miércoles, 2 de septiembre de 2015

Imitación pino

En algún momento debía pasar. Sí, hablo de ese inevitable momento en el que uno termina encerrado en el baño conteniendo las lágrimas para evitar que al salir le pregunten: ¿estás bien?
No sé si fue el día lluvioso o el haberme visto en medio del conflicto entre Mrs. Elton y Mrs. Smith, que se odian a muerte y me usan como metralla. No quiero ser grosera con una o con otra. No quiero problemas. Uno pensaría que los conflictos entre mujeres se limitan a la primaria, pero no. Son eternos y no discriminan edad ni situación. No me involucré en ellos cuando tenía 10 años, no lo haré a los 30. ¿Qué estoy haciendo y qué debería hacer? Yo sólo quiero irme a mi casa y abrazar a mis hijos.

"¿Te sientes mal?"

Mentiría, claro, por suerte salí a caminar unos minutos y regresé viéndome relativamente normal. Aquí no pasa nada. Claro. Es extraño, cuando se acuerdan de mí ya olvidaron lo que me habían mandado hacer. Creo que simplemente no saben qué hacer conmigo y no los culpo porque yo tampoco lo sé. 
¿Qué hago aquí?

[Favor de introducir pensamiento catastrófico]

¿Estoy bien? Por supuesto que no, soy un desastre de proporciones bíblicas, pero supongo que  debo mantener la farsa a cualquier costo. Voy a explotar en llanto. No, no lo haré, me portaré como los machitos hasta que me corran. 

Como los machitos...


No hay comentarios:

Publicar un comentario