miércoles, 30 de noviembre de 2016

La ausencia de ruido

Oh, Dios, entre que uno no puede salir a fumar tranquilamente sin que una pareja de escuincles descocados se estén reproduciendo en las bancas que les aseguro no fueron planeadas para servir como refugio de bajas pasiones y que la becaria de mi vecino se viste como prostituta, necesito gritar de horror o me voy a ahogar en la indignación.

¡¿QUÉ PUTAS ESTÁ MAL CON LA JUVENTUD?!

lunes, 28 de noviembre de 2016

Más medicinas



Ni siquiera es la una y ya me deprimí... otra vez. La Dra. Pills está preocupada de nuevo y me mandó Wellbutrin, aparte del Luvox.


Veamos: "Wellbutrin SR 150 mg está indicado en el tratamiento de enfermedades depresivas. Después de haber obtenido una respuesta satisfactoria, la continuación de la terapia con Wellbutrin SR resulta eficaz para prevenir alguna recidiva o para evitar una recurrencia de episodios depresivos ulteriores." Se supone que también ayuda a dejar de fumar: ¡JA!






No sé que es lo peor, la repetición o la falta de esperanza, sólo es triste, un continuo pasar de los días sin propósito ni utilidad, una y otra vez. Es como el vacío. La semana pasada fue infernal. Me obligaron a pasar dos días de nueve a ocho, con una sola hora libre para comer, aprendiendo todo lo que supuestamente debo saber sobre la fabulosa nueva norma que regirá a este lugar de hoy en adelante. Fue eterno y agotador. En la noche tengo la cabeza tan llena de todo lo que escuché sin poder evitarlo a lo largo de todo el día que sólo quisiera poder caer inconsciente.






Se supone que la especial tristeza y desesperanza de la semana pasada era culpa de mis hormonas, ya saben, una de las múltiples desgracias del periodo menstrual pero no hay razón alguna para que siga tan evidentemente destruida, de ahí la preocupación de la Dra. Pills. Ya no me importa nada, en verdad nada, mucho menos la gente. Miss Lucas me insistió que fuéramos a comer desde el lunes y por más que me negué y supliqué me arrinconó. Ah, cómo me caga que me obliguen a hacer cosas que no quiero hacer. Accedí a ir a comer el sábado pero simplemente no me pude parar. No pude, no quise, me negué. Abracé mi almohada y me dediqué a ver tele hasta que fue inminente que tuviera que levantarme para socializar y ser persona. Al final cancelé de último momento.






No quiero hablar, simplemente no quiero hablar. Me paso todo el día fingiendo alegría y sociabilidad, no puedo hacerlo los fines de semana también es demasiado. Me gustaría que el mundo se callara, todo el mundo. ¿No sería maravilloso, un mundo en silencio? No estamos contando la música, por supuesto, me refiero a las quejas y el odio. Todo está lleno de odio y resentimiento. Estoy cansada. Ya ni siquiera es mental, también es físico. Tener que saludar, responder, poner atención, encontrar una respuesta para que la conversación fluya mientras que sólo quiero evadirme requiere energía que no tengo. Hasta he pensado pedirle ritalin a la Dra. Pills pero tampoco quiero seguir aficionándome a más medicamentos, ya tomo bastantes. ¿Saben qué sí necesito? A mis hijos, los únicos que tendré. Ya es muy tarde para que llegue a tener una familia propia y la idea de ser madre soltera, ya sea por acceso de ligereza imposible o inseminación artificial está fuera de la cuestión. Jamás podría mantener un niño, apenas si me alcanza para los cigarros y el psiquiatra. No me han contratado ni pagado desde septiembre. Ni modo. Tengo a mis hijos. Quiero abrazar a mis perros y no soltarlos. Hay algo increíblemente cálido y reconfortante en escuchar los latidos del corazón desbocados de alegría en sus pequeños cuerpos repletos de vida y felicidad.






Eso falta, alegría. ¿Cómo puedo hacerlos tan felices con sólo rascarles la pancita? Y el chaparrito se acurruca bajo mi barbilla mientras Mina se sienta sobre mí, como si fuera su cojín. Estoy llena de moretones cortesía de Fortunato y su completa incapacidad para comprender que no es un chihuahua sino un perrazo de treinta kilos. Son momento, pequeños momentos gracias al eterno cansancio y las dos horas libres que me quedan al día pero son lo único que hay en el mundo. Sin ellos no hay nada. Los abrazo y me aferro a ellos y espero que todo esté en silencio y las cosas estén bien, momentáneamente, porque nada está bien, nada, nunca está bien. La paz es terriblemente frágil, en cualquier momento mi mamá estalla y tengo que controlarla. A mí nadie me perdona nada. Mi hermana presume su vida licenciosa y sin embargo, yo soy la que tiene los peores defectos existentes. Bebo y fumo: Soy lo peor. ¿No cuenta mi incorruptible y enfermizo sentido de la moralidad? No, parece que no. No sé cuándo pasó, pero le guardo un rencor muy profundo por su rechazo, no es justo, no después de todo lo que he hecho por ella y sin embargo, yo soy "impresentable". A mí que me lleve el cuerno, realmente a nadie le importa lo que me pase. ¿Yo? A nadie le importa, afortunadamente ya lo digerí y asimilé. Es más, preferiría ahorrarme los "favores" o "gestos huecos de compromiso". ¿No estamos muy viejos todos para jugar a que de veras nos queremos?






Jane apareció con su novio y su bebé en mi casa el día de mi cumpleaños. La verdad es que tuve que hacer un gran esfuerzo porque ya me había preparado mi whisky sour de celebración y me quería ir a dormir. Digo, agradecí el pastel, serví los pedazos le di una cerveza al esposo humanos y fui lo más parlanchina que pude aunque de veras me quería dormir. ¿Le importa si me caigo en un pozo? No, entonces... ¿para qué seguir con el teatro?


Por otro lado, tengo la constante atención de Miss Lucas, cuya principal preocupación en la vida me es indiferente: su novio. Sé que está sufriendo pero no encuentro forma de entender el por qué una mujer, la que sea, soportaría el abuso verbal y psicológico de un hombre que no le tiene la menor consideración o respeto. Puede darle vueltas y vueltas como si fuera madeja de estambre y yo sigo viendo lo mismo: Pérdida de tiempo, error. Tampoco tengo interés en que estén junto o no, la verdad me da igual. Lejos quedaron aquellos tiempos en que le dejé un milagrito a San Antonio cuando Fanny comenzó su romance con el Suéter Twin o cuando pasé horas tranquilizando a Jane después de su primera cita con Mr. Bingley I. Supongo que era era joven. Justo ahora las únicas parejas que me importa que sean felices con Arya y Gendry o Sansa y Tyrion, pero como sé que eso no pasará lo mejor que puedo hacer es leer algo que me tenga distraída. Un jovencito trabajador en nuestra librería de confianza me recomendó un libro mitad horror y mitad suspenso con sus chispazos sobrenaturales que al final resultó muy bueno, sólo hubo un pequeño respingo de desagrado cuando la protagonista es rechazada por el salvaje de su predilección y se dedica a manipular los poderes mágicos del bosque para vengarse de los habitantes perversos de la colonia. Oh, bueno, no estuvo mal. Para finales felices está Jane Austen y recordemos que si los escribió es porque nunca tuvo uno, igual que nadie los tiene. En realidad... ¿alguien es feliz? Dudoso, muy dudoso y eso porque estoy contando a los jóvenes que probablemente se están drogando en los jardines universitarios en este momento.


Es que... estoy agotada. Nunca me había sentido tan hecha mierda y no lo entiendo. El manejar cinco minutos para estar sentada durante once horas y media no amerita el cansancio. Tal vez es la falta de propósito. No tengo absolutamente ninguna razón para hacer nada. Si desaparezco nadie lo va a notar en este lugar: "Ah, sí, ya se fue la recomendada que no hacía nada y se la vivía de huevona", lo mismo en mi casa, mi hermana podría pasar días viendo su teléfono hasta que descubriera que nadie le ha dado de comer a los perros y se preguntara ¿dónde está Jimena? Mi papá pasa días sin hablarme y mi mamá me habla constantemente pero no es a mí, sólo necesita que alguien la escuche, en cuanto abro la boca recuerda quién soy y la gigantesca decepción que resulté y entonces repite la misma anécdota para no sentirse sola. A menos que me vea llorando, entonces se enfurece y empeora las cosas echándome en cara que no tuvo caso traerme al mundo para que sea tan infeliz. Es que han de saber que es mi culpa. Supongo que tiene razón, la verdad es que nací dañada. No sé qué le pasó a mi cerebro o por qué no funciona como el de los demás. Quisiera ser como mi hermana, que justo ahora vive su fantasía del amor. No digo nada, me guardo lo que estoy pensando. Verán, les voy a explicar algo.


El amor existe por dos razones: Una persona se enamora de un trofeo o de un interés. En el caso de las mujeres, hay dos razones para que un hombre se declare enamorado y se case, la primera es que esté buenísima y pueda presumirla frente a sus amigos y disfrutarla en privado, la segunda es que tenga dinero y/o pueda servirle de vehículo para obtener dinero o influencias. Estábamos en Venecia cuando se detuvo a comprar una pluma para el susodicho. Yo no compré nada, ya tenía un sello maravilloso con una 'J' que compré la última vez y no tenía suficiente dinero para comprarme otra cosa así que la esperé. Le compró una pluma y me dijo "le prometí una pluma especial para cuando firmáramos nuestros contratos". Ahí me cayó el veinte... no sé si estaba más decepcionada o triste porque le vaya a pasar exactamente lo mismo que ya le pasó otras tres veces antes o porque se comprobara mi teoría una vez más. No le dije nada, por supuesto, ni lo haré. Ella puede decirme las cosas más hirientes que se le ocurran cuando más madreada estoy, ya saben, el momento para patear a una persona es cuando está en el piso, pero yo sé que ella se las ingeniará para construir un discurso oficial donde su siguiente gran amor falla por vicisitudes del destino en lugar de un vil episodio de "uso/explotación/fraude", pero yo no soy nadie para decirle algo cruel y desmentirla. Ni me va a creer ni servirá para que no vuelva a caer en la trampa, entonces no tiene caso. Lastimar por lastimar es un crimen.

En todo caso, me he equivocado antes. Como aquella vez cuando tenía quince años y le dije a Mrs. Palmer que el matrimonio y el amor verdadero no eran lo que soñaba, claro, admití que se podía ser feliz en el matrimonio, siempre y cuando se de por sentado que tendrás problemas, habrá desacuerdos, te pondrán los cuernos al menos unas dos o tres veces y no hay garantía de que quieras a tus hijos o tus hijos te quieran a ti. En ese momento se enojó y me dejó comiendo sola en la banquita. Creo que no me habló en todo el día. Más de quince años después puedo reconocer que me equivoqué. No se casó y tuvo un matrimonio infeliz. En cambio, se convirtió en actriz y es aficionada a todo tipo de actividades sexuales y demás parafilias en las que se involucra con sujetos que conoce en internet a través de sitios dedicados a poner en contacto a aquellos hombres interesados en mujeres mórbidamente obesas y aquellas damas que cumplen con los requisitos y consideran que es buena idea dejar evidencia fotográfica de sus cuerpos en situaciones comprometedoras. ¿Ven? A veces me equivoco.


Bueno, ya casi es la una, después saldré a comer, regresaré, estaré una media hora sola hasta que llegue mi vecino de oficina para contarme algo sobre política y administración pública, luego saldré a fumar con Ser Coffee que pasará alrededor de veinte minutos fumando en silencio mientras yo hablo como merolico sin cuerda, a menos que haya un chisme y entonces podamos criticar a alguien pero esto está muy muerto, entonces regresaremos en silencio a nuestras respectivas oficinas donde contaré los minutos para regresar a mi casa y a abrazar a mis perros, los únicos hijos que tendré y que por desgracia se morirán antes que yo. Igual que hizo Rito. Sigo sin entender por qué se murió Rito y en cambio me quedé yo. Sigo sin encontrarle sentido y no me vengan con las reglas de la naturaleza, porque esas son mamadas. Él era un ángel, yo sólo ocupo espacio y la verdad es que no creo tener nada más qué hacer en este mundo. ¿Qué podría hacer, algo por alguien? No sirve de nada. Nadie puede ayudar a nadie.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Procedimientos

Ayer vi a Jane, Mr. Bingley y la pequeña sin nombre, que ya tiene nombre pero como se me hace un nombre completamente repetitivo y común, prefiero seguir llamándola "bebé sin nombre", suena mejor. Podría ser como una de esas criaturas fantásticas que nacen de una almendrita porque en lo que a mi concierne, la niña nació de una almendrita. La cargué un momento pero descubrí que no soy capaz de creer que tendré algo que ver en la vida de la bebé, nunca, igual que Jane es una completa extraña. Le deseo lo mejor, en verdad, aunque tampoco la incluyo en mis oraciones, después de todo yo le rezo a los santos que para ellos son ídolos falsos. Confío en que su Dios la mantendrá feliz y segura. Yo, por otro lado, me quedaré conmigo misma que soy lo único que me queda. 

Mi hermana ya se fue, no sé a dónde ni cómo pero cada día me queda más claro que me está vedada la calidez que hasta hace unos tiempos era capaz de proporcionar. No sé cuándo pasó pero un día dejé de serle importante. Ella no lo sabe, claro, no se ha dado cuenta. No se escucha a sí misma, especialmente cuando me lastima. "Nunca haría o diría algo con la intención de lastimarte" y sin embargo me lastima, el que tuviera la intención de hacerlo o no, es irrelevante. He puesto mi distancia, aunque en las noches, cuando Mina y Luke se van a dormir con ella, me siento especialmente sola. Afortunadamente le compré una funda de peluche a un cojín que abrazo y me hace sentir mejor, creo que es el hueco de Rito. Dormí tantos años abrazada a él que tengo que dormir con algo, un cojín, un peluche o una almohada que llene el vacío, de lo contrario me ataca el insomnio, sin importar que haya recurrido al tafil que mi madre aborrece por razones que nunca lograré comprender. 

A veces creo que lo único que me queda es mi mamá, afortunadamente creo que podremos sobrevivir los años que nos queden con ayuda de cocteles y cigarros. A mi papá lo perdimos cuando murió mi abuela. Vaya, hace un par de días le pregunté si me podía llevar a Toluca a recoger el número de una de esas compilaciones que nadie lee donde salió un artículo que escribí con Mrs. Boss. Pensé que le alegraría, que estaría orgulloso, pero siguió desayunando sin dirigirme la mirada y se limitó a preguntarme cuándo quería ir. El camino fue largo y durante el trayecto escuchamos noticias. No sé si la información aportada por la tarotista de mi hermana (sí, las cartas le hablan y le advierten cosas, como por ejemplo que nos pelearímos terriblemente en el crucero, cosa que yo pude vaticinar sin ayuda de cartas) sea acertada o no, tampoco creo que los temores de mi mamá sean ciertos y en caso de que lo fueran no tendría nada qué opinar. He pasado toda mi vida aterrorizada ante de la idea de que una "mala mujer" apareciera para llevarse a mi papá, sumir a mi madre en la locura y destruir mi vida. A esta edad ya no tengo energía. Mi papá me ignora, lo que es un golpe durísimo.  La otra vez me mandó mensajes Miss Crawford, reclamándome andar desaparecida. Me contó que su papá sigue sin aparecer. Desde que se fue con la otra mujer, abandonando esposa, hijas y nietos por igual, no ha querido saber nada de ellas. Me decía que le duele muchísimo y por supuesto le saqué todas las invenciones tranquilizadoras que el haber estado en terapia desde los trece años me ha enseñado para hacerla sentir mejor. No le iba a decir: Sé exactamente cómo te sientes, a veces pasan días sin que mi papá me dirija la palabra y no sé qué hice para caer de su gracia. No, claro que no. Y ahí está, otra vez tengo diez años en el patio de la escuela mintiéndole a Miss Crawford, repitiendo la historia que mi mamá me hizo aprenderme para ocultar que mi papá se había ido de la casa. La mordaza. Que a todo esto me pregunto de qué sirve que sigamos viviendo todos juntos si no me habla. Al menos cuando estaban separados me tocaba un fin de semana de atención personalizada y constantes llamadas con recordatorios de que "soy la luz de su vida" y demás afirmaciones que hasta hace unos meses no dudo que fueran verdad. Ya no lo son. Lo mismo con mi hermana, puede consentirme y decirme que me adora cuantas veces quiera, al final cuando está conmigo me ignora. Bueno, no la culpo, supongo que no puedo competir con un teléfono. Lo más especial es cuando empiezo alguna historia sobre algo imbécil que a nadie le importa (mi triste vida, por ejemplo) y sin voltearme a ver contesta o hace una llamada en el altavoz y debo regresar al silencio para no molestar.

Por favor, no interrumpa a la gente importante con sus pendejadas. Iré a ver qué hay en Netflix. Luego, me reclama o hace muecas de desaprobación y "habla muy seriamente conmigo" por mi mal comportamiento y múltiples defectos y miserias. Yo sé que cualquiera diría: "Nadie te puede hacer sentir mierda, tú solita permites que te hagan sentir mierda". Oh, bueno, no puedo evitarlo. Necesito conocer a uno de esos niños psíquicos que se comunican con fantasmas. Hay una buena probabilidad de que haya estado muerta durante todo este tiempo. Por eso hago preguntas que no me responden o cuento historias que nadie escucha y nadie recuerda. ¿Dónde está el niño del Sexto Sentido cuando se le necesita? Ah, sí, se metió en drogas o algo así. 

Claro, ahora tengo a la Dra. Pills, ya no estoy sola, ni tengo que cargar con mis tristezas sola. La tengo a ella, a Luvox, Tafil y mis hijos para llevarle la contraria a ese chiflón de aire helado que me saca lágrimas en momento inadecuados. Yo sé que Miss Crawford y Mrs. Weston son amistades con guión, pero las aprecio porque al menos se quedaron. 

Tal vez sólo es fatiga o falta de alimento. No tengo hambre. En la mañana comí unos takis, aunque no me acabé la bolsa, sólo fueron algunos para calmar el gruñido. No tengo hambre. ¿Me pregunto si serán las pastillas esas que me dieron? Sí, ya sé que la dieta dice que debo desayunar, comer y cenar, aparte de las colaciones de las doce y las cinco, pero a veces el retortijón de estómago me resulta terapéutico, como el frío. Es agradable. De cualquier forma el único momento en el que me siento bien es cuando me baño en las mañanas. No sé por qué pero quedarse tirado en el piso de la regadera con el agua caliente cayéndote encima debería ser el estado natural del hombre. Yo no nací para la tierra firme. Es muy difícil cargar con este cuerpo/persona/carne (como le quieran decir) todo el día. Debería ir a nadar y quedarme flotando de muertito durante horas. El problema es que la alberca de su club deportivo de confianza siempre está hasta la madre y nunca se puede disfrutar a gusto. 

¿En serio pretenden que nade en circuito con un imbécil que se piensa el Michael Phelps marginal de nuestros tiempos y una señora que seguramente es más rápida que yo y aguanta más tiempo la respiración porque no fuma pero no tiene empacho en detenerse a contarme toda la vida de sus hijos, nueras, yernos, nietos y demás? Gracias, no.

Algún día viviré en una pecera. Le pondré uno de esos castillitos o ruinas egipcias o griegas de plástico que venden en PetCo y un montón de algas y corales de mentiras para sentirme en mi casa y dedicaré mi tiempo a quitarme los pellejitos de las uñas o exfoliarme las escamas. 

Mientras, mataré el tiempo. Todavía me falta media hora para salir de este corral donde vivo. No importa, algún día...

lunes, 7 de noviembre de 2016

Determinación de los requisitos

He estado intentando leer las madres esas que tengo que hacer para esta sucursal del infierno laboral donde vivo desde las nueve de la mañana pero no he avanzado un carajo.

He hecho de todo, vaya, hasta decidí ver las primeras temporadas de Skins sólo porque Joe Dempsie es realmente guapo y algunos episodios de Amor Real porque... no tengo ninguna excusa para eso, pero de alguna forma simplemente no logro entender las apalabras chillonamente resaltadas con fondo amarillo que se supone debo "comentar". ¿Pueden creer que el viernes me acabé un libro, uno chiquito, en lo que intentaba agarrar valor para ponerme a leer esas madres? ¡Es que no lo entiendo, es como estar en el colegio otra vez!
¿Productos y servicios? ¿Clientes? ¿No estábamos en una universidad? Pero el trabajo horrendo no es lo peor, oh no, lo peor de todo el numerito es la perspectiva de trabajar en en equipos. ¿Qué es esto, regresé a la preparatoria por error, tenemos educación física después? Digo, es lo último que me falta.

Y pensar que alguna vez pensé que este lugar no podía empeorar: ¡SORPRESA!

Lindo día

Bueno, ¿pues qué hace falta para que me corran de una vez? ¡Me largué dos semanas y no me corrieron! Claro, mi mamá apareció con una carta redactada por Mrs. Pills explicando mis problemas mentales. Lo gracioso es que cuando se las enseñé a mis becarios favoritos, pensaron que se veía muy grave, lo que tal vez sólo Ser Coffee sabe es que efectivamente he padecido toooodos y cada uno de los síntomas, desgracias y medicamentos presentes en ella.
Me largué.
Podría sentarme (a media hora de poder largarme de este lugar infernal) a contarles cómo me fue, a dónde fui, qué bonito es viajar y que horrendo es habitar un camarote durante diez días con una hermana que reprueba mi consumo de bebidas espirituosas y me da órdenes como si fuera su hijastra menesterosa... que sí soy su hermana menesterosa pero eso no es lo que les quiero contar hoy.

Nota. Kotor, Dubrovnik, Malta y Kopper son los lugares más bonitos del mundo, aparte de Transilvania... pero eso no importa ahorita.

Lo que les quiero contar es que al regresar y apartar los souvenirs y regalos me di cuenta de que la bonita tetera que compré en Barcelona con la idea de regalársela a Miss Lucas prefería dársela a la Sra. Weston.

¡Wow!

Fue así que llegué a una conclusión. En algún punto de los últimos años, unos dos o tres, perdí la capacidad de crear lazos afectivos. Voy a comer seguido con Mrs. Weston, pero realmente es Miss Lucas la que me habla diario y con la que estoy en contacto la mayor parte del tiempo y sin embargo le tengo más afecto a la Sra. Weston, a pesar de lo regañona y malévola que puede llegar a ser. ¿No debería querer a la gente que sólo me dice lo maravillosa que soy? Tal vez, pero creo que la capacidad de sentir afecto es una cosa de la juventud y no sólo va para las amistades, podría aplicarse lo mismo para las admiraciones amorosas. Imagínese, creo que soy la única por aquí que no está enamorada de Ser Coffee,que no digo que no sea un tipazo, lo es, pero debe haber algo muerto en mí porque Mrs. Smith, la Sra. Elton y sus dos becarias desarrollaron un crush muy grave que por cierto me hace sentir medio incómoda cuando me ven con sospecha aunque yo sea tan inofensiva como un cachorro. ¡Oh, pensé en mis bebés! Creo que ya sólo formar vínculos con animales. ¿Será la edad? A lo mejor es la edad. ¿Estoy muerta? Tal vez estoy muerta. ¿Por qué no puedo querer a la gente? Creo que fue la muerte de Rito. Algo muy malo me pasó. ¿Se puede tener un corazón fósil? Es como si sólo pudiera sentir los afectos creados en años lejanos y eso cuando no decido matarlos de un madrazo, como Jane.
Por un momento me sentí mal por mí misma. Nunca volveré a sentirme feliz con la felicidad de alguien más. Es más, les contaré un secreto que me avergüenza profundamente: Cuando me consideraba, o tal vez lo estaba, vaya usted a saber, enamorada sin esperanzas de ser correspondidas del infame Rasputin pasado por cloro, llegué a incluirlo en mis oraciones y leer todas y cada una de las palabras escritas por él, aunque tuviera que comprar una revista cara que no tenía nada más para interesarme. Ya sé, es patético, pero confío en que no se lo dirán a nadie.
¡Eso es todo, estoy muerta por dentro!
Recorriendo iglesias, recordé que cada vez que entras a una que no conocía tienes la posibilidad de pedir una gracia pero por más que pensé no encontré nada qué pedir. Así es, mi querido lector. Lo mismo en la famosa Fuente de Trevi, aunque en mi defensa diré que hace unos tres años cuando la visité por primera vez pedí trabajo y ya vimos lo mal que salió eso. No me quiero arriesgar. Le regalé el deseo a mi hermana junto con una monedita de un peso. 

Lo único que me haría enormemente feliz sería poder escapar de este lugar infernal. Con el nuevo jefe me siento en el colegio all over again. Oh sí. ¡Vamos a trabajar en equipos! Pero eso no es lo peor, pretende que muestre interés y trabaje en una madre de la que no entiendo absolutamente nada. Nada. Puras gráficas y diagramas de flujo sobre clientes, cosas, servicios y demás mamadas relacionadas con la administración pública. Nada más leer el documento anterior fue un martirio, no me imagino qué clase de arreglos o comentarios le podría hacer al otro que me mandaron.

Por favor, mátenme. ¡Oh, ahora recuerdo, sí utilicé una de mis gracias! Me parece que fue en Palma de Mallorca donde pedí con toda devoción que me concendieran una muerte rápida, pronta e indolora. No quiero que piensen que estoy deprimida, no, creo que me sostengo bastante bien, sólo pensé que ese era un deseo que valía la pena probar. Tal vez sólo estoy cansada y sufro por lo que me depara la semana. Si tan sólo me pudiera armar de valor para renunciar de una vez por todas, pero no sé qué haría después. No sé.
En fin, mi querido lector, si en verdad me tiene un poco de aprecio le agradecería que me disparara de una vez por todas.
¡Bonito inicio de semana!

viernes, 7 de octubre de 2016

Las tierras altas

Mi semana ha estado tan mal, pero tan mal que lo único bueno que me ha pasado es que al fin pusieron Outlander en Netflix.

...

Ni siquiera sé cómo ni por dónde empezar. No importa, al menos Outlander está en Netflix.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Los dizque "cambios"

No me gusta la incertidumbre, en verdad no me gusta, me estresa, me impide pensar. En buenas noticias bajé seis kilos, pero ni siquiera eso me hace feliz. No sé por qué estoy tan triste. Estoy angustiada. Se supone que mi jefe se va al final de esta semana. Se supone que la mitad de este lugar se irá y yo sólo ruego irme también. Pero necesito que me lo digan ya, quiero saber. No me gusta el suspenso, en especial porque necesitaré tomarme quince días en octubre y sería ideal que ya hubiera finiquitado mis asuntos laborales. Ya, si me van a dar cuello que lo hagan de una vez. Esto de los contratos mensuales que firmo casi al final del mes después de haber estado trabajando sin pago desde junio... porque no me han pagado. Chale. 

No voy a quedarme aquí, sola, a la merced de la Sra, Elton. Imagínense ustedes que de pronto se van todos y a la única que dejan aquí es a mí y a la Sra. Elton. Sí, porque mi jefe me dijo que somos las más seguras, en primer lugar porque llevar la compra de libros es muy relax (es decir, basicamente nadie sabe qué hago o qué debería estar haciendo, soy multiusos) y ella porque nadie quiere su jefatura de unidad. Técnicamente, yo estoy suscrita a su jefatura de unidad y me aterra que la gente que llegue pretendan ponerme a trabajar con ella, como mi jefa. 
¡Dios, no!

Que me den cuello de una vez, por favor. Sólo tendría que empacar mis juguetes, el retrato de mis hijos y el pizarron donde clavo fotos bonitas. 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Consultas gratis

La semana pasada fue agotadora. Realmente, no hice nada porque a Mrs. Smith se le ocurrió largarse tres días sin explicación alguna y adivinen a quién pusieron en su lugar?

¡A MÍ!

Estaba hasta la madre por tener que sentarme once horas y media a contestar teléfonos cuando comenzó el drama de Miss Lucas y su Juan del Diablo, al que llamaremos Mr. Collins  de ahora en adelante porque no merece ser apodado como un personaje al que recordamos con afecto. 
Algo pasó, una pelea, reclamos, llamadas, etc. No sé pero de repente Miss Lucas estaba enloquecida. No sabía qué hacer, quería buscarlo y rogarle pero al mismo tiempo se sentía culpable por estar perdiendo la dignidad y vaya usted imaginándose la vorágine de angustia y desesperación que se desató. No les miento, Miss Lucas me hablaba tres veces al día, mínimo y la tarde del jueves, cuando estaba tranquila en mi casa a la hora de comer, decidí no contestar y escuché la música de entrada de Juego de Tronos sonar al menos seis veces hasta que mandé un mensaje diciendo que estaba manejando. Era demasiada intensidad. No sabe usted, mi querido lector, el trabajo que me costó convencerla de que no buscara al Sr. Collins, que otra vez la mandó al diablo, le gritó y reclamó, al menos un día. Sólo un día sin buscarlo. Miss Lucas estaba sufriendo como Santo Cristo... sí, por un pendejo. Creo que me pasé horas en el teléfono convenciéndola de que tenía que darle espacio para que él solito decidiera si se quedaba o se quería ir. Si ella le volvía a rogar iba a seguir tratándola con la punta del pie. No les miento, me habló dos veces hasta el sábado y domingo. Al final logré que se resistiera a buscarlo al menos unos días con argumentos que usaría en cualquier adicto. Un día a la vez, ya se imaginará usted.  Yo calculaba que el cuate resistiría al menos una semana, pero para mi sorpresa la llamó dos días después y el domingo regresó como supuse que lo haría, espantado porque ahora sí la vio decidida a mandarlo al diablo. 

Me cae de madres que yo debería ser terapeuta de parejas.

Al final, hasta pidió perdón porque si bien ella es muy celosa, admitió "haberle dado motivos". 

Desde que se reconciliaron regresó la paz. Sólo me habló para prometer que levantará un monumento a mi sabiduría.

Bien, creo que lo he logrado. Soy la Abuela Sauce. 

Si tiene usted problemas románticos o de parejas, sea bienvenido a dejar su consulta en los comentarios, se le responderá con la mayor celeridad. 

viernes, 9 de septiembre de 2016

La Celestina

En todo este proceso extraño en el que me ha dado por alentar o desalentar las vidas amorosas de los demás (Hey! ellos vienen a mí) me imaginé estar convirtiéndome en algo así:


... pero empiezo a creer que corro el peligro de convertirme en esto:


Si eso pasa, por favor mátenme. Yo quería ser una casamentera, no una alcahueta. Ay, ¿dónde se encuentra la línea divisoria?
Olvídenlo, mejor mátenme de una vez. ¿Para qué esperar?

miércoles, 7 de septiembre de 2016

martes, 6 de septiembre de 2016

Lo que me ofrezca internet

Y ayer, de la nada, se llevaron a la pareja de becarios/adjuntos/servicio social que me quedaban  de amigos en este lugar infernal.  ¿Ahora, con quien compartiré chismes, quién me hablará de telenovelas japonesas y koreanas que en verdad me dieron ganas de ver? Nadie me visitará ni me traerá dulces y fruta.
Nadie.
Se los llevaron los abogados hasta el Sur de la ciudad. Bien, creo que ya sólo me queda Ser Coffee, aunque a veces se vuelva tan raro y nunca me cuente nada. Claro, supongo que tiene razones porque soy una chismosa terrible, pero digo, al menos podría contarme algo entretenido en lugar de dejarme soltar la cháchara a mí. Mi opción es Monsieur LeGrand, que afortunadamente anda muy tranquilo y ya regresó a sus clases, pero su ausencia me deja al merced de sorpresas desagradables. 

Imagínese usted que ayer estaba de lo más tranquila y felizmente trabajando arduamente (ya saben, chismeando en Twitter, Facebook y Tumblr) cuando escuché el sonido inconfundible de los tacones de la Sra. Elton. ¿Qué diablos? ¡Ya eran como las siete de la noche! Llegó con una de sus becarias al cubículo que usualmente usan los ingenieros pero que en las tardes ocupa el nuevo individuo de audiovisual al que me gusta llamara Sr. Van Houten porque se parece enormemente al papá de Milhouse. Se presentó y se puso a interrogar al pobre desgraciado sobre el equipo que guarda ahí y si tiene acuse en caso de que "se extravíe" algo.  Me pareció cagadísimo... hasta que se paró en mi puerta y me dio el puto susto de mi vida. "Hola", me saludó y con el brinco que di se me salió lo que estaba pensando y le dije "ah, me asustaste... pero, hola". 

¡Qué pinche susto!

Lo peor del asunto es que tuve que llevar mis comprobantes fiscales con los de la Secretaría, que han de saber ustedes que son unos pedantes. Tuve que ir tres veces, pero al final ya me desesperé porque no llevaba sólo los míos, sino también los de otros dos inocentes. Logré que me los recibiera un enano que detesto y estaba a punto de irme cuando la secretaria me dijo: "Ay, te aprovecho de mensajera" y me empezó a soltar una serie de oficios, como cinco diferentes y uno que venía con cuatro copias, para mi jefe. Nota: ¿ahora soy office boy? ¿Ya descendí de secretaria a recepcionista a office boy? ¿Qué putas? Pero ni modo que la mandara al carajo, no cuando estoy entregando el comprobante que necesito para mi cheque. Me quedan como setenta pesos en la tarjeta de débito, no me puedo dar esos lujos, ya después los insultaré a sus espaldas.
 Total que firmé y me llevé los benditos oficios. ¿Saben qué descubrí al echarles un indiscreto vistazo? ¡Esta gente está loca, mandan oficios por absolutamente cualquier pendejada! Si recibieron una invitación o las luces se prendieron más tarde de lo usual, una ventana se quedó abierta o movieron una planta. 

Lo peor es que los días son eternos. Ayer, despedí a mis buenos amigos a eso de las ocho de la noche con un "Larga vida y prosperidad" y me fui a sentar a la banquita que está frente al gimnasio. 
Ya no sé si quiero que me corran o no. ¿Dónde más voy a encontrar un lugar que suene elegante aunque en la vida real sea una mamada y nadie haga un carajo? Porque eso es sólo un poco de la valiosa información que me pasaban mi ahora lejanos amigos: No sólo soy yo, nadie está haciendo nada porque no hay nada qué hacer. 
Cuando lo descubrí quedé fascinada. Bien, ya puedo ir a desperdiciar mis horas laborales viendo capítulos viejos de Isabel. Ya sé que tenemos conflictos con los españoles pero la serie era muy buena.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El paso inexorable de mi triste vida

... no puedo creer que ya es la 1:41 minutos y lo único que he hecho toda la mañana es buscar con desesperación un FanFic que apareció en mi Tumblr en la mañana y de repente desapareció sin razón alguna antes de que terminara de leerlo. 

¿Qué está mal conmigo?

¡Es que no lo encuentro, eso es ridículo! Creo que en algún momento hablé con la pareja encantadora de becarios, publiqué algo en algún lado y dicté mamadas sin sentido para una carta de exposición de motivos para un diplomado del que no entiendo nada porque recuerden que cuando se trata de administración pública o sea lo que sea eso, no tengo la menor pura idea de cómo funciona nada... pero aquí lo realmente importante es: ¿Dónde está mi Fic?

¿Dónde?

viernes, 12 de agosto de 2016

Newsflash

Me batearon de la maestría...
Lo peor es que pensé que me valía madres, pero resultó que no, de repente había lágrimas locas. Por suerte, fui discreta. Ser Coffee me abrazó y Miss Lucas insultó la Facultad con energía. ¿Saben? Me alegra tener amigos. Ser Coffee sigue rondando la oficina para verificar que esté bien. Estoy bien, no sé de dónde salieron las lágrimas, sólo salieron.

Ya pasará. Sólo siento que mi incipiente y pinche carrera se acabó. Pasaré el resto de mi vida aquí.
Chale, ya pasará.

(Dos horas después)

Bien... ya me calmé. Tuve que salir y buscar ese pequeño y discreto corredor solitario entre la cafetería y las canchas para soltar un par de berridos, fumar dos cigarros y recoger los pedacitos de mi autoestima. Funcionó. No podía ponerme loca en la oficina, en una de esas entra la pinche Sra. Elton y se caga de risa. ¡Ah, eso sí que no, mamacita, no te voy a dar el gusto!

En el lado positivo es viernes social y parece que iremos a las hamburguesas para celebrar a el cumpleaños de Ser Coffee. Quería ir a buscar un regalo bonito para el caballero, él me regaló unas libretas maravillosas de los Simpson en mi cumpleaños, el carrito diseñado por Homero en una de las primeras temporadas de Los Simpsons y me trajo un difusor de té coquetísimo de Nueva York, quiero encontrarle algo de verdad bueno, tal vez de The Walking Dead para agradecerle que me haya lo haya presentado, también quería comprar una Barbie antes de que algún otro coleccionista más hábil que yo se lleve los pocos ejemplares de colección que llevan y necesito pantalones nuevos, el cierre de los que uso diario está a punto de ceder a la presión... pero de veras necesito esa cerveza. Mañana iré de compras, mientras comeré algo grasoso y beberé cerveza.

Supongo que es lo que decía hace un par de entradas. No pasa nada y sobreviviré. En este mundo se sobrevive a todo, menos a una bazuka o a un concierto de J. Lo. 

Mientras, me consolaré viendo el perfil de facebook de gente que está peor que yo, eso me hará sentir mejor. Es bueno ver la vida de los demás y pensar: Oh, bueno, no estoy tan mal. 

jueves, 11 de agosto de 2016

Por los Godinez, te rogamos Señor

Ayer, Monsieur LeGrand me dijo "deberías escribir todo lo que pasa aquí, con tu humor se haría una buena historia". Me reí y me hice pendeja mientras pensaba "Sehhh, alguien... debería escribirlo, en algún lugar".

Oh, soy una persona terrible.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El ensayo de la amistad

Ah, qué agradable diferencia de conversación. Hoy Miss Lucas me llamó para platicarme sobre los lugares horribles a los que la están mandando en el trabajo y lo aterrorizada que está por entrar en territorio de narcos y usar una aerolínea sospechosamente mala. ¿Ven? ¿Era mucho pedir? Go, vamos a vivir la vida y quejarnos por cosas importantes. Duró unos quince minutos, tuvo sentido, se aportó información relevante que sí quiero conocer y no hubo mayores menciones de sufrimiento innecesario.

La vida es buena. Ahora sólo espero que mi jefe de veras revise lo que me pidió ayer y no se le olvide. Me quería reportar enferma pero me dio angustia que de veras fuera urgente. Tengo cólico, no quiero trabajar. Ese es un problema que las feminazis han pasado por alto de la manera más irresponsable. ¿Por qué no se ponen a exigir cosas importantes? Me vale madre si el poster de X- Men representa una supuesta "incitación a la violencia de género". Tengo útero, ovarios, óvulos y cada mes sufro de manera inconcebible una serie de malestares incapacitantes por su culpa. Me duelen las piernas, estoy hinchada y puedo sentir cómo mis entrañas se parten en dos para eliminar el óvulo que una vez más no usé y ahora se perderá para siempre. Oh, my little egg! Adiós pedacito de vida potencial, lamento verte marchar. El que los cólicos menstruales no cuenten como causal de discapacidad laboral es un asunto del que las feminazis, con toda su violencia y obcecación, deberían ocuparse.

¿Dónde están las heroínas cuando se les necesitan?

¡Consíganme cinco días libres, por favor!
(Y si le pueden agregar un tecito de orégano estaría fabuloso)

martes, 9 de agosto de 2016

Una gotita de café

Dado que Monsieur LeGrand hizo que los de intendencia quitaran su música cuando lavaban los vidrios, he decidido condenarlo a escuchar mi música deprimente.

¿Cuánto Radiohead, Beirut y Camara Oscura puede aguantar un hombre que disfruta canciones antiguas de Rafaela Carrá?

¡Que corran las apuestas!

Ya instalados en el cubil, puedo empezar a ventilar mi malestar del día. Hablar con Miss Lucas me puso de mal humor. Bien, primero habla cuando estoy a punto de salir de mi casa, es decir, ponerme los curitas en la ampolla, los tenis y el collar tuvo que hacerse con la mano izquierda y un chingo de esfuerzo. Después, resulta que el problema es el mismo de siempre, el mismo pendejo de siempre.  
Por favor, mi querido lector, nunca haga alguna de estas tres cosas si no quiere que le dispare:

1.- No me retrase. Tengo un reloj interno exigente. Si me retraso, me irrito.
2.- Procure que las conversaciones telefónicas no duren más de cinco minutos, de lo contrario me voy a irritar.
3.- Absténgase de exponer comportamientos irracionales relacionados con "el amoooor" si no quiere que vomite un poco.

Lo que me molesta en verdad es que una mujer con vida propia, dos carreras bastante demandantes, amigos, mascotas, familia, etc... se esté sintiendo mierda todos los días por un individuo que no sólo vale dos pesos con tres canicas sino que también la degrada verbalmente, la maltrata (sí, bordea en violencia doméstica), la humilla públicamente, engaña y explota económicamente. 

¿QUÉ PUTAS PASA EN ESTE MUNDO?
Lo peor es que ella suele tener una buena y saludable autoestima para todo lo demás, pero si una mierda de tipo quiere llegar a decirle a cada rato que es una puta pero que la perdona mientras no lo moleste, se habla y encuentra con otras mujeres, acepta su dinero para pagar sus cuentas y encima de todo la descuida de tal forma que en alguna ocasión llegó a dejarla plantada y esperándolo en un municipio perdido del Estado de México donde tuvo que atravesar un deportivo abandonado a las diez de la noche para regresar a su casa, puede hacerlo. Ándele, con confianza.
¿Es molesto, verdad?
Bueno, aquí viene lo peor: Ella responde de la única forma posible, portándose como una novia psicópata. 
Lo peor es que se lo digo y no me hace caso. ¿Para qué quieren hablar conmigo si van a mandar mi sabiduría al carajo? Le digo "si te haces fama de novia psicópata le vas a dar armas para desaparecerse", o "el que busca encuentra, si no quieres tener razones para sufrir o dejarlo no le busques"... ¿y qué hace? ¡Revisar su celular! ¡Crear una cuenta falsa de facebook para enamorar a una de sus rivales que ahora quiere conocer a ese joven guapo, amable y rico que la ha estado cortejando por meses pero que no existe!
Obviamente descubrió conversaciones de este hombre con todas sus sucias verdades. DUH!

A ver, mujeres del mundo, les voy a explicar unas cuantas cosas que he aprendido no sé cómo pero que mi larga experiencia como terapeuta amateur ha verificado como ciertas. Los hombres son infieles y si no llegan a concretar el adulterio al menos serán coquetos o galanteadores.  Lo necesitan, está en su naturaleza, como los animales. Ya saben, los machos son los que necesitan plumaje más llamativo, piel más brillante, traseros fosforescentes, voces melodiosas y demás artilugios evolutivos para asegurarse la mayor cantidad de hembras posibles que prolonguen su especie.
(Dios, intento escribir y el joven de 14 años me habla de Pokemon Go)
Si no quieren encontrar pruebas de los devaneos de sus respectivos, no las busquen. A menos que quieran deshacerse del cuate de tal forma que él resulte ser el villano del cuento, en ese caso lo recomiendo.
Si efectivamente las dejan (que es la eterna amenaza y recurso al parecer infalible para mangonearlas como se les hinche un huevo) les tengo noticias sorprendentes... ¡VAN A SOBREVIVIR!

No es el fin del mundo, no pasa nada. 
(Ya, Dios, la juventud está cada vez peor. ¿Debería empezar a firmar este blog como "la vieja amargada"?)

Digo, entiendo que el abandono de un hombre puede ser efectivamente el fin del mundo en contados casos, como por ejemplo cuando él es Brad Pitt y tú Jennifer Aniston o cuando tú estás a punto de caer a un precipicio y él tiene un helicóptero o una situación así, pero los ejemplares por los que sufren no habría ni que llorarlos, vaya, al contrario, habría que envenenarlos para asegurarse de que su simiente no de frutos en el mundo. 

Ya, creo que todo está bien. Para mi alegría Monsieur LeGrand acaba de hacer café. 
¿Ven? Por fin tengo la metáfora perfecta. Si derramara o viera derramarse un taza maravillosa de Cafe Argovia, molido manualmente en la mañana y recién salido de la cafetera, entendería el sufrimiento... ¡Pero chillarle a un vasito de Nescafé recalentado es una barbaridad!

Nescafé, tanto sufrimiento por una pinche gotita de Nescafé. 

viernes, 5 de agosto de 2016

El alivio del alma


"¿Existió jamás una mujer que desdeñara un secreto?"
Joseph Sheridan Le Fanu, La casa junto al camposanto

Tengo un secreto y como se imaginarán no puedo guardarlo. Por lo general se los cuento a Ser Coffee durante la hora del cigarro, pero este chisme le concierne y no puedo decírselo. Ahí va:

¿Recuerdan a la becaria de Ser Coffee, la que se casó muy chavita, tiene una hija, se está separando y quiere que seamos mejores amigas por siempre? ¡Quiere con él! A la becaria le gusta Ser Coffee. Ahora entiendo muchas cosas. Ya se me hacía muy raro que le hubiera llorado toda su tristeza post-separación, digo, es su jefe. También se explica el entusiasmo con el que me buscaba para platicar. Quería información y como soy una persona maravillosa y bocona se la solté. Oh, bueno, yo cómo iba a saber! No me arrepiento, sea lo que sea que le haya dicho espero que le sirva. Es que me da ternurita... no, no es cierto, busqué en mi corazón pero sólo encontré una absoluta indiferencia. Pa' qué les miento? Quisiera sentir interés por el bienestar emocional de las personas pero en realidad no me importa. 


Bueno, ¿qué tiene Ser Coffee con sus becarias?

Bien, ya lo conté, al fin. ¡AHHHHH... QUÉ MARAVILLOSO ALIVIO!
Lo había estado conteniendo desde la tarde de ayer.  ¿Saben lo horrible que es para una mujer guardar un chisme en secreto? ¡Es horrendo!

La profetiza sin nombre estable

¿Qué tal? Hoy les voy a platicar de mi comida con Mrs. Weston y de lo extraño que fue el darme cuenta de lo mucho que la nueva maternidad de Jane la está afectando.

Tal vez debería comenzar con algunos antecedentes básicos para su mayor comprensión. No sé si les he contado que Mrs. Weston y Jane se hicieron amigas en primero de secundaria. Sí, a la tierna edad de doce años. Desde ese momento iban juntas a todos lados.  Los padres de Jane nunca le habían prestado mucha atención, tal vez porque su mamá había regresado a trabajar al poco tiempo de nacer ella o porque fue la última, nadie lo sabe. El punto es que Jane se iba sola al colegio y en preparatoria descubrí que su rutina diaria consistía en llegar a casa de Mrs. Weston, comer con ella y sus padres y de ahí tomar una combi hacia el colegio. Eran familia, pues, al menos hasta que Mrs. Weston entró a la Universidad a estudiar medicina y conoció al primer Mr. Weston. Para esas fechas, Fanny y yo eramos el otro dúo, Paris y Nicole, las Gemelas Fantásticas, Starsky y Hutch, por eso no sufrimos la pérdida de Mrs. Weston como Jane, aunque en su ausencia, la vimos florecer con ayuda de la escuela de arte y las fiestas locas. Jane se convirtió en una persona nueva lejos de la sombra de Mrs. Weston y siguió siendo esa persona feliz hasta que ocurrió lo inevitable, encontró un Mr. Bingley que, en mi opinión, la fastidió. Con la llegada de Mr. Bingley I, todos los ojos de su familia se tornaron hacia ella y descubrieron por primera vez, que la hijita rara tenía potencial. Podía ser una buena esposa cristiana. Eso fue lo que trajo bajo el brazo el buen partido cristiano con el que Jane tuvo la mala suerte de caer. 
Todo empezó a cambiar, para mal.
Eventualmente Mr. Bingley I terminó con ella de una forma cobarde y poco clara. Jane esperó que regresara, al principio, pero al pasar el tiempo sólo se concentró en sustituirlo y así conservar el status que ser una esposa potencial le había otorgado en el gremio familiar. Yo la entiendo, la necesidad de aprobación parental es cabrona, creo que todos la sufrimos. 
Cuando Fanny se fue, Jane y Miss Crawford eran lo único que me quedaba y me aferré a ellas con todas mis fuerzas, bueno, en realidad me aferré a quién pude y como pude, especialmente Miss Crawford y hasta Mrs. Palmer. Fue una época extraña de ajustes y aunque Jane empezó a trabajar a marchas forzadas en una televisora con ansias esclavistas, aún llegaba a mi casa a cualquier hora y sus días de descanso los aprovechábamos para ver los capítulos atrasados de Teresa en la comodidad de mi cuarto.  Su presencia era realmente vital para mí, igual que lo fue cuando intenté brevemente (menos de tres días) tener un Capitán Wentworth propio y como resultado sufrí una serie de ataques de pánico que me impidieron comer y dormir por días. Recuerdo que en esas noches de mayor angustia Jane se quedó a dormir conmigo. En la peor noche, cuando se me metió la obsesión de que el susodicho estaba cercando mi vida y futuro por mensaje mientras el resto del mundo me señalaba con el dedo de la reprobación por andarme besuqueando con un sujeto como una cualquiera, estábamos viendo Aladino y por alguna razón no pude soportar la película. Eso pasa cuando me entran las obsesiones, de repente hay canciones, olores, palabras o luces (como la luz del foco ahorrador que me enloquecía durante el brote de 2011) que simplemente no puedo soportar. Me puse como loca y saqué la película casi a madrazos. Jane no se sorprendió, estuvo ahí para mí, igual que la primera noche que llegamos a Oaxaca y me puse histérica por alguna razón absurda que ya no recuerdo. Estuvo ahí para mí. Ahora, recordando un poco que soy la persona más egoísta que ha existido y no pienso cambiar, comprenderán que la idea de perderla me horrorizara. Ya habíamos perdido a Mrs. Weston por un hombre, no iba a permitir que a Jane se la llevaran también. Fue ahí que llegó Mr. Bingley II, un pendejo feo, manipulador, mediocre, chantajista, ojete, berrinchudo y vividor... de quien no hablaré mal porque soy demasiado bondadosa y generosa para señalar los errores de mi prójimo.  

 En ese entonces Jane dejó el trabajo semi esclavo para verse recluida como esclava de tiempo de completo por sus hermanos en el negocio donde toda actividad artística murió, después se acabó la vida social y llegó un punto, cuando yo estaba sufriendo el brote psicótico del 2011 (creo), que tenía que caerle ahí por las mañanas para poder verla aunque fuera un rato. Sólo era cuestión de tomar un camión y caminar un par de calles. Desayunábamos y en una de esas anécdotas chistosas, una vez se robaron un tanque de gas en nuestras caras. Oímos un ruido y ¡PUF!, ya no estaba.Me espanté.
Regresando a Mr. Bingley II, tengo que reconocer que ese hombre tenía unos talentos de chantajista tan asombrosos que mataría de envidia a cualquier madre. No se podía salir con Jane sin que empezara a sonar el teléfono y la escuchara decir: "¿estás bien?, ¿estás triste?, ¿quieres que vaya por ti?" y yo con ganas de agarrarla a cachetadas y suplicarle que reaccionara. Sin mencionar que la madre del sujeto vivía de él, no tenía los dientes frontales y le hablaba a Jane para regañarla cada vez que su precioso muñeco estaba triste. 

Sí, lo sé. Fue una fortuna que Jane terminara con él, aunque me parece que el la terminó por quincuagésima vez sin imaginarse que no le funcionaría como otras veces en las que había usado el recurso como una forma de meterle presión para que aceptara casarse con él. En la última perdió a Jane y sospecho que la existencia de Mr. Bingley III tuvo algo que ver. 

En un giro insospechado, Mrs. Weston regresó al gremio al terminar con Mr. Bingley I, vivir un tiempo en Puerto Vallarta, conocer a Mr. Weston II y perder a su mamá. Resurgió y quería vernos.  Se casó, fuimos damas de honor, olvidamos su ramo, lo recuperamos, nos cruzamos en la misa, luchamos con el vestido, en fin... todo parecía estar en orden en el mundo de las "jóvenes brujas".
Hasta esa fatídica noche en que fuimos al bazar. Yo estaba muy distraída con el perrito de Jane como para notar al sujeto parado junto a ella pero los Weston sí que lo notaron y de repente extrajimos una confesión de Jane: "Ah, sí, era su novio".

De ahí ya conocen la historia. Jane de repente tenía un año comprometida, de repente estaba embarazada de ocho meses y de repente fue mamá.

¡Así de huevos!

Total que platicando con Mrs. Weston descubrí lo atribulada que está por toda la situación. Igual que yo está escandalizada por las formas maternales de Jane. Ya saben, no tener ginecólogo fijo, no tener hospital a dos semanas de escupir el bebé, dejarse hacer cesárea porque le dijeron que era buena idea, alimentar a su bebé con leche mala, ignorar la diarrea, no ponerle nombre a más de un mes de haber nacido y dejar que sus tías la curen para el empacho sudándola en lugar de llevarla a un pediatra. Ah, sí, tampoco tiene pediatra. Por otro lado coincidimos en que Mr. Bingley III se ve completamente desconectado de su labor como padre igual que Jane se ve ajena al bebé. Hasta para alimentarla se ve despreocupada. Yo sé que se trata de Jane pero ya no es cuestión de que nos deje esperando media hora en el metro, llegue tarde al restaurante o descubra tres horas después que no ha visto a su perro: ¡ES UN SER HUMANO!

Es mamá, tiene la vida y destino de un diminuto ser humano en sus manos. Un movimiento en falso y la niña lo pagará por siempre. 

Mientras yo disfrutaba mi copa de vino Mrs. Weston se talló la cara y dijo con más emoción de la que la creía capaz: "Por primera vez siento que ya no conozco a Jane".

¿Creyeron que llegaría el momento en el que estaría de acuerdo con Mrs. Weston? Ya sin mencionar que he llegado a disfrutar pasar tiempo con ella. Creo que la hirió el que Jane no la hiciera partícipe del proceso, es más, me dijo que se puso a pensar que nos debió haber avisado de la muerte de su mamá, porque nosotras también la conocíamos y la queríamos, pero que no podía pensar, lo que admito que me conmovió muchísimo, y cómo le hubiera gustado que Jane nos tomara en cuenta.
Me sorprendió y conmovió, en especial porque en verdad se veía desconcertada. No lo vio venir. Supongo que yo estaba mejor preparada porque siempre estoy a la defensiva, lista para ese momento en el que se revele que la gente  no me quiere y sólo están acechando el momento para deshacerse de mí, pero eso es porque estoy dañada. Mrs. Weston es una persona sana, funcional y normal, no estaba lista para toda esta extraña cadena de acontecimientos y espero en verdad que logre recuperar un poco de Jane. Prefiero que sean el dúo ojete y burlón de la juventud que estas dos personas lejanas que se desconocen.
¿Creen que haya solución o luz al final de este caminito bacheado tan pinche? Yo ya no sé, pero insisto, yo no cuento porque estoy dañada. La gente dañada nunca ve las cosas acertadamente. ¿Luz, cuál luz?

El tiempo es canijo y este mundo es extraño. 


martes, 2 de agosto de 2016

Como Pimpinela

Mrs. Smith me contaba que su novio/esposo la engaña. Después de soltar mis sólidos argumentos a favor del "es inevitable, así es la vida" que explica todo sobre el universo, me preguntó: "Ay, ¿cómo sabes tanto de los hombres?"
Muy sencillo, veo mucha tele y leo mucho. 
Ay, qué triste soy.

lunes, 1 de agosto de 2016

El grave asunto del pañal

Nunca pensé que llegaría el día en el que preferiría ir a comer sushi con Mrs. Weston que pasar tiempo con Jane. Es que, no sé si les he contado, pero Jane es un ser extraño al que no reconozco. Aunque para ser justos creo que su recién nacida está en las mismas. La última vez que fuimos a su casa la estaba ayudando a cambiar el pañal cuando le hablaron de algo sobre el negocio y se fue... así, casual, dejó a la bebé medio desnuda. Yo le estaba sosteniendo las piernitas para que le pusiera el pañal y de repente nos quedamos la bebé y yo en suspenso. La niña comenzó a llorar y yo busqué socorro en Mrs. Weston aunque ninguna pudo calmar el llanto de la desafortunada. De repente regresó Jane, le terminó de poner el pañal y poco menos que nos contó que la niña se había enfermado y tenía diarrea porque tenía cosas que hacer con la mamá de Mr. Bingley y no pudo darle de comer, entonces le dieron una formula barata.

[...]

Una vez que nos encontramos en la seguridad de mi coche, cuando la llevaba a su casa, Mrs. Weston expresó al fin esa fea sospecha que todos hemos albergado sin tener el valor suficiente de decirla en voz alta: Jane la cagó. 

Creo que por eso no me muero de ganas por ir a ver a Jane.  Si me quiere ignorar a mí no hay bronca, como el día en el que la fuimos a ver cuando la niña estaba recién nacida y se pasó las horas viendo su teléfono mientras Mrs. Weston y yo cargábamos a la bebé, está bien, nos dio la oportunidad de quitarle y ponerle los calcetines para jugar con sus deditos, pero me deprime ver que ignore a su bebé. No sé si es un proceso, tal vez le falta formar vínculos con ella y con el paso de los meses se sentirá más ligada o consciente pero hasta el momento me aterra presenciar este extraño experimento conocido como "maternidad". ¡La niña ni siquiera tiene nombre! Tiene un mes y medio y todavía no tiene nombre. 
Quiero dormir y olvidar que el mundo existe. Lo extraño es que hubo una época en que mis amigas eran mi familia, no hubiera desperdiciado ni una sola oportunidad de ver a Fanny o Jane y era lo más normal del mundo que les hablara para cualquier pendejada, leer el horóscopo o pedir su voto cuando no podía decidir si debía comprar algo en un color o en otro. No puedo reproducir la experiencia.  Es más, creo que me siento igual que a los quince años, cuando Mrs. Palmer quería salir, ir al cine o a comer a su casa, etc., y yo hacía todo lo posible para zafarme. Recuerdo que una vez inventé una excusa tan mala para librarme de ir a casa de Mrs. Palmer que la Gollum me mentó la madre y me colgó el teléfono. Bien, ahora hago lo posible por retrasar lo más posible ver a Miss Lucas o evado las sugerencias de la becaria de Ser Coffee para salir a pasear. Son muy bondadosas y sí me caen bien, pero disfruto más ver la tele yo sola y ver la ciudad desde mi silla Acapulco mientras le rasco la pancita a mis hijos. 
Lo peor es que me siento culpable. Me siento culpable por no poder corresponder a sus francas muestras de afecto. Soy una perra ingrata. 
La vida social no es para mí. Tener amigas no es para mí. Otra cosa que detesto es hablar por teléfono. Ayer de plano me dormí y no contesté ni mensajes ni llamadas. Al parecer Miss Lucas se preocupó. 
Sólo quería dormir, dormir y dormir. 

Justo ahora sólo quiero dormir, dormir y dormir. 

viernes, 29 de julio de 2016

La oración del día

Soy un asco de persona: Lo confieso, ante Dios Topoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pasado toda la semana viendo Netflix y leyendo una novela en la oficina.
También me culpo de hipocresía, ya que hoy tuve el descaro que entablar una conversación amigable con la Sra. Elton durante todo el camino del estacionamiento y después, con el hombre al que he denominado "Liberace" y del que he difundido un par de dibujos vestido como reina de belleza.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa.

Por eso ruego que me corran pronto para no seguir cayendo en semejantes aberraciones que  atentan no sólo contra aquellos ultrajados por mi lamentable comportamiento laboral sino también en contra de mi propia vanidad moral.

Soy doblemente culpable, Señor, porque no me arrepiento y lo volvería a hacer todo otra vez.

Amen

miércoles, 27 de julio de 2016

El cuervo no emparentado con Poe

Nunca me había fijado que Jack Nicholson sale en El Cuervo de 1963 con Vicent Price.
Ah, claro, también estuve de vacaciones, recordé lo que se sentía ser un ser humano, me caí y terminé con un ojo morado, fui a la playa, tuve una conversación real con mi primo (¡Sí, está vivo y sano! De hecho, está más vivo y sano que el resto de nosotros), después de mas o menos un año de vivir hilando frases corteses que le darían asco a la mismísima madre del "lugar común" como recurso básico para la supervivencia del oficinista ("Hablemos de quién va a cambiar el garrafón y quién se acabó el toner"), me senté a leer con mis cachorros, fui al gimnasio, ayudé a cambiar a la bebé de Jane, volví a explicarle a Mr. Wickham que no tengo la menor intención de verlo nunca más sin gran éxito, descubrí que he perdido la capacidad y la voluntad de sostener amistades, fui al gimnasio y finalmente regresé a este lugar infernal de angustia, aburrimiento y desesperación.

Disculpe usted el rápido resumen, pero es que había perdido práctica en esto de escribir a causa de mi bello pero muy corto periodo vacacional. Por otro lado, no podía privarlos de ese pequeño tesoro de información.



¡Es Jack Nicholson! Es que nunca me había fijado. 
Qué joven era. 

miércoles, 29 de junio de 2016

Resumen

Me pasé toda la mañana leyendo y ahora planeo pasar el resto de la tarde viendo otra serie extraña que seguramente me dejará algo desconcertada... bueno, también me di a la tarea de husmear en el manual de la Sra. Elton y descubrí cosas perturbadoras que me perseguirán por siempre, pero ya las compartiré con ustedes más tarde, ahora contaré los minutos para salir a comer. Diez.

No me arrepiento de nada.

martes, 28 de junio de 2016

Fue hermoso

Resultado de la nueva combinación de Luvox con Wellbutrin: Aprobamos.
Así es, mi querido lector, después de un par de semanas con nuevos medicamentos creo que hemos superado la última crisis. Hasta me sentiría de humor para criticar "Los Vientos de Invierno" si no hubiera sido un capítulo tan decepcionante. 

Eso fue, decepcionante. Vaya, ni siquiera la muerte de Walder Frey nos dio la felicidad esperada.
Ahora sólo debo surfear a través de esta semana a la espera de las vacaciones. Eso es lo único bueno de este trabajo de godinez universitario: tengo vacaciones.
Ahora, sólo debo buscar qué hacer con ellas. 
Mientras tanto, haré lo posible por consumir el tiempo, rezar por que mi jefe no me hable para verificar los avances del proyecto que debería entregar pero estoy convencida de que es basura y resolver los sentimientos encontrados que me dejó ver "New Worlds". Por un lado, siempre es agradable ver a Joe Dempsie, pero esa peluca y las continuas muertes y discursos sobre la libertad no llenaron mi corazón vacío. Por fortuna ya regresó Supernatural, aunque se haya puesto tan raro a partir de la octava temporada, y no he terminado con Galapagos, del buen amigo Vonnegut, así que lo puedo guardar para las vacaciones. 

Que ahora que lo menciono (esto se relaciona, lo juro),no sé si les conté que hace un tiempo (en este lugar el tiempo se difumina de una forma monstruosa) me di una vuelta por la librería. Nadie va a ese lugar porque los libros son muy caros, extraño, tratándose de una librería de la Universidad, pero la vida es cruel. Esa vez me encontré un montón (bueno, dos o tres) libros padrísimos, incluyendo uno de Vonnegut, que al final resultaron ser muy caros para mi presupuesto. Pensé: "Volveré, no me olviden bonitos libros, vendré por ustedes". Finalmente, con dinero en la cartera regresé hace unos días con la esperanza de encontrarlos pero resultó ser una decepción. Habían desaparecido. Lo peor es que el lugar era un desmadre, tenían los códigos (o sea lo que sea que usan los abogados) junto a las ediciones baratas del Marqués de Sade que jamás he leído ni planeo leer, un cuento fue suficiente para convencerme de que no es mi taza de té. Libros infantiles junto a otros de autoayuda, antropología con matemáticas y demás caos en el que me perdí y no logré encontrar los libros elegantes que en mi pobreza anterior no me había podido comprar. Fue tan triste...

Se lo conté a mi Funko de Cersei y lloramos juntas; fue hermoso.

De todas formas compré otro dos al azar nomás porque tenía dinero y no quería terminar desperdiciándolo en pendejadas, como acostumbro. Ya saben, ropa de perro, sábanas nuevas, collares, coronas y demás pendejadas que no necesito. 

Lo que me recuerda a la tarde de compras de compartí con mi hermana el sábado, me porté como una bruja insufrible y la asusté con mi constante cambio de humor.  Compramos un té espantoso que simplemente no me pude tomar, es que eso no era té y conseguí una silla Acapulco con un señor simpatiquísimo que las vendía en la calle y nos contó todo sobre alguna vez que los detuvieron unos policías en Satélite allá por la década de los setentas. Amo esa silla y juro que compensaré a mi hermana por someterla a mi inestabilidad.  
Soy una perra inestable y les juro que me siento terrible por ello. En mi defensa diré que no es a propósito. Si usted tiene un desequilibrado en su vida, le suplico que lo entienda y no se tome personal los cambios de ánimo, el llanto súbito, la euforia seguida de ira o los repentinos espacios de silencio y/o ensimismamiento. La locura se trata con alprazolam y amor. 
¡Santo Dios, cómo me tiemblan las manos! Ya tiene días que estoy particularmente temblorosa, no sé si será efecto secundario del nuevo medicamento. Para no quedarme con la duda busqué y parece que no tiene nada que ver, aunque en un detalle simpático, el nuevo medicamento a veces los usan para tratar el tabaquismo: ¡JA! Bueno, en ese frente no ha habido cambios. 
Ahora supongo que podría trabajar un poco, inventarme algo, revisar la basura que estoy escribiendo o buscar algo nuevo qué ver en YouTube, como buena oficinista. Después esperaré y usaré mi hora de la comida para ir a hacerme manicure y pedicure.

¿Qué haré con el resto de la tarde? No lo sé, sobrevivir, supongo. 

jueves, 23 de junio de 2016

Libros nuevos

Apenas son las 10:42.
Mañana iré a conocer a la bebé de Jane.

Todo lo demás sigue igual.


miércoles, 22 de junio de 2016

Días perdidos

Estoy exhausta. Físicamente, sí, pero también es emocional. Ya no puedo y como último recurso para salvarme de esta espiral de conductas dañinas intenté renunciar el jueves. No me la aceptaron. Al contrario, me dijeron todas las palabras bonitas y promesas todavía más bonitas para convencerme de que me quedara "durante la transición". ¿Qué hacía? Aguantarme y hacer lo posible por no desfallecer, lo que me salió al revés, pero bueno, eso ya no importa. Es extraño ver a esa persona en el espejo, de hecho, hago lo posible por evitarlo. No soporto verme en el espejo. Falté dos días con dos perfectamente válidas excusas pero como ya había empezado a limpiar mi oficina, todo mundo creyó que simplemente no iba a regresar y se armó el revuelo. ¿De veras creyeron que me largaría así como así, sin decir adiós? ¿como "las chachas" diría mi mamá, por más ofensiva que me parezca la expresión? 
Ni siquiera sé qué decirles o qué escribir. No tengo más fuerzas. He estado tomando vitaminas pero ya volví a ese estado en el que comer es difícil. Hoy no pude terminarme el Gohan que pedí en el sushi y dejé la mitad de mi orden de Kushiage. Ni siquiera me importa Juego de Tronos, qué pasó o volverlo a ver. No me importa.
Hoy que caminaba de regreso a la oficina pensaba "No me importa", aunque creo que se refería a un espectro más amplio de cosas que no me importan. Ojala tuviera algo qué esperar, no sé, algo que me diera esperanzas. Debí haber comprado ese segundo antidepresivo que me mandó Mrs. Pills, pero ni siquiera tengo interés en mejorar. No sé si es la depresión que habla, pero no veo posibilidades de que algo pueda mejorar. Después de unos años muy malos dejé de mentirme a mí misma diciéndome: "el próximo año será mejor", y al contrario, sólo empeora.
  Monsieur LeGrand y yo vimos una rata afuera de la ventana. ¿Es extraño querer acariciar a las ratas? No quiero quedarme aquí pero tampoco quiero ir a mi casa, ahí están mi mamá y mi hermana, que a últimas fechas ha dejado de emitir la calidez que me resultaba tan reconfortante hace unos años, cuando my bestie breakup acabó con todas mis facultades de creer en algo. 
No quise decírselo a Fanny en el último correo que le envié, pero ya nunca fui la misma, fue como si después de un trance tan confuso y doloroso hubiera perdido algunas capacidades afectivas básicas. ¿Para qué la iba a lastimar así? Nunca le hice daño a sabiendas y no comenzaré a hacerlo ahora, sin importar el cascaron de persona en el que me haya convertido. Rota, rota, rota.

Imagínense, Jane tuvo a su bebé y no siento nada. Absolutamente nada. Qué diferente de aquellas vieja historia que escribí sobre nosotras. Puras ilusiones y cuentos.

¿Llegar a abrazar a mis perros? A veces, cuando llego por la noche me duele tanto la espalda, estoy tan cansada que sólo salgo a llenarles el plato de comida y acariciarlos un poco, luego me meto corriendo y debo admitir que me he llegado a dormir con la ropa puesta y sin lavarme la cara. No me importa. 
¿Por qué no me voy de viaje? No sé, creo que tiene que ver con la fobia social y el self loath. ¿Les he contado que la primera vez que fui a Paris con mis papás no quería salir del hotel? No lo entendí hasta que llegué con Mrs. Pills y parece que el terror a ser visto por gente en la calle es una forma o síntoma de fobia social. Recuerdo que los primeros días mi papá estaba muy frustrado conmigo y me recriminó que yo, "triste pichón" me negara a recorrer las calles en las que caminaron Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. No lo entendíamos, ni él ni yo, después de comprar una chamarra gigantesca de color blanco con una capucha enorme pude salir a la calle y disfrutar el viaje. 
Mi mamá cree que Mrs. Pills no me ayuda en nada, dice cosas terribles de ella y siempre le mienta la madre cuando me ve llorando. Si supiera lo difíciles que son para mí las cosas que suelen ser tan sencillas para los demás. Amor, parejas, matrimonio, hijos. Es como si no estuvieran en mis cartas. Nada más levantarme de la cama y llegar a la regadera es un logro.

Recuerdo cuando mi mamá me contaba historias de cuando era joven y trabajaba y estudiaba todo el día. Cuando salía iba seguido a la catedral a pedirle un milagro al Cristo del veneno, lo que fuera que la librara de un futuro seguro envejeciendo sola junto a mi abuela. Sentada con ella, escuchando letanías religiosas, todo para levantarse, trabajar y regresar a su casa a escuchar más letanías y así sucesivamente.  Parece ser que yo pagaré esa deuda pendiente. Mi madre se parace cada vez más a mi abuela y no se ha dado cuenta.
Ojala pudiera creer en los milagros, pero ya no veo a Dios por ninguna parte, sólo tristeza. El anciano que va de coche en coche tocando la ventanilla con una vasija de aguardiente a medio terminar, perros atropellados, niños solos y mujeres pidiendo limosna para el bebé que cargan y el que seguramente los espera en otra esquina. En la oficina sólo está el muro blanco y el ruido enloquecedor de una bomba, que bien podría ser la del baño. ¿O son las lamparas? 
Una hora más, y luego otra semana. 



viernes, 3 de junio de 2016

La gente que se delata

Cuando Mr. Abogangster me dijo que Mrs. Smith andaba con el coordinador, no le creí del todo, pensé que tal vez era una exageración o un chisme, como la mitad de las cosas que dice. Ya saben, como todas aquellas aseveraciones donde te intenta convencer de aquello de "soy un superhombre" o "el mundo está en mis manos", blah, blah, blah. Lo mismo pasó cuando la Sra. Elton empezó a difundir el rumor, pensé que era un prejuicio retrógrada y misógino muy propio de la princesita de rancho costeño que es. En verdad no lo creí, aunque le pregunté a Ser Coffee para estar segura. 
Le pregunté a él porque es mi amigo o al menos es mi compañero de tabaco, lo que significa una conexión única y sagrada. Vaya, todo mundo piensa que él siempre me cuenta cosas cuando nunca me cuenta nada, como la señora de la limpieza que hasta pensaba que era mi novio, en la realidad sólo nos quedamos sentados en silencio, con una que otra alusión a los Simpsons o The Walking Dead mientras encendemos dos cigarros dos veces al día, inhalando y exhalando humo. Me da una palmadita en la cabeza y nos despedimos con un signo de amor y paz. Me parece que somos sólidos amigos pero es muy reservado y no suele contarme información privilegiada,a menos que esté involucrada,por lo que no pensé que de ser cierto me lo hubiera contado, después de todo se trata de su jefe y mentor. Como supuse, cuando le pregunté directamente él evadió la pregunta y aseguró no saber nada ya que de ser cierto "sería muy grave".
 Oh, bueno, pronto mi mente se ocupó de cosas urgentes, como por ejemplo hacer cita para que me depilen las cejas y admirar el anillo nuevo que me regaló mi hermana y es lo más bello que he visto en mi vida, bueno, aparte de los pómulos de Joe Dempsie o los brazos de Normas Reedus. 

Hoy por la mañana, me vi obligada a ir a la coordinación a robar agua porque nuestro garrafón se acabó. Mrs. Smith se estaba peinando y maquillando. No sé que me estaba contando cuando no pude evitar notar las sombras. Unas era de Too Faced, que aunque ya no me pinto, me gusta coleccionar, en especial porque no experimenta con animales. Le estaba diciendo que me encanta la etiqueta que dice "tested on celebrities, not animals" cuando noté otras sombras también nuevas. Mrs. Smith me preguntó si Givenchy experimentaba con animales, sosteniendo otro juego en el aire para enseñármelo, lo que no supe contestarle, porque lo único que pensaba era: ¿cuándo dejamos las sombras rotas y el delineador de aguacate?  No es que quiera ser malvada, pero me parece un gran salto. La he visto maquillarse miles de veces y esas sombras no sólo estaban nuevas sino también era de marcas que jamás le había visto, de hecho, su gran cosmetiquera siempre estaba llena de esas pinturas que venden a granel en envases de plástico y que en lo personal me escandaliza que alguien se las ponga en la cara, como Mrs. Palmer. Recuerdo cuando fuimos a pasear al centro y me convenció de entrar a uno de esos lugares donde venden chucherías de todo tipo. Yo puedo comprar medias y calcetines de tres pesos ahí, me encanta, pero los cosméticos son un asunto delicado.
¿Cómo se puede dar esos lujos si tiene que pagar renta, la escuela de su hijo, la manutención, transporte, comida y no sé qué tantas cosas? Una vez hasta le presté dinero porque no le alcanzaba para no sé qué cosa de su hijo y luego aparece con pinturas caras. La había visto sacar lo que quedaba del tubo de lipstick con el dedo o comprar pequeñas novedades de treinta pesos con colores exóticos, sin mencionar que me sorprende enormemente que una joven de 24 años quiera comprar Givenchy. Yo se lo compro a mi mamá y eso porque tenían un khol con un paquete divino, pero es una de esas marcas que uno asociaría con señoras de la mediana edad. Señoras de la edad del coordinador. 
Alguien la llevó de compras.

No me hagan mucho caso, pero fue toda una iluminación. Un segundo estaba interesada en prepararme un té y al siguiente estaba plenamente convencida: No me mintieron, anda con él. Mrs. Smith tiene sugar daddy. 
Todo tuvo sentido, la actitud de jefa, esa costumbre de ir a todos los eventos donde fuera a hablar él y dejarme en la coordinación muy a pesar de mi jefe, que es el adjunto del coordinador involucrado y sus regaños y objeciones. Ahora lo veo todo y es sencillamente perturbador.
Qué bueno que ya le había pasado el chisme a Miss Lucas, con todo y que dudaba de su veracidad, ahora mi instinto no me falla y todo lo que le pasé como rumor ha sido comprobado como cierto. 
¿Qué poseería a una mujer de veintitantos años a acostarse con un hombre de setenta?
Aparte de la Edad Media, por supuesto. 
No lo comprendo.

Update: Le conté todo a Ser Coffee y creo que por su reacción, casi escupe el cigarro, realmente no lo sabía. Oh well, a ver ahora qué averigua él y qué me cuentan a mí, pero espero que esto se ponga bueno.

jueves, 2 de junio de 2016

miércoles, 1 de junio de 2016

Hasta la madre

Yo sé, estarán pensando que es rarísimo que yo use y abuse de este espacio para quejarme, pero estoy hasta la madre. Esta vez, con sus honrosas excepciones, debo decir que los que me tienen hasta la madre son los hombres en general y empiezo a creer que las feminazis tienen un punto.
Así está el asunto, la becaria de Ser Coffee llegó a contarme muy angustiada que ya no sabe qué hacer con el acoso al que la somete el contador, obviamente veinte años y sesenta kilos mayor que ella. Yo no puedo hacer nada, más que ofrecerle el resguardo de mi oficina, entonces acudí al abogangster de las muchas novias, a ser Coffee y a mi jefe, no porque quisiera, sino porque me preguntaron dónde iba a comer y como les dije que iría a Plaza y resultó que ellos también iban pues nos fuimos juntos. Ya que el abogangster me acompañó al banco, intenté convencerlo de que ayudara a la pobre desgraciada hablando con el hombre del problema (que se supone que es su amigo), ya saben, en una conversación de depredador a depredador a corazón abierto. Yo sólo quería que le dijeran, en una forma muy masculina "oye wey, no seas cabrón, ya déjala en paz, está casada", pero la reacción de mis respetables compañeros de trabajo me sorprendió: en lo que a ellos concierne, ella le da "entrada" en el momento en el que no lo cachetea y lo corre de su cubículo y sólo ella es la del problema...

¿EN SERIO?

Lo que me asombra de los hombres es que estén tan absolutamente ciegos. Cuánta razón tenía Miss Crawford, cuando me dijo que "no entienden indirectas". Recuerdo las primeras semanas que pasé aquí y el abogangster de las muchas novias llegaba a mi oficina, se sentaba y no paraba de hablar durante horas, de verdad, horas y yo sólo rezaba porque llegara alguien a librarme de su atención, lo que nunca pasaba, hasta que un día de plano me siguió al estacionamiento y me asusté tanto que solté el cigarro del miedo. No sé qué cara habré puesto que retrocedió y yo apresuré el paso hasta encontrarme en el refugio de mi coche. Al otro día se disculpó por invadir mi espacio y me dejó tranquila. Fue una época angustiante, recuerdo que en más de una ocasión llegué llorando a mi casa directo a la botella de vodka y a prenderle una veladora al Espíritu Santo para que me protegiera. Hasta la fecha me hace sentir incómoda su presencia, pero insisto: la vida laboral implica cortesía, y eso que técnicamente estamos en el mismo rango y no es mi jefe ni autoridad alguna. Para las becarias es distinto.

Cuando sabes que tu chamba pende de un hilo y que vas a pasar muchas horas trabajando junto a las mismas personas, lo último que quieres es una confrontación que siempre es igual: Una los acusa, les pide "por favor deja de quitarme el tiempo e invadir mi espacio", a lo que por supuesto sigue la indignación y la negación: "yo sólo estaba platicando", "estás loca", "no sé de qué me hablas", "qué exagerada", "era una broma", lo que no resuelve nada y sólo empeora las cosas. 
Intenté explicarlo pero nadie me entendió, al contrario. La culparon a ella y resultó que sólo ella puede ponerle remedio. Estamos hablando de la mujer que se casó a los 21 años con un hombre que no quería por la presión de su madre y hermana. No sé ustedes, pero eso me suena a que no tiene gran experiencia elevando la voz. 
¡Puta madre!
 ¿Resulta que es normal? Ni siquiera les preocupa que la pobre mujer esté hasta el gorro. No puede hacer nada, está haciendo el servicio social, no puede armar un numerito y causar problemas, mucho menos si ve que el contador es amigo de su jefe y del adjunto del jefe. La verdad es que nunca había conocido una raza de hombres tan... ¿voraces? Es como el abogangster de las cinco novias. En verdad, me pregunto, ¿para qué quiere tantas? Ninguna es excepcionalmente bella, es como si las mujeres no tuvieran valor o individualidad alguna y diera lo mismo una que otra, como si fueran comida. "Oh, no tiene tacos de sesos, entonces me comeré unos de carnitas o ya que estamos en eso, deme tres campechaneados". 
Pero lo peor, lo peor fue cuando el abogangster, que anduvo con la becaria con la que el contador quería con anterioridad, describió el problema de la siguiente forma: Uy no, es que él es como un perro cuando le quieren quitar el dulce".
¿DULCE?
Estamos hablando de un hombre de mediana edad que ni siquiera está divorciado y ya anda con otra mujer, con la que vive, lejos de su ciudad natal, acorralando a una prestadora de servicio social en su cubículo. Lo peor es que su hijo de catorce años escucha todo y piensa que eso está bien, que es el epítome de la masculinidad. No digo que crea en la monogamia masculina, por supuesto que no, pero me gustaba pensar que aunque un hombre mantuviera relaciones frívolas, extramatrimoniales o no, y de corta duración, al menos eran capaces de visualizar a las involucradas como personas, después de todo es el principio de la reina y la favorita, pero ahora descubro que en sus mentes una mujer ni siquiera es una persona, es un dulce.  "Está casada" le advirtió Ser Coffe, a lo que el vilipendiado de hoy respondió: "Me vale madre, yo le pego a lo que sea".
Regresé de muy mal humor. 
Por eso, por eso moriré soltera y completamente satisfecha por ello. Yo no le creo un carajo a nadie. Me ha quedado más claro que nunca la conformación de las relaciones hombres y mujeres, por eso agradezco enormemente que cuando yo hice el servicio social fuera en el archivo, con Marinita, la secretaría, y Javier, el archivista cuidándome del oftalmólogo perverso. 
Y por eso, por eso, mañana le diré a la becaria en peligro: "pequeña, estás sola en la selva, eres el cervatillo que se quedó atrás de la manada, debes correr y mentarle la madre con todas tus fuerzas porque es serio y peligroso, nadie puede ayudarte". Después le ofreceré mi spray de pimienta y prenderé otra veladora para rezar por su seguridad. 

Dios, guarda a las veinteañeras de la codicia de los hombres de mediana edad y no permitas que el demonio del acoso eche raíces en los cubículos de las jóvenes y desprotegidas. Amen. 
Ahora, si me disculpan, iré a sentir asco una hora más hasta que sea decente largarme.

lunes, 30 de mayo de 2016

Sangre de mi sangre

Bien, ya llegamos a la mitad de la temporada. De hecho, no recuerdo si es el quinto o sexto capítulo. Qué cosa tan extraña, la emoción se ha perdido por completo. Será que mi romance con Juego de Tronos se encuentra en decadencia, a unos capítulos de soltar el discurso que empieza con: "lo nuestro ya no funciona".
De cualquier forma, vamos a hacer un esfuerzo, más que nada porque las listas de datos del INEGI me tienen hasta la madre y me estoy debatiendo entre ir a nadar o ir a darme una vuelta a Plaza Satélite. 
Meera y Bran son un ship en el que estoy dispuesta a subir a toda velocidad. En uno de esos raros momentos en los que la llegada de un aliado inesperado salva el día, no sólo nos dieron a "Manos frías", al fin, también despejaron su identidad, lo que resulta extraño ya que GRRM mismo había anotado categóricamente a su editor en el borrador de Danza con Dragones que Manos Frías no era Benjen, pero a estas alturas me vale gorro. Parece el retorno de los personajes olvidados y no me quejo. Ver a Edmure  también fue maravilloso aunque me pregunto quién lo estuvo rasurando todo este tiempo, esperaba una barba vikinga a estas alturas del cautiverio.En el tema de Manos frías, debo admitir que se sintió un poco raro el que una incógnita a que uno le dio vueltas durante 3,000 páginas o más te la resuelvan en un chingadazo. "Ah, sí, voy a resumirles todo lo que pasó en cinco segundos, asimílenlo". Está bien, puedo intentarlo. 
Avanzando muchachos, Walder Frey sigue vivo, con una nueva y demasiado joven esposa a su lado.  En serio, es como si la edad de sus nuevas esposas fuera disminuyendo conforme él envejece. STRANGER DANGER! O en la versión mexicana "cuéntaselo a quien más confianza le tengas". Fue perturbador, pero es bueno que siga vivo porque queremos saborear ese momento maravilloso en el que por fin veamos a alguien, quien sea, ya ni siquiera pedimos que sea Arya, arrancarle el corazón o aplastarle la cabeza, ya saben, cualquier cosa razonablemente violenta. Me hubiera dolido muchísimo que de pronto resultara que Walder Frey murió en su cama durante el sueño. ¡Eso sí que no! Al fin la escena sólo es una mera introducción para justificar la presencia del Pez Negro en Aguasdulces y darle entrada a la trama de las tierras de los ríos. No sé ustedes, pero cuando mencionaron a la Hermandad sin Estandartes casi escupo mi gelatina de dieta. ¡Siguen vivos!

En el lado de las hijas decepcionantes tenemos a Tommen, que probó lo que ya sabíamos, es un pusilánime, pero lo realmente importante de la secuencia del septo es preguntarnos si Margaery de verdad tuvo una especie de iluminación religiosa o está manipulando a todos para salir del atolladero y rescatar a Loras también, en ese caso, sería bueno que se ponga al día con la abuela. Lady Olenna fue la bocanada de alegría que esperamos cada semana. La mirada de desprecio por su hijo y su penacho fueron encantadores. Me hubiera gustado tener una abuela así. Ya podemos sacar las playeras de "Liberen a Margaery" de nuestra lista de pendientes. Claro, Tommen básicamente se consiguió a su propio Cardenal Richelieu, pero supongo que entre ser manejado por Cersei y un fanático religiosos con agenda propia no hay gran diferencia. Corrieron a Jaime, por supuesto y en cualquier otra circunstancia habría estado horrorizada... hasta que recordamos que ya no es miembro de la guardia y se dirige a las tierras de los ríos, igual que Brienne. Ay, ¿se imaginan una comedia romántica con Thormund, Brienne y Jaime como triángulo amoroso?

[Favor de introducir un trailer musicalizado con la canción pop del momento]

No sé si debería abandonar el barco de Jaime/Brienne y sumarme a una pareja que a últimas fechas parece ser más prometedora.


Mientras tanto, Cersei y Jaime siguen siendo la única pareja romántica, lo cual es desagradable y aburrido. Sus vidas me dan flojera, despiértenme el día del juicio. 
Pero mi querido lector, estoy mintiendo y usted me deja: Sam y Gilly. ¡Ellos son la única pareja de verdad!  ¿Pueden ser más adorables? Son tan bonitos que quiero convertirlos en cera y ponerlos sobre un pastel de boda o que los conviertan en Barbies para coleccionarlos, aunque eso sería algo raro. Ahora que lo pienso, Barbie se está perdiendo de muchas ediciones especiales. Todos estamos de acuerdo con que una Barbie de Colección, en especial las de la etiquetita platinada pa' arriba, no son para que las consuman niños. ¡Quiero mi Sam y Gilly para ponerlos junto a Bella y Edward en mi vitrina, maldición!

Aunque ya no tengo espacio, así que lo dejaremos pasar. ¿Notaron los vestidos del dominio? Amé que fueran tan diferentes a los de Desembarco del Rey. Se supone que el Dominio está ligeramente basado en la Francia Medieval, y no sé ustedes pero fue curioso que el vestido de Gilly tuviera un estilo de princesa de cuento, muy Disney, especialmente porque  sólo la hemos visto en un saco de papás desde que la conocimos. Fue un momento bonito, pues. El encuentro con la mamá y la hermana de Sam. ¡Nos hacía falta! Claro, luego llegaron los otros Tarlys y la cosa se fue al carajo, pero el que Sam se llevara Veneno de Corazón fue un gran momento. No creo que haya sido un gesto del tipo "chinga tu madre, papá", fue más como "gracias por recordarme que tienes acero valyrio, yo lo necesito más". Técnicamente, la espada le será mucho más útil a Sam para matar caminantes blancos que al otro pendejo para salir a cazar, me refiero al hermano. ¿Rickon? Sí, creo que sí, pero no queremos confundirlo con el Stark que morirá con toda probabilidad en el noveno capítulo o antes. 

Lo que me confunde es que Sam no le respondiera a Randyll, pero que Gilly saliera en su defensa lo compensó. Al final todo el paseo por Colina Cuerno tuvo una sola ventaja; la espada. Siempre supuse que Sam dejaría a Gilly en el castillo, pero supongo que podría ser una de esas cosas que van a ser diferentes de los libros. 

En cuanto a los asuntos en Braavos, no sé ustedes pero muero de ganas por ver a Arya escapar de esa gente. De verdad, creímos que Harrenhall era malo pero no se compara a verla "entrenar" con esa gente, es como ver a una buena amiga abandonar a sus padres y amigos para unirse a una secta. Eso es, Arya es víctima de una secta con líder carismático y todo.¿Saben quién podría ayudar? ¡Gendry! pero me temo que si volvemos a verlo será en una sola escena y probablemente en el juicio de Cersei, si eso no pasa, tendremos un año más para inventar chistes sobre el tamaño que deben tener sus brazos después de remar por tres temporadas seguidas. Joffrey muriendo en escena con todos los espectadores sufriendo por el dolor de Cersei y Arya cagada de risa fue un detallazo. Lo que me pregunto es cuánto costará contratar un hombre sin rostro. No creo que la actriz chafa que interpreta a Sansa sea particularmente acaudalada. ¿Cómo funciona, empeñó algo, ahorró toda su paga de toda la vida o los hombres sin rostro son en verdad muy baratos? ¿Y qué pasa si el blanco no termina muerto, les devuelven el dinero? Arya se negó a matar a Lady Crane, lo que fue un detallazo, en lo personal siempre me seré parcial a cualquier mujer que beba ron frente a un grupo de hombres misóginos sin pena alguna.  Otra nota sería mencionar que finalmente se puso "Mercy" como el capítulo de Los Vientos de Invierno donde la vemos como parte de un grupo de actores... con un desarrollo poco placentero, pero ese no es el punto. Quiero pensar que D&D aprendieron su lección después de los espantosos acontecimientos que escribieron para Sansa la temporada pasada y no pondrán a otra Stark en una situación donde sea salvajemente violada, aunque quién sabe, esos hombres están enfermos. De cualquier modo, el hecho de que Arya recuperara "aguja" de su escondite es una buena señal, quiero pensar que está planeando su salida de la secta del mal y con un poco de suerte matará a la malvada Anne Neville que ya se está regodeando en la forma horrible en que la matará por razones que no comprendo. Hey, si yo fuera sirvienta en una secta preferiría tener a otro recluta que me ayudara a lavar cuerpos muertos. No debe ser una tarea agradable, si se puede endilgarle la chamba a otro pendejo no veo por qué le molesta tanto. 

La próxima semana tendremos "El hombre roto" y al parecer todo girará en torno a la trama de las tierras de los rios y el norte, ya sabemos que usarán a Edmure para amenazar a Brynden y también sabemos que Sansa comenzará su gira promocional para ganar aliados, lo que al parecer no va muy bien, al menos con los Mormont y los Glover. Yo me pregunto: ¿y los Manderly? Tal vez lo mejor será no poner nuestras esperanzas en personajes que fueron maravillosos en los libros. Ya vimos lo que pasó con Dorne. ¡Prometía tanto!

Mientras tanto, vamos a recordar a nuestra pareja consentida unos momentos más para extender la alegría antes de que nos den otro golpe fatal.




(*Gritando como fan de banda juvenil*)