lunes, 30 de mayo de 2016

Tragedias verdaderas

Estaba pensando aprovechar la hora de la comida para ir a hacerme un facial cuando descubrí que cerraron mi spa de confianza...


¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

¿Y ahora quién aliviará mis dolores de espalda, me servirá té de limón mientras espero o me purificará los poros mientras una ligera esencia a lavanda flota en al aire?

Dios: he soportado numerosas pruebas estos últimos días, pero esto es demasiado. ¿Por qué me pones a prueba, Señor? Un valle de lágrimas, eso es.

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