viernes, 19 de febrero de 2016

Esa hembra es mala

Como ya me van a correr, pues vamos a ver telenovelas:

¿Les he dicho que vi Teresa tres veces? La primera vez que la pasaron, Miss Crawford estaba embarazada y Jane trabajaba como esclava en una televisora maligna, yo no recuerdo qué diablos hacía conmigo misma. Verán, estos detalles vienen a colación porque primero veía el capítulo con Miss Crawford en el teléfono (¡Cómo celebramos cuando Paloma se murió!) y luego, los martes y miércoles que eran sus días de descanso, veía la repetición de todos los capítulos de la semana con Jane. Sí, en esa época en que todavía caía en mi casa sin avisar, a cualquier hora, cualquier día, para sentarnos a ver la tele y comer porquerías. Después, me aventé la repetición cuando la hija de Miss Crawford tenía unos meses de nacida. Con eso cuento tres.
La mejor parte de toda la telenovela es que al final Teresa se quedara con Arturo. Sí, es una perra, sí, pero no creo que hiciera nada imperdonable. Ser perra no es un crimen, en cambio la segunda opción de Arturo, la artista mamona era sencillamente insoportable. ¿Por qué verla otra vez en la soledad de la oficina? Creo que es reconfortante. En esa época, justamente cuando Miss Crawford estaba embarazada y Jane trabajando, yo estaba pasando por una bestie breakup... muy gacho. No se imagina usted la depresión y ahora que recuerdo, debo agradecer que Miss Crawford regresara en esa época, yo estaba muy sola y más triste de lo que usted se pueda imaginar y ver telenovelas con ella y comprar cosas de bebé fue una distracción que ahora agradezco. Chale, todavía cuando escucho que alguna persona le dice a otra "me decepcionaste" me dan ganas de llorar. ¿Ven? Por eso es malo querer a las personas. Creo que eso es lo único que extrañaré de este lugar, cotorrear la onda con Ser Coffee, en especial cuando me burlo de él por el acoso al que lo somete la Sra. Elton, también extrañaré a los de vigilancia, es bonito que ya me dejen pasar sin pedirme el gafete y la otra vez la señora de los rizos y las diademas con moños vio que me dolía la espalda y me la arregló con unos jalones. Ah, también extrañaré el dispensador de agua, es bueno tener agua caliente a toda hora para tomar té. 

Oh, bueno, me recuperaré. 

Mientras, les dejo algo para que sean felices un ratito, como yo.



¿A poco no está bueno?

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