lunes, 30 de marzo de 2015

Raj

¿Cuántos medicamentos puede tomar una persona sin sentirse terrible? Aparte del asunto moral, digo, estas taquicardias que me atacan a horas extrañas del día y el temblor en la mano empiezan a preocuparme. Supongo que es mucho más notorio y preocupante cuando personas extrañas te dicen varias veces al día "órale, cómo tiemblas", o "tiemblas un buen".

Es cierto, mi pulso de maraquero ya no es un chiste, y sin embargo... [Inserte excusa]

Estaba acostada viendo los Simpson pero me entró una locura en el corazón muy extraña. Uno de esos momentos en los que sientes que el pecho va a toda velocidad como si acabaras de correr sin control. Extraño, fui a correr en la mañana, pero después de media hora lo único que tenía era un incipiente dolor de caballo que pude suprimir y muchas ganas de sentarme. El corazón estaba bien. ¿Por qué enloqueció de repente? Tal vez estoy exagerando.
¿Por qué se me fue el corazón así de gacho? Late, late a toda velocidad, es muy extraño y muy angustiante. No sé si será un ataque de pánico o alguna obsesión inminente que se está construyendo poco a poco dentro de mi cabeza sin que la medicina haga efecto. Porque ese es un gran problema, después de un rato la resistencia se vuelve cabrona.
Me angustia el pensar que podría ser atacada por las obsesiones de antes sin poder prevenirlo. Digo, lo intento, pero... ¿y si el medicamento ya no surtiera efecto? Me da culpa tomar una de cada una, ahora imagínense si tuviera que subir mi dosis regular, me sentiría terrible. Ya de por sí me siento horrible, y tanta socialización laboral me da unos ataques de fobia que no me dejan dormir. De repente despierto a las dos o a las cinco de la mañana angustiada por algo, un sueño, un recuerdo, una invención. Es como si se le dañara la dirección al coche. Ya saben, ese momento en el que mueves el volante pero las llantas no responden y no hacen caso. Mi cabeza, el cuello, las manos, no me hacen caso. TiemblaN o necesitan moverse. No puedo descansar.
Dice la Dra. Pills que este asunto es como ser diabético, ni modo que no se inyecten insulina. Lo mismo con nosotros los ligeramente tocados. Ni modo, hay que medicarse. 

Bueno, como estábamos siendo positivos, vamos a ver el asunto del vaso medio lleno y demás pendejadas parecidas. Si voy a morir de algo, un ataque cardiaco fulminante suena bien. Acostada en mi cama, viendo tele, con Mina acostada sobre mis piernas y Luke Skywalker hecho un ovillo bajo mi brazo. 
Tampoco tendría que regresar a trabajar nunca.

WIN, WIN!


No hay comentarios:

Publicar un comentario