lunes, 29 de febrero de 2016

¿A quién dejar?

5 cosas que nunca tuve y me alegra no haber tenido

1.- Playera de generación. ¿Quién me iba a firmar esa mamada? ¿Jane y la Sra. Weston? Vaya, creo que mi nombre ni siquiera estaba en las putas playeras.
2.- Fiesta de graduación de secundaria. Si la hicieron, no me enteré.
3.- Fiesta de graduación de preparatoria. Esa sí la hicieron y sí me enteré pero no tenía la menor intención de gastar dinero para ir a pasármela mal. En serio ¿todos arregladitos con sus parejas y familias en el gimnasio? Favor de no mamar! En algún momento pensamos boicotear el asunto presentándonos en pants pero el boleto estaba muy caro como para desperdiciar dinero a lo pendejo.
4.- Una vida de fornicación. Ahora que veo lo chismosa y lo ojete que es la gente con las mujeres (me refiero a la relación de Miss *L* con su celoso Mr., o ese comentario que hizo la Sra. Elton calificando a la Sra. Smith de " panocha corriente y parida", disculpe el lenguaje, yo jamás diría algo pero eso escribió ella, es toda una dama), prefiero no tener pasado que puedan usar en mi contra. Si me van a echar en cara mi relación con algún hombre me alegra que sólo se trate de Johnnie Walker o Jack Daniels. 
5.-   Un teléfono elegante, como esos que tienen a Siri y te hablan y no sé qué tantas madres hacen. Me asombra lo obsesionada que está la gente con sus aparatos esos. ¡Cuestan una millonada, es ridículo! ¿Puedo marcar, puedo sacar fotos? ¡Bien!

5 cosas que nunca tuve y que me hubiera gustado tener

1.- Una Atenea. Sí, hablamos de una estatua de bulto de la diosa griega. ¿Quién no quiere una, por Dios? Nunca la he encontrado y hace poco tuve que conformarme con su cuata, Artemisa, en un busto medio traqueteado y chafa que encontré en el baza de antigüedades de los sábados en la Zona Rosa. Un poquito de pintura por aquí y por allá y quedó perfecta, aunque no me caiga tan bien esa señora tan violenta y atlética. No nos entendemos.
2.- Talento para pintar. Me hubiera gustado ser una pintora de verdad, pero la vida es cruel. Oh, bueno, seguiré haciendo monitos.
3.- Gracia. Favor de pensar en Aurora (Gracia y belleza). La verdad es que nunca he tenido soltura para moverme, es tristísimo. ¿Les he contado que me corrieron del ballet a muy tierna edad por eso?  No di una en jazz, ni en ballet y mucho menos en hawaiano. Hace un par de días mi madre llegó a compartir conmigo una bella reflexión: "las debí haber metido a hawaiano", a lo que le recordé que tomé un par de clases de hawaiano que resultaron espantosas.
4.- Habilidad matemática. Hubiera sido maravilloso pero desafortunadamente los números no hacen sentido en mi cabeza, es como si bailaran o formaran bonitos grupos de formas incomprensibles que podrían dirigirse a cualquier caso y significar cualquier cosa. ¿Qué tienen qué ver los unos con los otros? ¡No lo sé!
5.- Un esposo que me mantenga. Realmente habría sido una gran ama de casa. Tendría tres hijitos, los llevaría a la escuela, lavaría ropa, iría al super, a la tintorería, cosería disfraces y dedicaría mi vida a lamentar el  haber criado a semejantes monstruos. 

Supongo que hay más cosas pero la verdad falta media hora para que pueda largarme a mi casa y creo que me dedicaré a tomar el café que preparó Monsieur LeGrand.  Ya casi, ya casi.

Mañana les hablaré de la encrucijada en la que me encuentro:

¿Cancelar HBO a cambio de contratar Fox + y tener The Walking Dead en estreno simultáneo con los gringos y la cuarta temporada de Vikingos que justo ahora no puedo ver o mantenerme fiel a la relación abusiva que llevo con Juego de Tronos?

Es como la decisión de Shopie. 

viernes, 19 de febrero de 2016

Esa hembra es mala

Como ya me van a correr, pues vamos a ver telenovelas:

¿Les he dicho que vi Teresa tres veces? La primera vez que la pasaron, Miss Crawford estaba embarazada y Jane trabajaba como esclava en una televisora maligna, yo no recuerdo qué diablos hacía conmigo misma. Verán, estos detalles vienen a colación porque primero veía el capítulo con Miss Crawford en el teléfono (¡Cómo celebramos cuando Paloma se murió!) y luego, los martes y miércoles que eran sus días de descanso, veía la repetición de todos los capítulos de la semana con Jane. Sí, en esa época en que todavía caía en mi casa sin avisar, a cualquier hora, cualquier día, para sentarnos a ver la tele y comer porquerías. Después, me aventé la repetición cuando la hija de Miss Crawford tenía unos meses de nacida. Con eso cuento tres.
La mejor parte de toda la telenovela es que al final Teresa se quedara con Arturo. Sí, es una perra, sí, pero no creo que hiciera nada imperdonable. Ser perra no es un crimen, en cambio la segunda opción de Arturo, la artista mamona era sencillamente insoportable. ¿Por qué verla otra vez en la soledad de la oficina? Creo que es reconfortante. En esa época, justamente cuando Miss Crawford estaba embarazada y Jane trabajando, yo estaba pasando por una bestie breakup... muy gacho. No se imagina usted la depresión y ahora que recuerdo, debo agradecer que Miss Crawford regresara en esa época, yo estaba muy sola y más triste de lo que usted se pueda imaginar y ver telenovelas con ella y comprar cosas de bebé fue una distracción que ahora agradezco. Chale, todavía cuando escucho que alguna persona le dice a otra "me decepcionaste" me dan ganas de llorar. ¿Ven? Por eso es malo querer a las personas. Creo que eso es lo único que extrañaré de este lugar, cotorrear la onda con Ser Coffee, en especial cuando me burlo de él por el acoso al que lo somete la Sra. Elton, también extrañaré a los de vigilancia, es bonito que ya me dejen pasar sin pedirme el gafete y la otra vez la señora de los rizos y las diademas con moños vio que me dolía la espalda y me la arregló con unos jalones. Ah, también extrañaré el dispensador de agua, es bueno tener agua caliente a toda hora para tomar té. 

Oh, bueno, me recuperaré. 

Mientras, les dejo algo para que sean felices un ratito, como yo.



¿A poco no está bueno?

jueves, 18 de febrero de 2016

Yo, hace un año

"La habitación empezó a darle vueltas, se le mezclaban los funcionarios y las mesas y se contuvo por poco de un momentáneo estremecimiento. '¡No —pensó para sí, recobrándose—, asumiré mi trabajo por muy mezquino que me parezca al principio!' Haciendo de tripas corazón, decidió asumir su puesto siguiendo el ejemplo de los demás".

Almas muertas, Nikolai Gogol

Un episodio de telenovela

Como estoy aburrida a muerte a les voy a contar un cuento interesante.
¿Recuerdan al abogangster residente? No se crean, sí me cae bien, es simpático, en especial cuando habla de mitos en lugar de mujeres, aunque sus devaneos amorosos son divertidos. No sé si ya les había contado de un episodio extraño muy al estilo de La Rosa de Guadalupe que tuvo lugar hace un tiempo, pero no importa, si ya lo hice lo volveré a hacer. 

Estaba su atenta servidora en su lugar de siempre cuando la pila del iPod comenzó a decaer. "Maldición", pensé, tendría que ir al coche por mi cargador, por lo que tranquila y felizmente me apresté a ir. Oh, sorpresa, cuando voy saliendo me encuentro a la becaria no.1 hecha un mar de lágrimas en el pasillo. Andaba buscando al susodicho sin éxito. ¿Qué putas? Me vio, la vi, la saludé y mi instinto maternal frustrado se apoderó de la situación. En especial entré en pánico porque ya me habían contado de la becaria no.2 que había entrado como su reemplazo. ¡No quería que se encontraran y se armara la gorda! Me la llevé rumbo al estacionamiento para que se calmara... y se fuera. Ella seguía llorando y me contó todos sus problemas con el abogangster residente, de cómo ya tenían planes para el futuro y tantos proyectos después de siete meses de relación, lo que me sorprendió porque yo había escuchado una versión completamente diferente  de los mismos eventos, cortesía de Ser Coffee, que me pasó el chisme. Sí, eso pasa en las oficinas donde la gente está atrapada doce horas diarias. 
A final se calmó, nos despedimos y ella se fue. 
Me sentí terrible por ella, después de todos es una niña, tiene 22 años. Claro, es una niña que se involucró con un hombre soltero de cuarenta, lo que no auguraba nada bueno desde el principio. ¿Les he contado que parece que yo los presenté? Yo no sabía, ella me lo dijo. Fue un accidente, en realidad pasó porque hubo un tiempo en que mi oficina era el punto de reunión social por estos lugares y todo mundo llegaba y se sentaba a platicar por horas, antes de que Monsieur LeGrand y la Sra. Elton llenaran esto con sus becarios sin dejarle mucho espacio a nadie más. Un día ella estaba sentada conmigo, platicando cuando llegó él a hablarme de mitología y libros, como siempre. Ahora que lo recuerdo debí percibir esas primeras miraditas curiosas pero me parecía tan improbable que no pensé en que hubiera nada de malo cuando ella me preguntó si sabía qué podía dejarle en una nota que quería dejarle en su oficina. Le dije que era fan de Borges y le di el dato de su cuento favorito, uno que le daba por leer en voz alta durante las tardes muertas. Soy una persona terrible. La verdad nunca pensé que pudiera pasar algo ahí, parecía poco probable, por la edad de ella y porque a mí me parece que es obvio para todo ser humano que él no es hombre adecuado para relacionarse, digo, salta a la vista. ¿En qué cabeza cabe? En la de una jovencita romántica. De hecho, ella fue la que me bautizó como "la tía de la oficina" y ahora que lo pienso y veo posible convertirme en tía de verdad, me da un gusto impresionante. No puedo esperar a convertirme en una de esas solteronas que beben directo de la botella en fiestas familiares y arruinan todo... oh, esperen, tal vez estoy más cerca de mi objetivo de lo que creía. 
Bien, el punto es que ya no la he vuelto a ver, aunque según el involucrado, lo sigue buscando. Según yo, él debería recapacitar, agradecer su buena suerte y casarse con ella. Debería apreciar su buena suerte, entrampó a una chamaquita. Es que de verdad que no lo entiendo. ¿Alguien cae por esas estrategias de conquistador de libro de texto? Las jovencitas inocentes, supongo. Espero de verdad que se recupere y olvide todo este feo asunto, como le dije "atesora lo que viviste con él" y luego sigue adelante. De verdad que debería convertirme en terapeuta, al menos me pagarían al contado. 
Ay Dios, ni siquiera son las once.
Supongo que ahora sólo me relajaré y esperaré al siguiente chisme, que será el recorte de personal. Extrañamente, no me asusta como debería el quedarme sin trabajo, ya será obra de Dios. Como voy a estar aquí todo el día estoy pensando qué haré a la hora de la comida. ¿Ir a visitar a Jane? Hace mucho que no lo hago, aunque también podría hacerme manicure o ir a nadar, pero ya fui dos veces en la semana, ya fue mucho.
 Ese es el problema con la gente, no tiene hobbies, por eso se involucra en relaciones interpersonales inadecuadas y destinadas al fracaso. Sufrimiento de gratis. De veras chavos, necesitan pasatiempos. Ah, el mal de la juventud, que bueno que se quita rápido.

miércoles, 17 de febrero de 2016

El día en que el feminismo murió

Les voy a contar chismes, pa' que se entretengan:
Verán ustedes, el lunes, Mrs. Smith faltó al trabajo por alguna razón misteriosa, sin avisar. Como se imaginarán me quedé en la coordinación como recepcionista glorificada, pero en la tarde, mi bondadoso jefe se fue y me dejó con el abogangster a vigilar el changarro. Por un momento me dio miedo que intentara aplicarme las tácticas galanteadoras que le he visto usar con las becarias pero se portó bastante decente y la situación social resultó ser bastante tranquila, parece que todo es más sencillo cuando dejas que tu interlocutor se mantenga ocupado hablando de sus temas favoritos, que en este caso son tres cosas: el romanticismo, Wagner y mujeres. 
El punto es que platicamos durante las horas muertas de la coordinación y aunque es bastante difícil contener la risa y la incredulidad cuando me dice lo mucho que respeta a las mujeres (¡JA! ¿a cuál de todas, la divorciada "cuya historia le da asco", la que sólo ve cada quince días, la vecina con la que se revuelca en el coche, "el sueño del lobo" que se almuerza desde que la chamaca tenía 14 años, ahora tiene 18, la de intendencia, la de recursos humanos o las dos becarias que lleva desde que lo conozco?) el tiempo muerto en el que estuve atrapada en un escritorio esperando a que sonara el teléfono y chismeando  me aportó información jugosa sobre la Sra. Elton. Como yo me reía de su afirmación de que "era selectivo" (sí, cómo no), me contó sus encontronazos con la Sra. Elton como evidencia.
Al parecer hay tres incidentes que vale recuperar. El primero tuvo lugar cuando a la hora de la salida, la Sra. Elton se le colgó del brazo, toda minifalda y lycra, exigiéndole que la invitara a cenar. Cuando él se negó argumentando que no tenía dinero, ella se ofreció a pagar y lo metió a su coche, de donde no quería dejarlo salir hasta que le prometió invitarla a comer después. En segundo lugar, lo acorraló contra la pared de su oficina con las manos y cuando él le dijo "por favor, suéltame, me estás poniendo nervioso", ella lo vio de arriba abajo con desprecio y le respondió: "Ya ves, no eres tan hombre" y en tercer lugar está una ocasión en que aprovechando que él no estaba ocupado con sus becarias, entró a su oficina y le preguntó cuál era su relación con ellas, a lo que él le respondió: "salgo con varias mujeres". ¿Saben qué dijo ella? Les cuento, dijo: 
—¿y ya les contaste de lo nuestro?
— ¿Qué cosa? — dijo él.
—Tu lo sabes.

¡Qué pinche miedo! Por lo general dudaría de cualquier información aportada por él, pero habiendo leído los mensajes que esta mujer le manda a Ser Coffee, a quien ya le intentó espolear la vanidad llamándolo "macho alfa", no suena descabellado en lo absoluto. En especial cuando él abogangster argumenta que lo que más miedo le daba de ella era que todo se tratara de un plan para ponerlo en una situación comprometedora que ella pudiera usar para demandarlo por acoso sexual. "No soy pendejo", argumentó y con eso de que en esas demandas no se requiere evidencia tiene sentido que la evitara como a la peste.  ¡Lo sabía, es una piruja! 
Ahora, ante de que me acusen de ser una traidora de género... nahh, está bien, acúsenme lo que quieran. En mi defensa sólo diré que esta mujer ha hecho todo lo posible para que nos corran a todos, incluyendo pasar chismes y quemarnos con toda la Facultad, así que no le debo ninguna consideración.
¡Meretriz!
¡Casquivana!
¡Hetaira!
¡Jezabel!
¡Suripanta!


Que a todo esto, Ser Coffee me pasó el chisme de que ella asegura que una de las razones por las que me odia es porque en una ocasión le dije "señora", cuando ella es una "señorita decente".

¡JA!

Hipócrita. ¿Con qué autoridad critica a Mrs. Smith por ser promiscua cuando ella es peor? Eso es cinismo. Ya se me hacía reprobable que le hablara a Ser Coffee por las noches (una mujer, nunca, nunca, nunca, le habla a un hombre soltero sólo para platicar todas las noches, es un don't, es como ponerse un letrero de "vacante" en la frente) pero esta nueva información sólo confirma lo que ya me olía: Es una piruja, 

 Se puede dar todas los aires de gran dama que quiera, con su discurso sobre su familia italiana de 180 años, de cómo "ella sí viene de una familia bien", no como la Sra. Smith,que "ella está aquí por su inteligencia y no por lo que tiene entre las piernas"(sic) o que "su papá la educó para ser una reina y así espera que la traten" pero al final se viste y actúa como una piruja y eso es todo.
 Ella es la que grita "vamos a unirnos por ser mujeres" y a la mera hora es la más misógina. Después de observarlas con cuidado, como si se tratara de fauna local, he llegado a una conclusión: Se odian porque son parecidas.  Las dos tienen la extraña necesidad de ser el centro de atención cuando hay hombres alrededor, como si fuera una competencia y fuera completamente necesario ser la preocupación principal de un grupo de gueyes, digo, lo entendería si estuviéramos rodeadas por el elenco de 300... pero aquí la caballada está muy flaca como para pelear por su atención. 
Eso explica el que la Sra. Elton se esté quejando todo el tiempo de que "no hay caballero que la defienda" y Mrs. Smith toque tanto a la gente y sean tan... familiar, con las personas. Ay, Dios mío y yo tengo que sobrevivir en esta selva. Yo sólo soy uno de esos animales solitarios que quieren irse a su cueva a ver el capítulo estreno de Vikingos en paz. 
 ¿Ven por qué extraño tanto a Miss *L*? Su preocupación era alejar a todos los hombres posibles para evitar los dramas monumentales de su novio, no atraerlos. ¿Qué hay con las mujeres y su necesidad de validación?  Es como "mírenme, mírenme, soy atractiva, inteligente y exitosa, muéranse de envidia". Ah, porque la Sra. Elton asegura que su problema es que causa mucha envidia por sus éxitos. Eso me lo dijo a mí. 
¿Y yo soy la que necesita atención psiquiátrica? 
La moraleja de esta bella historia es que la locura más peligrosa es la que anda caminando por las calles en medias de red y botas, sin diagnóstico ni medicación. 

Decretos

Soñé que no me aceptaban en la maestría, creo que pudo haber sido un sueño profético (más bien me desperté convencida, fue un anuncio). La otra vez, cuando todavía no sabía que planeaban correrme, fui a preguntarle a mi jefe cómo estaba el asunto del medio tiempo. Resultó que mi contrato no dice nada de horarios por lo que no me explico por qué diablos estoy aquí doce horas diarias,pero eso es otra cosa. El punto es que mi jefe me preguntó por qué me quería ir y lo único que se me ocurrió fue el el asunto de la maestría. No pude pensar en otra forma de no herir sus sentimientos. Ni modo que le dijera "me siento como un pez tratando de andar en bicicleta", "estoy muriendo lentamente" y/o "a veces quiero ahorcar a mi vecino de oficina con su corbata". Se emocionó todo, es que de veras que es buena persona, y me dio una plática sobre los decretos y cómo uno debía convencerse a sí mismo y atraer las cosas que queremos del universo. Claro, tampoco le dije que no creo querer regresar a la Facultad, Dios, me horroriza, pero siendo este lugar la opción no sé qué estaría peor. 

Nunca he creído que las cosas vayan a suceder por afirmárselas al universo con mi vocecita rasposa/chillona pero tampoco quiero tentar a la suerte, por eso, como diría Jane, "hay que dejarlo en manos de Dios". 

Por cualquier cosa, vamos a intentarlo:

1.- Señor, yo DECRETO que por fin me pagarán antes del viernes.
2.- DECRETO que Daryl Dixon irrumpirá por las puertas de este Centro de Investigación a bordo de un tanque, le disparará a la Sra. Elton y me tomará en sus fuertes brazos para rescatarme.
3.- DECRETO que el sábado me pesaré y habré bajado cinco kilos.

Ahora, sólo falta ver cómo funciona esto. Tal vez debería ir a vigilar la puerta, no vaya a llegar Daryl.

viernes, 12 de febrero de 2016

Dolor de espalda

Hoy les voy a hablar de Mrs. Smith:
Creo que me odia secretamente. Hoy, mientras hacían la limpieza, fui a comprar jugo para ver si un poco de vitamina C ayudaba con esta asquerosa gripe que no me deja fumar a gusto. En el camino la vi caminar directo hacia mí, verme y cambiar de rumbo. ¿Qué pedo? Miss *L* ya me había informado acerca de algunas de las cosas que dice de mí y  ayer me lo confirmó el abogangster que colecciona becarias, pero como soy muy bondadosa había decidido perdonarla. Será que en realidad no me importa gran cosa. 
Oh well...
Luego aparece en mi oficina de la nada para preguntarme si se ve muy maquillada: "Pareces una drag queen de Río San Joaquín", le hubiera querido decir pero me aguanté y le aseguré que se veía normal. 

Bullshit
Bullshit
Bullshit

Parece que sus argumentos en mi contra son:

1.- Yo no sé nada de la vida porque vivo con mis papás
2.- Me han mantenido siempre
3.- He tenido una vida muy fácil
4.- Lo he tenido todo
5.- Todas las anteriores

No lo voy a negar, seguramente tiene razón. Claro, yo no tomé decisiones estúpidas como largarme de mi casa a los 13 años y/o comenzar una vida sexual alocada más o menos a la misma edad, pero a mí no me gusta juzgar la vida de nadie (risas).

Disculpen, yo estaba en mi casa viendo tele. 
La verdad no sé por qué me busca y me odia con la misma intensidad. Ayer quería que escribiéramos un libro de historia pero ilustrado con animé... sí, ahí se los dejo pa' que lo digieran. Luego pretende que vaya al festival medieval con ella, cosa que no va a pasar, y no deja de insistir en que la acompañe a cada pinche tarea tediosa que ella tiene que hacer, yo no. Me niego en redondo. La presencia de Monsieur LeGrand no ayuda. Ah, cómo jode. 
Y a propósito del susodicho, acaba de llegar.
Este lugar ya se llenó de gente. La fauna local mueve sus patitas y yo los escucho. Las botas de la Sra. Elton, con su cara de pambazo llena de pecas, el pavoneo de Monsieur LeGrand y los becarios haciendo la talacha de los demás. 
Dios todopoderoso, llévame contigo. Lo extraño es que cuando me sentía mortificada porque el desempleo me estigmatizaba como una inútil que no contribuye con la sociedad, trabajaba más y tenía más autoestima laboral que la que me queda después de estar encerrada con las mismas personas casi doce horas diarias, personas que me catalogan como una incompetente que sólo ocupa una silla porque el estudio de la unidad administrativa que engloba una sola localidad o varias, al cual se dedica este respetable lugar, no me prende. 
 El burócrata de allá arriba, un sujeto con la estructura física de Frankenstein y la cara de imbécil de Jar Jar Binks, vive para fastidiarnos y parece que no me pagarán en otra semana más.

Yo no nací para esto, señores, no nací para dedicar mi vida al estudio de la unidad administrativa ya mencionada. Y aunque quisiera, ya es muy tarde para convertirme en abogada o dedicarme a entender algo sobre relaciones internacionales. No entiendo y me vale madres entender. 
¡No mamen!
La verdad es que ya ni sé para qué nací, de verdad, mejor mátenme. Ya no tengo propósito. Ni siquiera he hecho nada por mis causas animalistas, ninguna manifestación, ninguna donación, se me han ido como tres colectas de alimento porque soy demasiado pinche floja para mover mi humanidad e ir a comprar lo necesario, no tengo tiempo, no tengo gusto por nada. ¡MÁTENME!
Oh, por Dios, apenas son las 11:35. 

Necesito salir al sol. Ahora... o voy a tener un ataque de pánico.

jueves, 11 de febrero de 2016

¡DIOS TODOPODEROSO, APENAS SON LAS DOCE!

Tela sintética

Por favor mátenme, estoy enferma y estoy hasta el gorro de este lugar. Sí, será que ayer me fleté una de las largas conversaciones de Monsieur LeGrand sobre la gente que no está comprometida con la investigación práctica que se hace en este lugar. Me encantó que todo empezó porque al parecer no nos pagarán (a los de honorarios, pues) porque "no producimos", sí, he estado sentada doce horas diarias de lunes a viernes, sujeta a sus caprichos, para nada, parece. ¿Qué se entiende por producir? Y ya sabe usted, el caballero de elegantes gestos franceses se soltó. Parece que el único con visión en este mundo es él. ¿Qué hay con la gente emprendedora? Todo lo ha hecho él y todo por iniciativa propia, el resto somos inútiles. ¿Saben lo que es aguantarse las ganas de gritar "me valen madres tus temas y preocupaciones"? Produce acidez. 

Acidez, acidez, acidez.

La verdad es que este lugar no me interesa y lo que están haciendo aquí, si es que hacen algo, me parece no sólo ajeno sino también opaco. ¡Yo no tengo nada que ver! A mí, que me revisen. 

Debería largarme... pero no sé qué haría. Nadie deja un trabajo estable en estos días, aunque no me paguen. Qué mal. 
Lo peor de todo es que tengo que fletarme a la Sra. Elton que se pavonea (sí, como modelo) por todos lados como si fuera la reina del mundo. Ya empiezo a dudar de todo. Recuerdo cuando estaba en la Facultad y veíamos con algo de ¿desprecio? (no quiero usar esa palabra, pero es la verdad) a todos aquellos estudiantes que se dedicaban a una de esas carreras que sí cuentan en el mundo, nos sentíamos especiales... y ahora, pareciera que efectivamente perdíamos el tiempo. Cuando te repiten constantemente que lo que haces o sabes no importa terminas por creértelo.
Ingenieros.
Y la Sra. Elton le manda mensajes a Ser Coffee celebrando que nombraron a su candidato favorito para su Instituto (¿qué chingados importa eso aquí?) con todo y "Goya" incluido. Me dan ganas de cachetearla. "Tú cállate, tú ni eres universitaria", pero me conformo con criticar su ropa.
Ayer traía una traje sastre de poliester color gris espantoso. Algún día hablaré con ella y le diré: corazón, no importa qué tan flaca estés tienes cara de pampazo y papada, no puedes usar cuellos altos, es por tu bien".

I'm here for you!

Yo sé que destruir a alguien por su aspecto es una movida baja... pero se me están acabando los recursos. Dios me perdonará.