mi perrito callejerito. Debí haberlo abrazado más, tal vez debí lavarle los dientes más seguido, debí haber sido más valiente la primera vez que me dijeron que podía ser cáncer y no sacarle a la posibilidad de que lo fuera. Lo era finalmente, aunque tal vez hubiera sido apresurar todo. Ya no sé.
Cómo me gustaría tenerlo en brazos otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario