miércoles, 25 de marzo de 2015

Tabaco

"Esto sólo se vive una vez", y supongo que me entristece porque esa época ya pasó. ¿Qué putas hice hoy? Ni la menor idea, me llevaron de acarreada a dos eventos extraños. Un informe en el que casi me dormí unas cuantas veces y una inauguración que me importaba poco o nada. ¿Es usted artista, señora? No, Jane solía ser artista y ya ve usted qué pasó. Todo se lo come el mundo. No hice un carajo. Platiqué con el señor abogado que ha prometido sacarme de la cárcel si mato a alguien (y tengo a alguien en mente, aunque no la conozco), leí a Borges (sí,por recomendación suya, al fin)y descubrí que todo esto del trabajo seguramente forma parte de un plan perfectamente anticipado por mi papá.  ¿Estoy suficientemente ubicada? Podrían ser los setentas, qué importa. No tengo nada qué hacer ahí.
 Extraño horriblemente el archivo, todos ellos, aunque tenga que sacar credencial. Si tan sólo tuviera una excusa para ir diario, pero no podía pedirle tanto a Mrs. Boss. Fue lo correcto, no tenía opción.
Quiero tocar hojas viejas y amarillentas, quiero enfermedades y locura. ¿Qué quiero? No sé, supongo que sentirme feliz al descifrar una palabra manuscrita casi ilegible para asentar en un archivo de Word la sagrada declaración: "Esto pasó en tal año". 
A nadie le importa un carajo ¡LA HISTORIA!
Está en todo y en nada. A nadie le importa. "Centro interdisciplinario"... sí, cómo no, me mintieron. Debería estar agradecida, pero creo que ya estoy rayando en la desesperación.
Dos días más y salgo de vacaciones. Claro, estoy en un predicamento porque Mrs. Palmer me acaba de cancelar su asistencia al festival medieval y me veo completamente obligada a ir. Es una cuestión diplomática. No puedo perder a Mrs. Smith, es mi único apoyo. Si tan sólo pudiera permitirme el albergar un breve bosquejo de esperanza...pero soy muy vieja para eso. Ya no quiero estar ahí. Ni siquiera hay zonas amigables para fumadores. 
La estúpida de la SEÑORA MAESTRA (sí, con mayúsculas) sigue haciéndome la plática. Sospecho que quiere unirme a su plan de pajes...

¡Ja!

Al principio creí que era una cosa social, pero si planea "anexarme" a su proyecto creyendo que le rendiré cuentas como un becario más se equivocó de árbol. Ya estoy bastante vieja para seguirle la corriente a idiotas, y si voy  a ser el lacayo de alguien, prefiero mi antigua vida con Mrs. Boss. No ganaba un carajo, pero supongo que al menos hacía algo que a alguien, en algún lugar o algún momento, le parecía valioso, no mucho, pero al menos algo. Los abogados/ingenieros no comprenden la existencia de los humanistas y viceversa. 
¿Qué hay con estas personas?
Esa señora me da mucho miedo, con todo y que es un par de años más joven que yo. Otra vez empezó chinga y jode con que si había platicado con el señor director para ver cuáles serán mis obligaciones. Mentí, por supuesto. ¿Qué le iba a decir?¿ Me llamó una pinche vez para que le saque un favor con el jefe de mi papá? No, mentí y me hice pendeja. No sé qué chingados quiere de mí pero cada vez que la veo y tengo que ser sociable y agradable me entran unas ganas locas de mentarle la madre y decirle lo que de veras pienso de ella.
 ¿Te llamó el director muñeca? Qué padre, si quieres ponerte a las patadas con el asunto de las recomendaciones voy a abusar, porque técnicamente me mandó el jefe del jefe, del jefe (inserte tres escalones) de tu jefe, y te aguantas. Si no le gusta, me largo y a ver cómo explican que aquella pueblerina venida a más hizo enojar a la gente local. Esto se trata de la gente local. 
A esa pinche vieja no la voy a aguantar.

Mensaje que me gustaría escupirle en la cara:

"¿Tú crees que tus meses vividos en París me impresionan o que tu maestría o el que hayas salido de un pueblito de Veracruz para pavonearte entre un montón de gente desconocida argumentando que existe un "complot" para quitarte el puesto, me interesa?  Adelante, quiero agarrar una pelea con alguien, si quieres ser voluntaria me parece perfecto. ¿Quieres unirme a tu club? Buena suerte, mi reina.

Eso no va a pasar, primero me saco los ojos, o renuncio, lo que me inspire en el momento.

Soy casi la única que fuma ahí, lo que me parece de lo más molesto. Todo se une a la nube que anuncia: ¿qué putas hago ahí?

Nada. Quisiera tener 19 años, poder sentarme en la fuente de la biblioteca a esperar la salida y/o entrada del señor escritor, con sus pispiretos ojos azules y cigarros Camel. A veces me gusta sentarme a dibujar ese suéter verde que solía llevar cuando irrumpió tan groseramente en mi imaginación. Quisiera poder hacer garabatos en una hoja de cuaderno teniendo de espectáculo su extraña cabellera, ahora casi inexistente, de fondo. El morral con dos campesinos bordados o la chamarra con tintes cafés y anaranjados que me parecía tan setentera en el momento. Supongo que es la desesperación de las paredes blancas de oficina, una que ni siquiera sé si conservaré. Quisiera estar en otro lado y en otro momento.Una sonrisa genuina, aunque no fuera para mí. 
También quisiera sentarme junto a Fanny,creyendo en verdad que era la hermana o la persona más cercana de mi triste y gris corazón. Pero los años pasan y la vida se acaba, y con ella la esperanza.
¿Qué hago ahí? Descubrí que mi papá me mintió o al menos me mandó quién sabe adónde. ¿Conque a eso se dedica el famoso Centro ese? Ni modo, yo no figuro. Aguantaré lo que pueda. 

Ya después, quién sabe.

El momento en el que me descubro emocionada por ir a una bazar con Mrs. Weston y Jane es cuando me doy cuenta de lo desesperada que estoy.
Chale...

¡Nada funciona!

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