miércoles, 6 de enero de 2016

La venganza

Así es, la Sra. Elton por fin me la aplicó. ¿Sabe usted qué hizo? Mandó un oficio al coordinador, al estúpido de Liberace y a la directora de la biblioteca de la Facultad pidiendo asesoría porque en "su" capacidad de "jefa de documentación" (lo puso en negritas), le compete ocuparse de "implementar un acervo bibliográfico" en el Centro, sí, ya saben, porque al parecer yo no existí durante el último año. Se los juro, pide asesoría para "implementar un acervo" (lo que yo ya hice), un catálogo virtual (¿como alguno de los cinco o seis que me eché en el año, incluyendo la clasificación que esta estúpida jamás habría podido sacar porque ni siquiera sabe hacer una puta bibliografía?) y demás "propuestas encaminadas al mejoramiento de los servicios que brindamos", como podría ser un Manual de uso de la Biblioteca, tal vez... ¡Oh, no, esperen, está hecho! También lo hice yo y a diferencia de ella que pudo trabajar un año en un manual de 40 páginas que rechazaron por malo y vergonzoso, yo tuve que hacer ese manual en menos de un día y aún así lo saqué y lo hice bien. ¿Qué hizo ella? Nada, esclavizar a sus seis becarios mientras yo me echaba mi poca chamba yo solita para que ahora me pase por encima y a nadie le importe un carajo. 
 En cuestión de unas cuantas líneas, la estúpida ingeniera ambiental decidió volverse bibliotecaria, cuando es bien conocido que la única razón por la que su unidad lleva ese nombre es porque no había otro lugar donde meterla y que la única estúpida que se encarga de los libros soy yo. Así, de madrazo, le informó a todo el que quiso oírla, con sello y todo, que al parecer no hay biblioteca, no hay catálogos, no hubo adquisiciones, ni donaciones, ni manuales en todo el puto año porque yo no soy nadie, no existo. 
Como se imaginarán, hice un desmadre de proporciones bíblicas, aunque dudo que a alguien le importe. A nadie le importa. 


En momentos como este debo respirar hondo y preguntarme: ¿Qué haría Varys en esta situación?

Esperaré... no sé cuánto, pero les juro que me voy a desquitar de esta pinche vieja. Desafortunadamente no se me ocurre nada.

¿Qué hacer, qué hacer? Si a usted se le ocurre algo le suplico de la manera más atenta que deposite cualquier idea o sugerencia en los comentarios, gracias.

Queda muy suya
Jimena

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