viernes, 3 de junio de 2016

La gente que se delata

Cuando Mr. Abogangster me dijo que Mrs. Smith andaba con el coordinador, no le creí del todo, pensé que tal vez era una exageración o un chisme, como la mitad de las cosas que dice. Ya saben, como todas aquellas aseveraciones donde te intenta convencer de aquello de "soy un superhombre" o "el mundo está en mis manos", blah, blah, blah. Lo mismo pasó cuando la Sra. Elton empezó a difundir el rumor, pensé que era un prejuicio retrógrada y misógino muy propio de la princesita de rancho costeño que es. En verdad no lo creí, aunque le pregunté a Ser Coffee para estar segura. 
Le pregunté a él porque es mi amigo o al menos es mi compañero de tabaco, lo que significa una conexión única y sagrada. Vaya, todo mundo piensa que él siempre me cuenta cosas cuando nunca me cuenta nada, como la señora de la limpieza que hasta pensaba que era mi novio, en la realidad sólo nos quedamos sentados en silencio, con una que otra alusión a los Simpsons o The Walking Dead mientras encendemos dos cigarros dos veces al día, inhalando y exhalando humo. Me da una palmadita en la cabeza y nos despedimos con un signo de amor y paz. Me parece que somos sólidos amigos pero es muy reservado y no suele contarme información privilegiada,a menos que esté involucrada,por lo que no pensé que de ser cierto me lo hubiera contado, después de todo se trata de su jefe y mentor. Como supuse, cuando le pregunté directamente él evadió la pregunta y aseguró no saber nada ya que de ser cierto "sería muy grave".
 Oh, bueno, pronto mi mente se ocupó de cosas urgentes, como por ejemplo hacer cita para que me depilen las cejas y admirar el anillo nuevo que me regaló mi hermana y es lo más bello que he visto en mi vida, bueno, aparte de los pómulos de Joe Dempsie o los brazos de Normas Reedus. 

Hoy por la mañana, me vi obligada a ir a la coordinación a robar agua porque nuestro garrafón se acabó. Mrs. Smith se estaba peinando y maquillando. No sé que me estaba contando cuando no pude evitar notar las sombras. Unas era de Too Faced, que aunque ya no me pinto, me gusta coleccionar, en especial porque no experimenta con animales. Le estaba diciendo que me encanta la etiqueta que dice "tested on celebrities, not animals" cuando noté otras sombras también nuevas. Mrs. Smith me preguntó si Givenchy experimentaba con animales, sosteniendo otro juego en el aire para enseñármelo, lo que no supe contestarle, porque lo único que pensaba era: ¿cuándo dejamos las sombras rotas y el delineador de aguacate?  No es que quiera ser malvada, pero me parece un gran salto. La he visto maquillarse miles de veces y esas sombras no sólo estaban nuevas sino también era de marcas que jamás le había visto, de hecho, su gran cosmetiquera siempre estaba llena de esas pinturas que venden a granel en envases de plástico y que en lo personal me escandaliza que alguien se las ponga en la cara, como Mrs. Palmer. Recuerdo cuando fuimos a pasear al centro y me convenció de entrar a uno de esos lugares donde venden chucherías de todo tipo. Yo puedo comprar medias y calcetines de tres pesos ahí, me encanta, pero los cosméticos son un asunto delicado.
¿Cómo se puede dar esos lujos si tiene que pagar renta, la escuela de su hijo, la manutención, transporte, comida y no sé qué tantas cosas? Una vez hasta le presté dinero porque no le alcanzaba para no sé qué cosa de su hijo y luego aparece con pinturas caras. La había visto sacar lo que quedaba del tubo de lipstick con el dedo o comprar pequeñas novedades de treinta pesos con colores exóticos, sin mencionar que me sorprende enormemente que una joven de 24 años quiera comprar Givenchy. Yo se lo compro a mi mamá y eso porque tenían un khol con un paquete divino, pero es una de esas marcas que uno asociaría con señoras de la mediana edad. Señoras de la edad del coordinador. 
Alguien la llevó de compras.

No me hagan mucho caso, pero fue toda una iluminación. Un segundo estaba interesada en prepararme un té y al siguiente estaba plenamente convencida: No me mintieron, anda con él. Mrs. Smith tiene sugar daddy. 
Todo tuvo sentido, la actitud de jefa, esa costumbre de ir a todos los eventos donde fuera a hablar él y dejarme en la coordinación muy a pesar de mi jefe, que es el adjunto del coordinador involucrado y sus regaños y objeciones. Ahora lo veo todo y es sencillamente perturbador.
Qué bueno que ya le había pasado el chisme a Miss Lucas, con todo y que dudaba de su veracidad, ahora mi instinto no me falla y todo lo que le pasé como rumor ha sido comprobado como cierto. 
¿Qué poseería a una mujer de veintitantos años a acostarse con un hombre de setenta?
Aparte de la Edad Media, por supuesto. 
No lo comprendo.

Update: Le conté todo a Ser Coffee y creo que por su reacción, casi escupe el cigarro, realmente no lo sabía. Oh well, a ver ahora qué averigua él y qué me cuentan a mí, pero espero que esto se ponga bueno.

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