jueves, 11 de febrero de 2016

Tela sintética

Por favor mátenme, estoy enferma y estoy hasta el gorro de este lugar. Sí, será que ayer me fleté una de las largas conversaciones de Monsieur LeGrand sobre la gente que no está comprometida con la investigación práctica que se hace en este lugar. Me encantó que todo empezó porque al parecer no nos pagarán (a los de honorarios, pues) porque "no producimos", sí, he estado sentada doce horas diarias de lunes a viernes, sujeta a sus caprichos, para nada, parece. ¿Qué se entiende por producir? Y ya sabe usted, el caballero de elegantes gestos franceses se soltó. Parece que el único con visión en este mundo es él. ¿Qué hay con la gente emprendedora? Todo lo ha hecho él y todo por iniciativa propia, el resto somos inútiles. ¿Saben lo que es aguantarse las ganas de gritar "me valen madres tus temas y preocupaciones"? Produce acidez. 

Acidez, acidez, acidez.

La verdad es que este lugar no me interesa y lo que están haciendo aquí, si es que hacen algo, me parece no sólo ajeno sino también opaco. ¡Yo no tengo nada que ver! A mí, que me revisen. 

Debería largarme... pero no sé qué haría. Nadie deja un trabajo estable en estos días, aunque no me paguen. Qué mal. 
Lo peor de todo es que tengo que fletarme a la Sra. Elton que se pavonea (sí, como modelo) por todos lados como si fuera la reina del mundo. Ya empiezo a dudar de todo. Recuerdo cuando estaba en la Facultad y veíamos con algo de ¿desprecio? (no quiero usar esa palabra, pero es la verdad) a todos aquellos estudiantes que se dedicaban a una de esas carreras que sí cuentan en el mundo, nos sentíamos especiales... y ahora, pareciera que efectivamente perdíamos el tiempo. Cuando te repiten constantemente que lo que haces o sabes no importa terminas por creértelo.
Ingenieros.
Y la Sra. Elton le manda mensajes a Ser Coffee celebrando que nombraron a su candidato favorito para su Instituto (¿qué chingados importa eso aquí?) con todo y "Goya" incluido. Me dan ganas de cachetearla. "Tú cállate, tú ni eres universitaria", pero me conformo con criticar su ropa.
Ayer traía una traje sastre de poliester color gris espantoso. Algún día hablaré con ella y le diré: corazón, no importa qué tan flaca estés tienes cara de pampazo y papada, no puedes usar cuellos altos, es por tu bien".

I'm here for you!

Yo sé que destruir a alguien por su aspecto es una movida baja... pero se me están acabando los recursos. Dios me perdonará. 

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