lunes, 30 de mayo de 2016

El anillo más bello del mundo

He abandonado el review (que nadie necesita y definitivamente a nadie le interesa) de los últimos capítulos de Juego de Tronos sencillamente porque... olvídenlo, no les voy a mentir, no tengo motivo alguno. Pa qué les miento? No hay razón, estaba tratando de subsistir, buscando ocupaciones de quince minutos, odiando mi trabajo y a Mrs. Smith con intensidad, entre otras cosas. 
Les cuento. Jueves por la tarde, voy regresando de comer con la consigna de estar obligada a hacer acto de presencia en un diplomado que alguien de aquí organizó sobre algo que no sé y no me interesa. Oh sorpresa! me pusieron a hacer el registro. ¿Por qué? Me encabrona. A la Sra. Elton no la pondrían a hacerlo, claro que no, ella SÍ es importante, entonces que lo haga yo. ¿Por qué no? Y ahí me senté hirviendo de ira a echarme todo el numerito, "¿está registrado? ¿pago en efectivo o transferencia? Lo molesto con una firma, aquí está su material y su distintivo. Ya puede pasar". Repetido una y otra vez. Por suerte, la joven encantadora de Servicio Social que siempre tiene dulces y donas se quedó a acompañarme y me ayudó con el pinche asunto tan pinche. ¿Dónde estaba Mrs. Smith? Paseando con su vestido corto y ajustado de scort de bajo presupuesto por todos lados. ¡Yo la vi! En un momento llegó a robarse a la joven del servicio que me estaba ayudando, quien regresó unos cinco minutos después con cara de fastidio: "sólo me quería enseñar un video". 
¿Han sentido como la ira se acumula? Cada vez que Mrs. Smith se larga por u otra razón, que es muy seguido y contempla todo tipo de excusas como estar enferma (cruda) o ir al festival de su hijo, etc., a mí me toca quedarme sentada como imbécil en su lugar contestando teléfonos. Sí, para eso fui a la escuela. El jueves me la volvió a hacer, pero ya ni siquiera tuvo la decencia de pedirme que me quedara en la coordinación como un favor, no, ya llegó a informármelo como si fuera mi chamba. 
¿Qué hay con la gente que no entiende que los favores son excepciones y eventualmente se compra la idea de que uno hace las cosas no por cortesía sino porque ellos lo merecen? 
Por eso, el jueves en la noche, después de haber estado sentada hora y media como recepcionista glorificada Mrs. Smith tuvo la mala idea de llegar, maullar (sí, maúlla porque ella cree que se ve tierna maullando como un gato) y me dijo "Miau, me siento culpable" a lo que escupí con todo el veneno que me sale cuando la gente me termina de cagar la madre: "¿por qué, porque yo estoy aquí atorada mientras tu andas paseando?" Cualquiera con sentido común se habría sentido cohibido o avergonzado pero esta mujer me hizo caras y se largó. ¡Se encabronó, la pendeja! Me valió gorro. Salí a fumar con Ser Coffee y me quejé amargamente con él lo que duró nuestro descanso de dos cigarros. 
Cuando regresé, Mrs. Smith tuvo la genial idea de disculparse por "enojarse por algo que no lo merecía".
WTF?
¿Se disculpó por enojarse? Debería disculparse por todas las pendejadas que hace y dice, por hablar pestes de mí a mis espaldas, por endilgarme su chamaba cuando le da hueva presentarse a trabajar o por embarrarme en su pelea con la Sra. Elton. ¿Se enojó? ¡Qué bueno, mi objetivo era ofenderla, bien!

No sé ustedes, mis queridos y amados lectores, pero yo estoy a punto de explotar en cualquier momento, ya ni siquiera veo venir las pequeñas explosiones de mamonería y asco. No se sorprenderá usted si le cuento que al otro día, es decir, el viernes, Mrs. Smith simplemente no apareció a trabajar y adivinen quién se quedó en su lugar todo el día? ¡YO! Esto viene al caso porque en algún momento la pinche vieja mamona de la Secretaría que también se siente especial por vestirse siempre de negro y abusar del delineador llegó a dejar unos oficios. Le firme de recibido, se los llevé a mi jefe y cuando regresé el abogangster poliamoroso se estaba riendo "me encanta cuando te pones toda mamona, hasta la cara te cambia, es padrísimo". ¿Yo? Creí que estaba siendo amable, la vieja me caga y tener que recibir oficios y firmar de recibido como burócrata consumada me caga todavía más pero no estaba siendo mamona a propósito, lo que me sugiere que efectivamente ya está fuera de mis manos. Me siento como material inflamable. En cualquier momento, por cualquier cosa podría reaccionar mal. 
Ya ni siquiera lo intento. 

¡VÁYANSE TODOS A LA CHINGADA!

Por cierto:

He decidido cortar por completo mis lazos afectivos con Jane. El viernes fui a comer con Jane y Mrs. Weston. Las dos se retrasaron y no por cinco minutos, al final llegamos al restaurante media hora tarde gracias a que una, Jane, siempre hace lo que se le hincha la gana y Mrs. Weston necesitaba pasar a la casa de su hermana a hacer no sé qué chingados. Íbamos tarde y simplemente no soporto, no puedo manejar ir tarde. Me puse ansiosa y de mal humor, mientras tanto, Ser Coffee me mandaba una foto de la bola de cerveza que me estaba perdiendo por jugar a la señora en lugar de ir a ver futbol y beber cerveza con ellos. ¡Cómo me arrepentí! Llegamos a ese punto en el que bebía mi limonada mineral y sin azúcar completamente ajena a la escena. Jane y Mrs. Weston hablaban de anticonceptivos.

...

Como se imaginarán perdí todo interés en una plática que no tiene nada que ver conmigo. Oh bueno "soy el último unicornio", se suponía que fuera un asunto jocoso, pero Jane, de la nada, me salió con que eso era malo porque al parecer el celibato más allá de los treinta años "te causa problemas" o "te hace daño". ¿Qué? Es la peor pendejada que había escuchado en toda mi vida pero por si las dudas le pregunté a mi psiquiatra el domingo y me confirmó que yo tengo razón y efectivamente es una gran pendejada, vaya, hasta te ahorras muchos problemas e infecciones, si hablamos de cuestiones de salud. Aunque para ser honestos preferiría morir de una enfermedad espantosa antes de dejar que cualquier pendejo me ponga un dedo encima sólo para salir del paso, como la trágica historia que me contaba la becaria de Ser Coffee sobre cómo se casó muy joven con un hombre del que no estaba enamorada porque era el mejor partido. Qué historias tan terribles. 

En resumen, me la estaba pasando mal y llegué a ese punto en el que no se tiene nada de qué hablar y dejé que Jane y Mrs. Weston discutieran hospitales y cosas médicas/prenatales mientras yo atendía la desesperación de Miss Lucas que se sometió a dos días de tragedia y brote psicótico autoinducido por los insultos de su verbalmente abusivo novio. No es mentira, me habló aproximadamente seis veces en dos días, llorando sin control y los mensajes se sucedían uno a otro mientras Jane y Mrs. Weston discutían algo sobre al vida, el futuro o no sé qué. Miss Lucas se estaba volviendo loca.

¡Oh, pues quién entiende al mundo!

Mr. Collins le recuerda y reclama a Miss Lucas que no fuera una virgen sonrojada cuando se conocieron, la hace llorar y la insulta "por su pasado", mientras en un restaurante no muy lejano Jane y Mrs. Weston me ven con lástima porque sigo sin acostarme con nadie a esta edad y parece que es una gran tragedia y hay que darme la esperanza de que algún día podré aparearme como yegua para sentirme completa. ¿Qué? 
Digo, justo ahora quiero muchas cosas en el mundo, quiero dejar este trabajo, volver a sentirme útil, entrar en mi ropa de nuevo, volver a ver a Gendry vivo y a salvo y que estrenen la siguiente temporada de The Walking Dead o la segunda parte de Vikingos, pero cometer pecados carnales no es una de ellas. No necesito que me animen. ¿Cuándo me relegaron a la base de la pirámide? Ella son las que tienen que lavar, planchar, cocinar y hacer todas esas cosas que las mujeres con hombres tienen que hacer. Yo llego a mi casa a servirme una copa de vino, meter los pies en el jacuzzi y acariciar a mis perros. Mi ropa está lavada, doblada y mi cuarto recogido, (gracias  Florecita). ¿Por qué sería lamentable mi situación?
¡Me ven con lástima! Y hacen comentarios, es terrible. Creo que lo que es virtuoso hasta los 18 años se vuelve vergonzoso a los 25 y patético a los 30. Ahora, no me malentiendan, lo más trágico del asunto es que no tengo el menor ánimo de cambiar el asunto. La gente, por lo general te ve como si quisieran ayudarte a "arreglar" lo que está mal contigo. ¿Quién dice que está mal? ¡Que lo hagan ellos, ¿yo, por qué?! ¡Yo no quiero cambiar!

Pero al parecer, ahora que Jane y Mrs. Weston son dos señoras que hablan de anticonceptivos y visitas ginecológicas el bicho raro soy yo. ¡Y me ven con lástima! Es que no lo puedo creer. Sus razones para perder la virginidad y embarazarse fue que "ya estaba en edad", como si se le fuera el tren y tuviera que hacerlo. Yo estaba desconcertada. Apenas, la semana pasada estaba pensando que era una lástima que Jane no pudiera conocer Cuba y hacer todas esas cosas que había querido hacer por culpa de un joven entusiasta que no pudo usar protección. No pensé que ella lo hubiera considerado y planeado. Hace un año ni siquiera sabía si le tenía afecto al sujeto o no. 
¿Qué putas pasó?

Salí de ahí a toda velocidad pero no sirvió de nada, gracias a su tardanza llegué media hora tarde a la oficina. ¿Ven por qué me encabrono? 
¡Por eso quiero quemar viva a la gente!

¡AL CARAJO, AL CARAJO TODOS!

Debo hacer las paces con el estado en el que se encuentra mi relación con Jane. Ya no existe y ya me cansé de sostener la farsa yo sola. Me doy por vencida y emprendo la retirada. 

Adiós, Jane. Eres una de las personas que mas he querido y admirado en mi vida. Te agradezco todas las veces que estuviste ahí para mí y los momentos que pasamos juntas. Te deseo toda la suerte del mundo, que formes una familia feliz y que siempre vivas momentos de alegría inesperada. 

Yo debo ir a averiguar qué hacer con mi vida... bueno, en realidad voy a pararme sutilmente en la oficina de mi vecino para ver si ya hizo café. Ese siempre es un primer paso. 



2 comentarios:

  1. Es que la gente es asquerosa! la chingada es un buen lugar para todo el mundo, a veces me pregunto me mandaran a mi tan lejos? No se deje doña uno por cordialidad les ayuda pero después abusan para la próxima digale que esta ocupada.

    Se leen fuertes las declaraciones de Jane (ya leí lo del baby shower) y creo que tiene razón, para que aferrarse a algo que ya no da para mas pero supongo que sera difícil... no sé, usted sabrá yo nunca he podido dejar ir tan fácil algo (supongo que eso es un problema)

    recuerde que yo la apoyo Doña!

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  2. Don Fulgencio! cómo ha estado? Lo he extrañado mucho. Es que es inevitable, aunque no quiera y esté determinado a salvar el barco uno solito al final no tiene caso, mejor dejamos que se vaya desintegrando, como si la amistad fuera biodegradable. Es triste, pero es verdad, ya ni modo. Espero que esté muy bien y muchas gracias por pasar!

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