miércoles, 21 de junio de 2017

Conclusión

Al carajo, me compré una bolsa de playa y me voy a Bacalar... cuando regrese, todo estará bien.

lunes, 19 de junio de 2017

Pregunta de lo más seria

Disculpe usted, mi querido lector, pero tengo unas cuantas preguntas y ni la inútil de Miss Lucas, ni mi hermana, ni mi psiquiatra, me han podido contestar:

¿Qué diablos se siente estar enamorada?

Verán ustedes, me encuentro en una situación algo comprometida con el Capitán Berwick (¡MI VIRTUD Y DECENCIA ESTÁN INTACTAS, MALDICIÓN, NO PIENSE TAN MAL DE MÍ!), que  me besó y dice que me quiere a lo que claro, yo también le dije que lo quiero, pero sé que lo quiero tanto como quería a mis amigas, las doñas, bueno, no realmente, porque no podía vivir ni un día sin ellas y ninguna de ellas me dio un beso, jamás, pero extrañamente mi dependencia emocional hacia mis amigas, a las que comparaba con las tres gracias, era de lo más importante y si no fuera porque no puede haber tal cosa como la amistad entre un hombre y una mujer, básicamente porque ellos son animalitos que quieren atacar todo, diría que es mi único amigo, aparte de mi psiquiatra, aunque también tendría que admitir que desde que renuncié he podido vivir perfectamente bien sin él. No obstante, lo quiero, no como las novelas de la adolescencia me enseñaron que se suponía que era el amor, pero claro que le tengo afecto... ¿qué hago? Hasta el momento parece que somos un "ítem", aunque llevamos dos años siéndolo, hasta que se le ocurrió, me gusta pensar que en el colmo de la embriaguez y la nostalgia, soltarme un discurso en el que me extraña y me quiere y le dije que sí, yo también lo quiero (¿a quién engaño? Ya nos habíamos soltados un "te quiero" y un "te extraño" en pleno uso de nuestras facultades, que sí lo quiero pero no como él quisiera, creo), lo que es mitad cierto porque estoy muerta y no siento nada por nadie. ¿Saben por qué? Porque estoy loca y severamente traumada.

¿Cómo se sabe cuándo estás enamorada? Claro que lo quiero, es un buen hombre, the ultimate nice guy, casi un feminista, o al menos a nadie le había importado tanto un carajo hasta que lo conocí. Es maravilloso saber que a alguien le importas, que va a sacar la cara por ti y que te abrazará cuando sufras pero mi capacidad de corresponder a dichos sentimientos e impulsos digamos que es... ¿dudosa? Tengo muchos traumas y todos son productos de las monjas, si no me propone matrimonio mañana, me sentiré la peor mujer del mundo y eso que sólo fue un inocente beso. ¿Qué diablos es el amor, qué se siente, cómo lo diferencio? ¡No lo se! Puedo enumerarles una cantidad de cosas, lo que me ha traído de cada viaje y lo que le he traído a él. ¿Eso significa algo? Por el amor de Dios, díganme, qué se siente, porque no lo he visto desde el jueves y he hecho todo lo posible por evitarlo, pero lo realmente preocupante es que... podría vivir sola siempre y estaría bien.
No mentiré lo peor es que no tengo ni un sólo amigo que me entienda. Miss Lucas se cagó de risa de mí en el teléfono mientras yo lloraba (claro, su pendejo es un abusivo golpeador, por eso entiendo que esté tan contenta con que el capitán Berwick , sí, hablamos de la mujer a la que su novio la golpeó el sábado como un animal, supongo que cualquier bestia se ve mejor en comparación, vaya, hasta me da pena-gusto que le de gusto) cree que estoy cagadísima. Mi psiquiatra está hasta la madre y mi hermana ya se hartó de mí, no puedo confiar en nadie más. 

Sólo necesito que alguien me diga, ¿lo amo o sólo lo quiero porque es el primer amigo genuino que tengo? ¿O es genuino? Es un buen hombre, no se merece que sea mala con él sólo porque tiene un gusto extraño por las mujeres mentalmente desequilibradas. ¿Y si hago como si todo estuviera casual y normal? Dio, no puedo.

Me estoy volviendo loca. 
Tengo que escapar. Lo malo es que el boleto a Casablanca, Marruecos, está muy caro.
Tengo que huir y tengo que hacerlo rápido.

Sólo díganme cómo es para saber si debo seguir con este tremendo error o esperar unas semanas antes de soltar mi discurso: No eres tú, soy yo.
¡Alguien, dígame algo!


P.S

¿Es que no lo vi? Sacaba mis facturas, me trajo un Automóvil de Homero, el coche rosa de Homero, miles de libretas de los Simpson, un dispensador para mi te´, un abanico de recuerdo de la boda de su hermana, pintado por su mamá, alebrijes, chocolate y café de Oaxaca: Soy una imbécil. Lo soy!!!