martes, 17 de febrero de 2015

Motivos

A veces me siento mamá cuando se trata de mis padres. No sé si soy mamá, espía o septa. Entre deshacerme de la vieja que supuso que podía intentar algo con mi papá después de que la caché mandándole mensajes hace un par de semanas (yo no hice nada, claro,soy la buena, nada más le solté a los perros de guerra, también conocidos como "mi hermana") y el compañero de baile de mi mamá que anda tras de ella, ahora también tengo que deshacerme del dentista que intentó besarla. Habló la secretaria, mi mamá me pasó el teléfono y con toda la decencia del mundo le dije que no ibamos a regresar. 
¡Si no los cuido yo, nadie!

Ahora escucho a mi mamá quejarse amargamente con alguna amiga de cómo ese dentista, chaparrito y feo, la abrazó e intentó besarla cuando ella no el dio motivos.¡Ella no le dio motivos! se defiende, como si fuera necesario. ¿Por qué tiene que aclararlo? No tendría por qué aclararlo. La falta está en él, no en ella.

Existen algunos hombres, por lo general, los peores, que tienen la mala costumbre de inventarse historias en su cabeza y crear posibilidades donde no hay ninguna. Me puse a pensar en eso porque recordé que desde la escuela las monjas y maestras siempre te estaban chingue y jode con que era tu responsabilidad "darte a respetar" y "no dar pie a que te falten al respeto", pero creo que a estas alturas de la vida me queda muy claro que al final una no tiene nada que ver a la hora de crear expectativas en un pendejo y mucho menos justifica su asqueroso comportamiento. ¿Que es "dar pie"? Y por eso se pasa una la vida viendo hacia el piso.  Como pasar frente a una construcción. Te van a gritar cosas y estar vestida con una playera gigantesca de Jesús, pants y una gorra de Yoda (yo, gorra padrísima tener), no va a detenerlos.
No es su culpa que el doctor sea un estúpido, igual que no fue su culpa cuando le pasó lo mismo con mi pediatra, que también era un estúpido...y el vecino, que sí, también era un estúpido. Pobre de mi inocente y neurótica madre, cuánto acoso. Todavía se tardó en contarme el porqué  tenía que negarla cuando hablaran del consultorio hasta que muy seria me lo contó con toda delicadeza como si tuviera diez años y no quisiera que me espantara. ¿Por qué se culpa?  No tiene que repetir tantas veces que "ella no le dio motivos".  Lo sé. Al menos yo lo sé, a mi papá le vale gorro y sus amigas sólo buscan una excusa para hablar de ella a sus espaldas. A lo mejor se defiende de ellas.

Creo que tengo que buscar nuevo dentista. 

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