miércoles, 7 de enero de 2015

Rant

No es que yo esté espiando a mis vecinos, lo que pasa es que debo observarlos porque los odio con todo mi corazón y los enemigos mortales deben ser vigilados. Ya sé, no es una sorpresa que odie a alguien, pero esos malnacidos (así, junto) no merecen el aire que respiran y definitivamente es un error que vivan enfrente de mi sagrado hogar. De todos los vecinos que odio, incluyendo al desgraciado que sumió al municipio en un hoyo de inseguridad y pobreza, los infelices de enfrente tienen un lugar especial en mi lista negra.

Se deshicieron de Max. Sí, así es, mataron/abandonaron/regalaron, no sé cómo, pero se deshicieron de su pastor alemán llamado Max.
Lo sé porque el perro desapareció cuando se fueron de vacaciones al salir a las vacaciones de Navidad. Max, Max, pobrecito Max. Me daba mucha tristeza verlo siempre encerrado entre la cochera y la entrada de la casa, sin nada más que una minúscula pelota para entretenerse, nada más, ni siquiera un triste tapete para echarse. Encima de eso, como si el abandono y la negligencia no fueran suficiente, tan pronto se mudó la hermana de la señora a la casa (al parecer estaba casada con un tipo que la golpeaba pero lo dejó y se mudó enfrente con todo y chamacos, esto ya parece vecindad), Max cayó de la gracia de sus dueños, que empezaron a dejarlo salir solito, sin vigilancia alguna y luego, llegaron al colmo de amarrarlo a la reja por largos periodos de tiempo.

¡Pinche gente!

No sé qué le hicieron, debí saber que era inminente que lo abandonaran. No le hacían ningún caso. A veces lo dejaban afuera con todo y lluvia, sin un techito donde refugiarse. 

¿Ven por qué odio a la gente y quiero matarla, o al menos esterilizarla?

Estoy triste, no lo puedo evitar, cada vez que llego y veo la reja de enfrente pienso en él. El "novio de Mina", no era su novio de verdad, Mina está esterilizada, pero así le decía de cariño. Lo voy a extrañar. Creo que a nosotros nos importaba más que a sus dueños. No sé cuántas veces fuimos a tocar para decirles que su perro estaba afuera pensando que tal vez se les había escapado por accidente para descubrir que lo habían dejado afuera a propósito. 
No es justo. ¿Por qué lo harían? Voy a extrañar a Max y sus ojitos agradecidos cuando me lo encontraba en la calle y le acariciaba las orejas o lo tímida que se ponía Mina cuando se intentaba escapar y se lo encontraba de frente. Ah, mi pequeña coqueta, me gustaba molestarla con eso de que  "nada más quieres salirte para ir a echar novio", o con que Fortunato ya le estaba espantando al galán con sus ladridos, pero es porque se me hacía muy tierno y Mina en verdad iba a buscarlo a través de la reja cada vez que se me escapaba (hasta que lo vio de frente en plena calle, se espantó y se quedó inmóvil sin saber qué hacer , más o menos la misma táctica que coqueteo que uso yo). Era un perro juguetón pero muy manso. No es justo que la gente haga esas cosas.

Ya sé que la indignación de mi madre ante "esa gentuza" me parecía injustificada, exagerada y políticamente incorrecta (mi madre puede ser muy... ¿cruda? a veces), pero tiene razón. Eso son, son gente de la peor clase y no lo digo porque sean feos (que lo son, la verdad es que son poco atractivos y las hijas parecen tamaleras) o por las fiestas exageradas que se avientan regularmente donde amanece y hay cervezas vacías tiradas en la fachada. ¡Son adultos, tienen niños, ya no son adolescentes! No, no. Lo digo porque asumo que compraron un cachorrito de raza para sus escuincles y en cuanto crecieron un poco o se mudaron o yo qué sé, les estorbó, les pesó tener que ocuparse de él y lo abandonaron para quitarse lo que consideraban "una carga", y miren que apenas si lo alimentaban de vez en cuando, eso no es cuidar un animal, 

Y por eso, aprovechando que hoy sí fui a misa (sí, a veces voy a misa los miércoles, lo mío es ser original), voy a poner en la lista de prioridades de mis oraciones que por favor, por Jesús, María, el Señor San José, San Benito, San Lázaro, Santa Cecilia y hasta Santa Inés (a San Antonio ya no le rezo), les caigan encima un montón de infortunios y penalidades que espero que comiencen tan pronto averigüé cómo denunciarlos a Oapas por tener una toma de agua irregular.

Sí, supe de ese sucio secretito. Y si eso no funciona, voy a quejarme con Telmex (dado que trabajan ahí) de que  haya coches y camionetas de la compañía estacionados afuera de mi casa durante muchas horas,todo el tiempo, a veces a altas horas de la noche y siendo conducidos por borrachos, y si me piden las placas, las tengo. Sí, las tengo, mi madre me hizo salir a anotarlas la última vez que hicieron una de sus fiestas escandalosas. 
¡Eso es hacer mal uso de los vehículos de la empresa!

Y si nada de eso funciona. Ahora sí me voy a aparecer a la siguiente junta de encargados de no sé qué madres de colonos a la que me inscribí porque no sé decir que no a las personas cuando son insistentes en el teléfono y me voy a quejar del numero de reglas del manual de colonos que han roto esos hijos de puta que tengo viviendo enfrente de mi sagrado hogar, una casa decente, que se ve contaminada frecuentemente con el ruido de orgías bárbaras. Y como prueba, diré que la última vez vomitaron por los balcones, orinaron en el terreno baldío y encima de todo, como si no fuera suficiente, hasta me encontré la envoltura de un condón a plena calle. 
¿No puede una señorita (sí, aunque le cueste más trabajo, joven) inocente salir a pasear a sus perros, como es su obligación, sin encontrarse con pruebas de la disipación y el desorden en el que viven esas personas? 

¡Parece que no! 

Pues que sigan, que den otra fiestecita para hablarle a los polis de la caseta. Max no será olvidado. 

¿Me oyeron, gente de mierda? ¡Me voy a vengar!  Están en mi lista, justo arriba de los vividores que venden cachorritos pug en la subida. 

¡Me voy a vengar!

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